En el escenario natural de Cimarrón Agro Turístico, el pasado 3 de mayo, se llevó a cabo la primera edición del Sky Run Challenge, una experiencia deportiva que reunió naturaleza, resistencia y compromiso social en una carrera llena de retos y emociones.
La jornada comenzó desde las 6:00 de la mañana, cuando corredores provenientes de Rivera y Neiva llegaron al lugar para asumir el desafío de los cinco kilómetros. Entre los participantes también hubo niños que decidieron unirse a la aventura, demostrando entusiasmo y valentía en medio de una ruta llena de obstáculos naturales, caminos de tierra y montañas.

El evento fue organizado por Cielo Marroquín, Jorge Mayorga y Sara Navarro, quienes apostaron por crear una experiencia diferente en la ciudad, mezclando deporte extremo con causas sociales y conexión con la naturaleza.
Desde el inicio, la energía se sintió en cada tramo del recorrido. El cansancio, la resistencia y la adrenalina se mezclaron con las risas y el compañerismo de los corredores, quienes avanzaban entre el barro y los desafíos del terreno, mientras sentían el aroma del viento fresco y natural que rodeaba el paisaje. Durante la ruta, los participantes tuvieron que cruzar un río y atravesar zonas de agua y chuquio, haciendo que el recorrido fuera aún más exigente y emocionante. Muchos terminaron cubiertos de barro, pero eso no impidió que continuaran disfrutando de la experiencia.
Integración
Más que una competencia, la carrera se convirtió en un espacio de integración donde familias, amigos y amantes del deporte compartieron una mañana diferente rodeados de naturaleza.
Uno de los aspectos más especiales de la actividad fue el enfoque social que acompañó la competencia. En esta primera etapa, llamada Nimbus, el evento brindó apoyo a la fundación Ohana y a diferentes causas relacionadas con el bienestar de animales. Para muchos participantes, correr no solo significó superar límites físicos, sino también aportar a quienes más lo necesitan.
Los peluditos tampoco podían faltar en esta jornada deportiva. Algunos corredores llevaron a sus perros para acompañarlos durante la actividad, mientras que la fundación Ohana asistió con dos de sus mascotas, llenando el ambiente de alegría y resaltando el mensaje de amor y cuidado hacia los animales.

Foto: Natalia Reyes ( entregas de medallas a cada participante)
La carrera también destacó por el concepto simbólico de sus medallas. Cada participante recibió un fragmento de la llamada “medalla de los dioses”, una colección inspirada en elementos de la naturaleza que se completará en futuras competencias. Esta primera etapa estuvo representada por Nimbus, dios del trueno y el cielo. Las próximas carreras estarán inspiradas en Ventus, dios del viento y la velocidad, y Montanus, dios de la tierra y la montaña.
De acuerdo con información entregada por Sara Navarro, el Sky Run Challenge contará con tres competencias durante este año, siendo Nimbus la primera de ellas. Cada carrera representará un elemento diferente y permitirá completar la medalla final, convirtiendo el reto en una experiencia continua para los corredores. El evento contó además con el apoyo de diferentes marcas, emprendimientos y entidades que hicieron posible la realización de la jornada.
Espíritu deportivo
Más que una simple carrera, el Sky Run Challenge se convirtió en una experiencia de resistencia, compañerismo y solidaridad. Entre el cansancio, el barro y la emoción de cruzar la meta, cada corredor entendió que cada paso también representaba una ayuda para quienes más lo necesitan.

Foto: Natalia Reyes (trayecto de la carrera)
La primera etapa terminó, pero el reto apenas comienza. Nimbus dejó huella en cada participante y abrió el camino para nuevas competencias que prometen seguir uniendo deporte, naturaleza y conciencia social en el corazón del Huila.

Foto: Natalia Reyes (grupo de corredores)

Foto: Natalia Reyes (trayecto de la carrera)

Foto: Natalia Reyes (tracyecto de la carrera)

Foto: Natalia Reyes (trayecto de la carrera)

Foto: Natalia Reyes ( trayecto de la carrera)