Desde hace unos 73 años en los terruños terrenos del corregimiento Herrera Tolima se vivió una parte de la violencia armada más nefasta de toda la historia Colombia por parte de los partidos políticos conservadores y liberales, que peleaban una ideología diplomática bastante conservadora por el color rojo y azul. En ese,  lugar frío, nublado con bastante montañas, valles, quebradas, ríos  y páramo estos hombres armados “chusma”  lideraban grupos de batallas para  el aniquilamiento, cobrar vacunas en la comunidad y controlar el poder del país.

Foto tomada de la página de Herrera Tolima

Continuamente, la agrupación de la chusma  recorría el ríos Saldaña y Hereje, afluente estratégico de transporte para ir a otros lugares de la región tolimense a masacrar personas de partidos opuestos en esa época por el alineamiento político. Culturalmente ese pulmón verde ayudo a la comunidad a respirar naturales aromas del Páramo-Meridiano, antes los despojo de la gente de sus propias tierras. Fue un sucesos que transcurrió después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948 en adelante.

Según los datos registrados en el Sistema Nacional de Información del Desplazamiento Forzado del Gobierno nacional, 720.000 personas tuvieron que desplazarse entre 1996 y el 2001. La fuente aseguró que  en el año 2000, 128.843 personas fueron victima de la misma  causa, pero que aumento para el 2001, con una cifra de 190.454 personas, es decir que en el lapso de un año se presentó un incremento aproximado en el desplazamiento de un 50% total de las comunidad.

Elcira López Leiton

Un caso muy especial fue el que vivió la señora Elcira López Leiton hace 65 años en su corregimiento natal Herrera, donde con sus padres cultivaban la ganadería para la su existencia  familiar. Desde, muy niña se destaco por los que aceres del campo como sembrar frijol, maíz, papa. También, le toco  ver de las reses, fama y gallinas que fueron los negocio del hogar en aquella época.

Foto tomada por Juan Aldana

Pero un días todo esto cambio porque de un momento a otro los obligaron a salir con sus padres a las malas debido a que iban a matar a su madre por pertenecer al partido conservador. Leiton expresa “ me toco vivir la violencia. Para ese tiempo saquearon el pueblo los liberales a los conservadores, la mayoría de las personas conservadora las mataron. Nos tocó salir corriendo por esa “chusma” de apellido Rubiano que era los hombres más sangrientos en aquel tiempo, mi papá Dario López pertenencia al partido liberal y mi mamá María Antonia Leiton era conservadora. Se salvaban las personas que más corriera.

Nosotros logramos salir gracias a que mi padre conoció a esos guerrilleros “chusma” primero antes de que empezara a delinquir, por eso nos dejaron pasar y llegamos a Florida.  En Florida fuimos al campo vivir donde mi abuela, no estábamos a costumbrados a sufrir como nos toco, aguantábamos hambre durante dos años”.

Luego de esta trayectoria que habían vivido decidieron volver a su pueblo natal a recuperar las pertenencias, lo lograron gracias a que el ejercito estuvo durante 4 años, pero como era una zona roja la guerrilla hacia lo que quería con la comunidad. Sin embargo, a los hombres del ejercito los herían y los mataban en aquel periodo. A firma Leiton “ un soldado que fue novio de mi prima hermana Abrígair antes de irse a la comisión el día 25 de mayo de 1963 saco un anillo de cobre y se lo dio a ella para que lo guardara porque no sabría si volvía, al otro día la noticia fue que lo llevaron muerto”.

A  pesar de momentos buenos y malos  para los 6 miembros de familia Lopéz Leiton  la vida  continuaba en en su lugar de origen  pero con el riesgo y el miedo  de que algún miembro de su núcleo lo fueran a matar. Pero como dicen todos el que no arriesga un huevo no se gana un pollo, pues sus condiciones económica empezaron a mejorar en el hogar.

Expresa Leiton “mi papá recupero la finca de lo frío en Herrera, puso más de 75 reses, pero como la chusma estaba más avanzada y había un alto aumento de personas en la región, se corría peligro en cada instante. Al ejercito lo sacaron del pueblo, a mi papá le avisaron para que fuera y sacara todo el ganado, él se fue para la finca y mitad de camino en el puente lo estaban esperando para matarlo. Era la misma chusma porque mi padre  mataba ganado para vender en el pueblo y ellos querían que les mandaran cada nada 4 arrobas de carne, al principio se las mandaba, pero luego se canso y les mando decir que no era el papá de ellos para mantenerlos, entonces lo sentenciaron de muerte. Mi padre se dio cuenta, cruzo el río saldaña y llego a la fina intento sacar el ganado pero no pudo por se bastante arisco.

Entonces tuvimos que salir de nuevo de Herrera durante 8 días para llegar al valle, la gente salia también bastante; en el camino se encontraba perros, gatos y gallinas tullidas por el frío del páramo – Meridiano, encontramos hasta una persona muerta en un piedra  por el cansancio de no poder caminar más, a mitad de camino mi papá hacia ranchos de palos verde y prendía fuego para calentarnos y pasar la noche, al día siguiente debíamos seguir caminando hasta que por fin logramos salir del páramo y llegamos a Pradera donde duramos seis meses que no fue nada fácil y luego migramos para Florida”.

En este lugar a la señora Leiton, con sus hermanos y sus padres tuvieron que aprender hacer humilde porque tenia que aprender a comer de lo que le dieran para la su existencia, hasta que un día se decidieron venirse a vivir al departamento del Huila, al pencil donde la mamá se dedicó a la sastrería y a cocer junto con el papá  hasta que salieron adelante y volvieron a tener lo que querían.

Pero , afirma Leiton “ cuando llegamos a Pitalito en la plaza cívica vendiamos libreado el maíz, de esta manera aportamos para la alimentación. Pasaron los años yo crecí y conocí a un hombre, me case, tuve 4 hijos y me fui a vivir a Florencia donde estuve una buena temporada viviendo en el campo, todo cambio por la enfermedad de mí esposo, el se puso bastante crítico y murió, no fue nada fácil salir adelante, por  cosas de la vida me encuentra hospedada  nuevamente en Pitalito”.

Por ende, en el rostro de Leiton se ve reflejado, tristeza, incertidumbre, amargura y  el infortunio de no poder volver nunca más a su querido Herrera por las malas experiencia que enfretó cuando era niña con su familiares, nunca volverá hacer la misma cuando era pequeña donde no pudo tomar ni siquiera una muñeca para disfrutar su infancia.

Foto tomada de la página geoview.info

Para finalizar, según el centro de memoria histórica la ley que reglamenta hoy en día en Colombia es la 1448 del 2011.  Por la cual, se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno y se dictan otras disposiciones. En  el artículo 3 a coge a las victimas como:

Se consideran víctimas, para los efectos de esta ley, aquellas personas que individual o colectiva-mente hayan sufrido un daño por hechos ocurridos a partir del 1º de enero de 1985, como consecuencia de infracciones al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de Derechos Humanos, ocurridas con ocasión del conflicto armado interno. Por lo tanto, reconoce las restitución de tierras.

Cifras

Mientras la Unidad de Restitución de Tierras asegura que durante el año 2017 se restituyeron más de 110.000 hectáreas a las víctimas del conflicto armado, las cifras de la Unidad de Víctimas advierten de 554 casos de pérdida de bienes o inmuebles durante el 2017. Pese a que se registra una reducción con respecto a los número de 2016 1.295 casos, la problemática sigue latente hasta el momento en el país.

Según las cifras del Registro Único de Víctimas de Colombia, al finalizar el año  2018 se registraron 7.446.404 víctimas de desplazamiento forzado, constituyendo el 79,7% del total de los hechos por el conflicto armado interno colombiano. Las regiones más afectadas por el flagelo son Chocó con 9.684, Nariño 7.776, Norte de Santander 5.512 y Antioquia 5.904 casos.

A pesar que se firmó la paz por el gobierno del ex-presidente Juan Manuel Santos Calderón aún se sigue viendo en Colombia el desplazamiento forzado en algunas regiones del país. Donde, comunidades enteras abandonas las tierra por ser amenazados de muerte. Por ende, es necesario preguntarse ¿Qué esta haciendo el gobierno para disminuir esta flagelo?, ¿Qué paso con el acuerdo de paz?, ¿En qué van con el proceso de restituciones de tierra? Y ¿Qué está haciendo la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento?, en fin son muchos los interrogantes que hay,  pero tocará esperar en que termina esta historia en la sociedad Colombiana a través de los años siguientes.