Durante varias décadas fue un referente destacado como cantautor de música popular, social y de resistencia. Su nombre y sus canciones están en la memoria de las luchas universitarias, campesinas y populares de las dos últimas décadas. Recientemente ofreció en Neiva un concierto en el que anunció el fin de ese periodo artístico y el comienzo de nuevas búsquedas musicales. ¡Gracias Carlos Lugo por tantas canciones para alimentar la inconformidad y la crítica social. Quedamos a la espera de tus nuevos proyectos¡
Por: Paula Daniela Vargas Lombana y Yaridaniela Guerrero Guzmán, periodistas de Suregion

Fuente: Fotografía suministrada por Carlos Lugo.
Entre pelotas, peluches, un tapete de colores con vocales y números, pequeñas sillas verdes y amarillas, encontramos a Carlos Lugo, el artista, el compositor de un repertorio de canciones que lloraron a un país, que se convirtieron en insignias de inconformidad y protesta en las marchas de los maestros, campesinos y estudiantes huilenses, al artista que compartió escenario con Rubén Blades y Jorge Velosa.
Carlos Lugo es un reconocido cantautor colombiano de música social o protesta, sus letras contienen en la profundidad de su mensaje el dolor, la angustia, la injusticia e impotencia de un país que vive en un ciclo de violencia y corrupción. Con más de 23 años en la música hoy es un recordado artista que dejó en los grandes escenarios la realidad de un país que sufre pero que canta.
“Es una excelente persona, porque tiene una humildad muy grande, es muy solidario, le duelen las personas, le duele el país, por ese amor que tiene hacia las personas fue que decidió dedicarse a la música social», relató Naidu Patiño Bravo, docente de primera infancia y pareja sentimental de Carlos Lugo.
La historia de Colombia, de los campesinos, de la lucha de los maestros y estudiantes está adherida a la historia de Carlos, es casi imposible sostener una conversación donde él hable únicamente de su vida personal pues parece que él es Colombia y su historia hubiera comenzado hace décadas con las masacres, desplazamientos forzados, reclutamientos a niño y jóvenes campesinos, y otros hechos dolorosos que han fracturado su alma como la de su país.

Lugo en el escenario. Fotografía suministrada por el cantautor huilense.
¿Qué es un artista?
“Ser un artista es una elección chévere de vida, que le permite a uno tener contacto con la gente, muchas veces sin conocer a la gente”, indicó Lugo. El comenzó a escribir canciones a los 13 años, sus composiciones eran dirigidas al amor, ese sentimiento que inspira a la mayoría de artistas. Sin embargo, según Lugo, eran composiciones “huesas”. Un año más tarde decidió escribir música protesta desde una perspectiva esperanzadora para quienes lo escucharan. “Comencé a escribir música social, pero era muy positivista, mis temas parecían decir: si vamos a salir adelante, lo que quieras lo puedes lograr, pero después me di cuenta que ese discurso no era aplicable a Colombia.”
El artista es un árbol gigante, hermoso y admirado, algunos dan sombra, otros dan sombra y frutos, quienes como artistas han logrado utilizar el arte como un medio de transformación social, dejando un impacto en una sociedad ciega y sorda ante su realidad, han logrado dejar un fruto en una tierra que se niega a cultivar la verdad y la justicia.
El fruto de Carlos Lugo está en los docentes y estudiantes que cantan sus canciones en las calles, levantando el polvo de la indignación con las multitudinarias marchas, su fruto está en quienes entendieron que el artista no es un objeto de admiración, sino una herramienta útil ante la ignorancia.
“En Colombia el único momento en el cual alguien se queda callado cuando otra persona habla, es ante un político, pese a que todo el mundo sabe que va decir mentiras, pero se quedan callados, porque esperan algo de ese personaje. Del arte uno no espera nada económico, la gente me dice: vea Carlos, escuché una canción suya y me cambió mi forma de ver las cosas, o por ejemplo la mamá de Tarsicio Medina, un estudiante caído, valora el hecho de que gracias a la canción que compuse su hijo sigue vigente y sigue siendo una piedra en el zapato para la justicia colombiana “, esas son las cosas buenas que puede lograr un artista popular.
¿Qué es Colombia?
Según Carlos Lugo, “Colombia es una historia sanguinaria de gente adormecida, aquí pasó Gaitán, pasó Jaime Garzón, han matado periodistas, campesinos, líderes sociales y pueden matar diez mil más, entonces Colombia es un país adormecido en medio de la muerte, del asesinato y la corrupción.”
Lugo se convirtió en una alta voz que se sigue escuchando en los pasillos de las universidades colombianas, sus letras son inspiraciones para murales y grafitis de los artistas callejeros. Carlos Lugo es una canción que retumba entre los campos violentados por una guerra interminable.
¿Qué es un cantautor?
“El cantautor debe asumir riesgos de vida, es un cantautor político y eso es lo que lo hace valioso, uno puede cantar la política de manera poética y de manera que le dé duro a la gente. Se requiere de muchos procesos y casi de sufrimientos.”
Más allá de crear una buena rima y una pieza musical pegajosa, la música protesta surge de un proceso social comunitario, donde el artista se apropia de su territorio, sus necesidades, comprende el sufrimiento y es empático con él para lograr con una guitarra y un micrófono contarle al país cuantos pares son 3 moscas.

Fotografía tomada del registro Luis Manríquez, día del concierto CHAO LUGO
¡POR SIEMPRE LUGO!
El pasado 8 de diciembre Carlos Lugo se despidió de su periodo como cantautor de música protesta con un concierto en el teatro Pigoanza de Neiva. Fue un periodo de más de dos décadas acompañando con sus canciones la inconformidad y el sentido de rebeldía de un pueblo. De su despedida de los escenarios se especuló mucho, sin embargo, Lugo indicó para la Revista Suregión “No podemos seguir cantándole a la vaquita y la montaña, cuando hay un pueblo que está aguantando hambre. Pero cuando el pueblo desaparece o cuando el pueblo quiere escuchar otras cosas, no hay sentido seguir cantando”
Lugo no se despide de la música, si no de una de sus expresiones: la música protesta, pero explorará otros espacios para su creatividad y nuevos géneros musicales. “Soy amiga de Carlos Lugo desde que estaba en la secundaria. Y obviamente, en ese mar de años que han transcurrido, son muchas las experiencias vividas: unas tristes, otras alegres, algunas rabiosas, muchas de esperanza y una que otra de desilusión. Hemos crecido apoyándonos, siendo brutalmente sinceros e irremediablemente solidarios. ¡No fue fácil escuchar el adiós de un ícono de mi generación! ¡Son muchos los sentimientos encontrados! , dijo a Suregión la periodista Ginna Piraguata.
En la actualidad Carlos Lugo dedica sus días a sembrar en los niños el amor por el arte acompañado de su novia Naidu Patiño, por medio del proyecto “La fábrica de sueños: centro para el desarrollo y la creatividad”. “Trabajamos con los niños explorando la parte artística, danza, música, teatro, creación literaria, la idea es que los niños sean felices y que comiencen a explorar por medio de las artes un mundo por conocer.” , indicó Naidu Patiño
Un día su esperanza y sufrimiento lo llevaron a componer las canciones que lo hicieron parte de la historia, hoy su esperanza está puesta en la educación de los niños a través del arte. Y está preparando nuevos proyectos musicales, experimentando y creando en otros géneros musicales diferentes a la música social, pues está seguro de que será músico y creador todo el resto de su vida, y que el lenguaje del arte es diverso y multiforme, y el desea recorrer otros caminos en su trayectoria artística. Sin duda volveremos a escuchar de Carlos Lugo, cuando la cosecha en la que está empeñado rinda sus primeros frutos. Por eso no te decimos adiós, Carlos, sino hasta luego. Y te damos las gracias por tanta música compartida, tanta solidaridad y tantos sueños.