La Feria Internacional del Libro: Filvoragine regresó este 2026 con su cuarta edición a la ciudad de Neiva. Para varios de sus asistentes este evento es el festival de la palabra más importante de la región. La reconocida FilVo fue el espació que reunió destacados autores, reconocidos editores y apasionados lectores para celebrar la palabra escrita un año más.

Una innovación en la antigüedad


Desde los tiempos homéricos, cuando las palabras aladas dejaron de ser el centro de la literatura antigua y el alfabeto tomó posesión, la civilización dió un salto en la cadena evolutiva. Los relatos juglares que tanto emocionaban al pueblo comenzaron a ser plasmados en papel, permitiendo así que hoy por hoy la sociedad tenga la dicha de conocer desde las desdichas de Edipo hasta los pensamientos más profundos de Aristoteles.

Existe un debate en torno al tesoro de la palabra escrita, pues algunas personas afirman que su perdurabilidad limitó las decenas de versiones e interpretaciones que los bardos contaban y nuestros antepasados oían. Las narrativas que llenaban de vida las plazas, o los relatos aedos que animaban la corte del rey nunca eran contados de la misma forma. Cambiaban detalles, los escenarios los acomodan al espacio y tiempo de su interpretación para darles más cercanía y la historia podía dar giros inesperados para que la audiencia no se aburriera con un cuento ya escuchado.

Antes, al perfecto estilo de Sherezada, los cuenteros se encargaban de mantener a la audiencia un día o una noche más interesada en su relato. Eran los guardianes de la memoria oral, y los encargados de cantar y contar las hazañas helenísticas de los héroes del pasado y presente.

No obstante, en respuesta al debate de la diversidad literaria que acogía la oralidad, varios internautas afirman que la llegada del alfabeto y la evolución de la escritura en la civilización permitió que las perlas condensadas en esa variedad de relatos puedan ilustrar y entretener a la sociedad moderna aún 5000 años después.

El software de los egipcios
Para algunos, la escritura se convirtió entonces, no solo en un golpe al mundo de la oralidad, sino en lo que se entiende hoy como programación: un lenguaje del futuro que solo unos pocos (los más versados) comprenden y manejan.

Esta innovación, antecedida por el alfabeto, permitió condensar en miles de páginas (primero papiros) conocimiento que la humanidad llevaba recogiendo durante siglos. Para muchas personas, la tragedia de Alejandría y su biblioteca no es más que una muestra de lo poderoso que era el conocimiento que puede perdurar y ser heredado. Aunque francamente, esta no fue la principal razón de su atentado, es presuntamente algo que sumó a su destrucción.

Alejandro Magno, en la edificación de su imperio y en medio de todas sus conquistas, fue un hombre sensato en materia del conocimiento. Con Aquiles como héroe y Aristóteles de mentor, el gran Alejandro III de Macedonia reconoció la importancia de los libros y el conocimiento condensado en ellos como factor fundamental para el desarrollo de la sociedad moderna. No se equivocaba, pues aún hoy los libros siguen siendo (aunque ahora muchos digitales) base en la educación.

El papel de los libros hoy

Actualmente, en Colombia aún un 4% de la población es calificada como analfabeta. Puede ser un porcentaje menor, pero en números reales representa a casi 1.817.393 personas que carecen de conocimientos de lectura y escritura.

Hay miles de familias colombianas que deben priorizar textos estudiantiles como cartillas y cátedras, antes que libros de interés o formación personal. Más de 5000 años después el acceso a ellos sigue siendo casi que un lujo. Es allí donde para muchas personas radica la importancia de espacios como la Filvo abiertos al público en territorios como el Huila

Angel Quincor, de la editorial Tierra de palabras, expresó a Suregión la importancia de estos espacios, afirmó: “es importante que vengan a estos eventos y se encuentren con tantos libros maravillosos. Me gusta para que la gente suelte un poquito los celulares, los niños también y volvamos a leer, volvamos a este mundo tan maravilloso que son las lecturas y los libros”

A esto se sumaron los comentarios de Darsin González Romero, encargada del stand de la ADIH, de la Asociación Sindical de Trabajadores del Huila, quien se refirió a la FilVo y al lugar de su stand como: “un espacio para brindar el conocimiento de aquellos docentes que han tenido experiencias y han querido plasmarlas en un libro y exponerlas para que todos tengan como una idea de todo aquello que ellos han vivido y así mostrarlas para que ellos conozcan también, todos podamos ver todas las experiencias que ellos han vivido”.

La lectura resiste al mundo de la inmediatez
La lectura se ha convertido en un hábito de transformación social colectiva e individual. Un asistente de la FilVo que prefirió mantener el anonimato, expresó que la lectura y escritura son items básicos de la educación colombiana, considerándolos fundamentales para la construcción de pensamiento crítico y conciencia ciudadana.
«Un evento libre y gratuito como lo es la FilVorágine se convierte entonces en un acto de resistencia hacia la pereza que produce la inmediatez. La accesibilidad a todo, gracias a la revolución tecnológica ha provocado que el conocimiento ya rumiado, en palabras de Nietzsche, por alguien más, sea accesible para cualquier persona con internet a nivel global. Esto no se toma como aspecto negativo, sino facilista. Pues ahora una opinión se puede construir, o copiar, a partir de un post de menos de 280 caracteres en X, y no de un razonamiento propio, estudiado y/o interiorizado que nace del carácter diferenciador de la especie humana: la conciencia» dice.

A esto llega la voz de katerim, una jóven asistente pero también periodista del Diario La Nación, quien comenta: “creo que este tipo de espacios son muy importantes para los jóvenes porque siento que estamos en una época de la inmediatez y creo que el poder escuchar charlas de escritores y periodistas colombianos que han vivido la guerra y que han vivido pues esa historia cruda de Colombia, nos recuerda que en medio de tanta inmediatez, de tanta pantalla, hay algo más allá. Qué es esa historia colombiana que nos marca a todos de alguna u otra forma. Entonces, siento que el contar con escritores de esta talla en estos espacios, pues son muy importantes, sobre todo para nosotros los jóvenes, ¿no? Que estamos más eh inmersos en esta inmediatez y en esta digitalización. Volver de pronto al papel o al leer el libro, así sea de forma digital, creo que nos recuerda justamente eso, que hay algo más allá de la digitalización”
Katerim anexa un punto clave con el que contó esta cuarta edición de la FilVorágine, los invitados especiales. Entre los más reconocidos se encuentran personajes como: Hector Abad Faciolince y Evelio Rosero.


Si bien es cierto, la FilVorágine no viene con la idea de regalar libros, al ser una feria abierta al público permite que editoriales pequeñas hagan presencia, las cuales cuentan con precios accesibles para títulos comerciales y de interes general, a diferencia de reconocidas cadenas de librerías. Estas permiten al usuario un acercamiento personal con el libro y su contenido, sin la presión de tener que comprar; propiciando el esparcimiento para los asistentes.

A esto, Andrés Felipe Roa, librero de Lecturas a Blanco y Negro, una librería local de la ciudad de Neiva sin punto físico, expresó a Suregión la importancia de esos espacios para editoriales pequeñas como ellos: “permite no solamente a Lecturas Blanco y Negro, sino a otras librerías independientes poder darse a conocer primero, porque mucha gente en el municipio asume que no hay librería, solo Panamericana, y la verdad es que somos varios libreros locales que trabajamos de manera oculta, como se suele decir popularmente, o por redes sociales. Entonces lo primero es visibilizarse, y lo segundo es que la gente pueda acceder al libro y sobre todo fomentar la cultura de la lectura y la escritura”

El encuentro con un libro: una experiencia
Encontrarse con un libro cuyo contenido parezca tan llamativo que impulse al jovén a comprarlo, es dar el paso para sumergirse a un nuevo mundo; una realidad distinta, sea de ficción, ciencia y conocimiento, política o desarrollo personal. El mismo Alejandro Magno no hizo distinciones respecto al contenido de los muros en Alejandría, por ende el libro que el usuario escoja casi que garantiza una experiencia transformadora.


Maria de los Angeles Rodriguez de 21 años expresó que con su asistencia a la feria esperaba “conocer un poquito más sobre los escritores que tiene nuestra región, nuestro departamento”. Esto en compañía de su amiga Natalia Beltran, quien aseguró que esperaba: “encontrar mucho conocimiento acerca de los libros y conocer un poco más acerca de los escritores y toda la historia.”
La curiosidad por el mundo de las letras de Maria y Natalia se despertó al escuchar que las puertas de la FilVo estarían abiertas.

A sus apreciaciones Liliana Cuellar, asistente de la FilVo, comenta la importancia del espacio, afirmó: «Es importante porque es la oportunidad de de reunir a diversos escritores de diferentes categorías donde nos podemos recrear con cuentos, narrativas, novelas y reunimos a toda clase de escritores nacionales e internacionales. Esto ya es un avance muy grande sobre todo para la juventud que está empezando a dirigirse en la escritura, en poemas, eso es diferente, bueno, en lo que le vaya a gustar o lo que ya les gusta, pero esto le amplía el conocimiento y también para que se den cuenta que es muy bueno leer porque ampliamos nuestro mundo, nuestro mundo cultural.”


Espacios de participación
En estos días de encuentro entre la palabra escrita y los opitas, hubo espacios de participación para los aedos de nuestra modernidad, talentos regionales fueron protagonistas: artistas, músicos y poetas.
Estudiantes del Colegio promoción Social de Palermo tuvieron un participación especial y totalmente innovadora. Por un lado, cinco de ellos estuvieron pintando a mano alzada cuadros majestuosos en vivo y en directo durante el evento.

Jhoselyn Puentes, estudiante de noveno fue una de las estudiantes protagonista de este espectaculo artístico que presenció el centro de convenciones Jose Eustacio Rivera. La jóven estudiante comentó a Suregión: “estamos en este evento para demostrar el nivel artístico que tiene el Promoción Social de Palermo y para inspirar a la gente a pintar. Me gusta que me pregunten cosas y también me gusta que miren mi trabajo y que miren el trabajo de mis compañeros”.


Además de Jhoselyn, Sergio Vargas fue otro estudiante que destacó por su interpretación poetica de autoría propia “La golondrina”. Sergió dijo: “he venido acá desde la Institución Educativa Promoción Social desde Palermo a decirles que digamos agradezco venir a este espacio a compartir con mucha gente, a ver muchos libros, a ver mucha gente a compartir sus experiencias, sus poemas, sus obras y me siento digamos muy agradecido por ser invitado por mi profesora Mercy. Gracias, gracias por darme la oportunidad de yo también expresarme acá en un lugar público para que las personas se puedan guiar o puedan experimentar la misma emoción que yo siento ahora. Yo pienso que deberían venir a este sitio o a otros sitios a compartir sus cuentos, sus poemas, sus cines, todo.Porque la verdad es muy bonito ver cómo la gente se expresa se se esfuerza por dar una opinión y cómo dejamos de lado todas las preocupaciones de casa, de familia, de trabajo y podemos ser nosotros mismos acá en este espacio.”


Esparcimiento y Desarrollo
La FilVorágine se ha consolidado como uno de los eventos literarios de mayor relevancia para la comunidad huilense, según esta misma. A semejanza de las ágoras griegas, la feria se configura como un espacio de encuentro e intercambio de saberes, en el que convergen conversaciones, debates y reflexiones en torno a la cultura, la literatura y la actualidad.

La cuarta edición de la FilVorágine evidenció el papel de estos escenarios en la promoción de la lectura y el acceso a los libros. A través de la participación del público en las actividades programadas, se reconoce la importancia de la literatura en los procesos de formación crítica y en la construcción de espacios para el diálogo cultural. De esta manera, la feria contribuye a acercar los libros a la ciudadanía y a ampliar la concepción de la lectura más allá de los entornos educativos, destacando la importancia de generar y mantener espacios abiertos para el encuentro entre lectores, autores y comunidad.

«La invención de los libros ha sido tal vez el mayor triunfo de nuestra tenaz lucha contra la destrucción» (Irene Vallejo, 2019)