Los habitantes de calle pertenecen a una población vulnerable que carece de una economía estable por vivir en estado de indigencia y mendicidad. Estos individuos, en la mayoría de los casos son discriminados en la sociedad, aparentemente por su mal olor, su presunto estado de drogadicción y la ‘fama’ de ser ladrones.
En Pitalito (Huila) es común encontrarlos debajo de puentes, en las iglesias y en los parques del municipio, pero ¿Por qué razón estas personas se convierten en habitantes de la calle? Unas de las causas según los mismos habitantes de calle, serían la pobreza extrema, la drogadicción, enfermedades mentales, desplazamientos forzados, el abandono y el anhelo de una vida libre de reglas. Estos personajes están en constante movimiento, viven en agrupaciones o se aíslan de la población.
En Colombia existe la ley 1641 de 2013 orientada al tratamiento jurídico para estas personas, con la intención de garantizar, proporcionar, proteger y restablecer los derechos que estos individuos requieren cómo una atención integral, posible rehabilitación e inclusión social. Sin embargo, esto es poco efectivo en el país, porque la vida de estos habitantes siempre ha estado en peligro, donde se encuentren. Algunas historias de vida que tomaron lugar en el territorio Laboyano, son la de critian ome y Matha Flores.
Historias de vida
Cristian Ome, es oriundo de Pitalito. Él se considera cantante, compositor, locutor, y pertenece a esta población desde hace 13 años. Para él, “un 70% de la población ignora el habitante de calle considerándolo un problema social”. Además, afirma que no tenía conocimiento acerca de los peligros de las drogas.
Por consiguiente, Ome, siente que los estigmatizan de acuerdo con los actos de otros habitantes de calle, lo que genera que la policía Nacional los agreda por el simple hecho de estar en algunos espacios como el parque, iglesia y centros comerciales del municipio de Pitalito. Además, menciona que “los uniformados son agresivo, brusco y duro con nosotros. El trato que recibo debe ser mejor, porque yo no le hago daño a la sociedad, no mato, no robo ni violo”.
Otro caso en particular es el que vive Marta Flores Martínez, una señora que vive hace 49 años en Pitalito, pertenece a la población habitante de calle hace 50 años, padeciendo ataques epilépticos, maltratos físicos y psicológicos.
Flores menciona que algunos pobladores del municipio de Pitalito presuntamente los maltratan “a nosotros nos cascan cuando les da la gana, nos sacan de restaurantes, iglesias o centros comerciales, pero hay personas muy buenas que me traen comida al parque”.
¿Qué piensa la comunidad opita acerca de los habitantes de calle?
“Yo pienso a veces, que desafortunada mente esa gente no tiene otro merito, otra alternativa de vivir más cómodamente, que tirarse en la calle. Donde, sufre la falta de recursos, vivienda, comida, vestuario, medicamentos que los llevan a tirarse al abandono”, aseguró Antonio Blanco, habitante de Pitalito.
Víctor Julio Velandia, estudiante del Sena afirma “los indigentes no tienen la culpa, quizás están así por los problemas en la casa; hay algunos que son groseros, pero si no los molestan ellos no se meten con nadie”
Por otra parte, Sabrina Agudelo silva, estudiante de la Universidad Surcolombiana expresa que “el problema en si es que nosotros estigmatizamos mucho a esas personas, por su manera de vestir, su forma de pensar; nadie sabe que es lo que están pensando el otro”.