Juan Carlos Poveda, el voleibol y otras formas de vida en Neiva
Son las 5 y 45 de la tarde de un viernes neivano. La ciudad palidece bajo el ocaso de un sol inclemente. Al lado de la pista de patinaje que tiene Neiva, está Juan Carlos Poveda Hernández, con una gorra azul, que lo muestra, a distancia, sombrío y frío. Está rodeado de niños y niñas […]