Por: Duley Guaca Reyes

Ser madre soltera se ha vuelto un ámbito cotidiano de nuestras vidas donde muchas mujeres jóvenes pasamos por diferentes situaciones y complicaciones para nuestra vida; en este episodio me pongo de ejemplo, es una situación la cual estoy pasando en mi vida cómo cualquier otra joven.

En un día cotidiano, me encontraba en la aulas de la universidad, empezando mi carrera, como una joven entusiasmada y con ganas de luchar, pero la vida me cambió. Al pasar los días me enteré que estaba embarazada, fue algo muy duro ya que apenas estaba empezando mi carrera, pero aún así no me deje decaer y continué mis estudios en estado de embarazo; fue una etapa difícil, pero con ayuda de amigo y mis compañeros logré seguir.

Actualmente me encuentro estudiando y me siento muy orgullosa, soy madre soltera, pero eso no significa que deje de luchar por lo que quiero, que aunque hayan obstáculos y que esto sea un problema ante la sociedad y la cantidad de jóvenes que hay en mi situación, no debemos dejar de luchar y continuar con lo que nos apasiona.

En los últimos tiempos hemos visto, cómo  hay mujeres que se están embarazando a temprana edad entre los 15 y 20 años, sin una economía estable y siendo madres solteras, pero en la sociedad la hemos catalogado  como “madres luchonas”,   y en Colombia habrá más de 25 millones de  200 mil mujeres al finalizar junio de 2018,  según las cifras proyectadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

Dicha cifra significa que el 50,8 % de la población colombiana es mujer, número que se mantendrá a lo largo del año. Madres solteras, una cifra en crecimiento que prende las alarmas en Colombia, los más recientes estudios también indican que el número de madres solteras quienes son las responsables de sus hijos, cabezas de familia vemos cómo esto no solo pasa en mi ciudad actual Pitalito, si no que es una cifras a nivel nacional.

Lo cual surge una incertidumbre de por qué está pasando esto, que en la actualidad, existen muchos método accesibles para prevenir el embarazo, pero al parecer en Colombia no está totalmente radicado en algunas chicas, y esto nos está sobrellenando de población, cada día hay más niños y madres solteras tratando de sobrevivir con ellos.

Pero las causas de madres luchonas no solo se encuentran en la guerra, en la falta de educación o en la pobreza, sino también en el alto índice de mujeres que tienen hijos antes de cumplir los 18 años. Según estadísticas del DANE, casi el 20% de las adolescentes en el país han estado alguna vez embarazadas y, de estas, la tercera parte nunca ha estado en unión.

Este tipo de embarazos es más común en las clases bajas que en las clases altas, así que para estas jóvenes existe una precondición de pobreza que solo perpetúa el ciclo de dificultad: con un hijo de por medio será casi imposible que terminen sus estudios y obtengan un trabajo digno, pero en cambio será fácil que se estigmatice su papel dentro de la sociedad y que escaseen sus oportunidades cuando quieran establecerse en pareja.


Las madres solteras han estado tradicionalmente relegadas a chismorreos o consideraciones despectivas. O en el mejor de los casos, a la lástima de la sociedad. Pero casi nunca a investigaciones tendientes a identificar el fenómeno de la madre soltera, y que planteen alternativas, para integrarla a la sociedad y otorgarle la protección legal a la que tiene derecho su hijo, y ella misma, como madre.