El 12 de abril de 2023, se realizó una conferencia del escritor laboyano Gerardo Meneses Claros sobre “La ficción desde la diversidad y la diferencia”, en la biblioteca del Banco de la República de la ciudad de Neiva. En ella, Meneses se refirió a la nueva fase de su obra creativa en la cual incorpora a sus libros historias y personajes inspirados en las duras realidades de la violencia y de la exclusión que viven muchos niños y jóvenes del país.
Por: Jesús Valderrama, periodista de Suregión.

Gerardo Meneses Claros, escritor de nacionalidad colombiana, es oriundo de Pitalito, un municipio al sur del Huila ; las universidades que lo cobijaron en los estudios de literatura fueron la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia y la Universidad Central. Su creatividad y sensibilidad le han permitido ser el autor de 23 obras de literatura infantil, editadas por sellos como Santillana, Panamericana, SM, Loqueleo, Norma y Educar, y han sido publicadas en diferentes países, tales como Chile, Cuba, Ecuador, México y Colombia. Sus obras, en el campo de la literatura infantil y juvenil, lo han llevado por una carrera literaria consistente, y le han hecho merecedor de reconocimientos, entre ellos, el Premio Fomcultura de Literatura Infantil en 1998, el Premio Nacional de Literatura Infantil 2005, el Premio Latinoamericano de Literatura Juvenil 2006, del Premio Barco de Vapor 2011, entre otros.
“Somos un país diverso, se puede decir que somos varios países en uno solo”. A partir de este supuesto Gerardo Meneses Claros, nos da apertura a una de sus anécdotas en la escritura de su novela ‘La luna en los almendros’, la cual es parte de una trilogía sobre la guerra, sobre los niños que han experimentado el conflicto armado en Colombia. «Esta novela nació de un impacto emocional, rememora Meneses, cuando te pones frente a la realidad y te das cuenta de lo que has hecho, y que has ignorado ciertas realidades dolorosas que afectan a los niños de las regiones de nuestro país que han vivido el conflicto armado» . Antes de la escritura de ‘La luna en los almendros’ , todos sus libros parecían “ algodón de azúcar”, asegura Meneses, debido a que sus relatos suponían que todo estaba bien, y recuerda que por casualidades del destino, en algunas de sus giras de autor viajó hasta el Putumayo, donde se encontró con una familia conformada por un joven de aproximadamente unos 25 años de edad, su esposa de alrededor de 22 años y un infante de unos 7 años. Gerardo Meneses rememora esta experiencia como el comienzo de un replanteamiento de su labor como escritor, al preguntarse las razones por las cuales hasta entonces solo había escrito para los niños de un sector del país, dejando al margen otras realidades que merecían ser narradas, pues tenían que ver con la experiencia de vida de una parte significativa de los niños de Colombia. “¿Dónde está esa otra realidad de mi país»?, se interrogó.
Durante este viaje al Putumayo, había algo que inclinaba a Gerardo Meneses a acercarse a esta familia que a “gritos silenciosos” imploraba contar su historia. Meneses cuenta que aquel infante sostenía junto a su papá un perro, y que los relatos que hacía el niño eran bastante conmovedores y dolorosos, debido a que recordaba que esa era la hora del descanso en su escuela, y que no entendía qué hacían en una ciudad desconocida, cargando con un bulto de ropa y de utensilios de cocina. Gerardo Meneses se hizo entonces la pregunta: “Qué tiene que ver un niño con la guerra?”. Meneses relata que al escuchar estas vivencias siempre tenía que voltear su rostro para que las lágrimas no se hieran notorias y describe que, en un punto de la conversación con el niño, por tratar de cambiar a un tema menos doloroso, le preguntó por el nombre del perrito que cargaban, y el niño le respondió: «A él lo pude traer, pero a la gatica no”. Meneses concluye que esta es la realidad del sufrimiento humano y cómo el niño a través de sus gestos y palabras preguntaba sin decirlo: ¿Qué hice? ¿Por qué estoy sufriendo? ¿Por qué me toca? . Gerardo Meneses concluyó que como escritor tiene una responsabilidad social, tanto mayor cuanto que desde hace varios lustros sus obras «se leen en varios países, en tantas ciudades y en distintos pueblos, y lo que puedes decir, y lo que tienes que decir y va para niños tiene que estar tan perfectamente hecho, para seguir plasmando lo que muchas más familias y niños quieren decir».
En el siguiente audio, grabado durante la conferencia en el Banco de La República, Gerardo Meneses relata algunas anécdotas de su labor como escritor que lo llevaron a reflexionar sobre la diversidad cultural y social en la vida de los niños colombianos, y su tratamiento literario en su propia obra.






