El pasado 20 de Agosto, en la ciudad de Neiva, un colectivo denominado Amigos por un Huila Incluyente, integrado por destacados líderes sociales y culturales del departamento del Huila, llevó a cabo un Homenaje al historiador y periodista Delimiro Moreno Calderón, con ocasión de su cumpleaños. Suregión reproduce en esta nota las palabras que leyó en ese acto el historiador huilense Jairo Ramírez Bahamón, miembro de la Academia Huilense de Historia y principal investigador de la historia de la educación en el Huila.

Por: Jairo Ramírez Bahamón, Historiador y Miembro de Número de la Academia Huilense de Historia.

Hace casi  cuatro décadas, cuando buscaba fuentes para emprender una investigación sobre la educación en el Huila a partir del siglo XIX, me encontré con Delimiro Moreno en la Academia Huilense de Historia (de la cual es miembro Emérito) quien recién concluía una intensa labor investigativa en los más importantes archivos nacionales y comenzaba a escribir sus primeras obras históricas sobre Huila, que versan precisamente sobre el siglo de mi interés. Desde entonces hemos mantenido con Delimiro un intercambio fluido de opiniones e información, ha sido mi consultor permanente, incluso me hizo el honor de prologar mi último libro sobre educación en el Huila, razones que justifican mi preocupación por conocer su trayectoria, que he plasmado ya en dos artículos publicados en revistas huilenses. Basado en estos documentos y en mis apuntes sobre las múltiples conversaciones sostenidas con Delimiro, quiero compartir con los asistentes al merecido homenaje que hoy Neiva le brinda a este destacado periodista e historiador, unas  breves notas sobre su vida y trayectoria.

Delimiro Moreno Calderón nació en Bello (Antioquia) en 1932, donde realizó sus primeros estudios en el colegio La Salle, pasando luego al Liceo de la Universidad de Antioquia. Como ya afloraba en él esa personalidad de hombre de ideas libres,  antes de terminar el  cuarto año de secundaria, por discrepar con sus profesores se retiró, junto con su compañero de estudios Estanislao Zuleta, para encerrase  en la biblioteca del papá de este último, según Delimiro, una de las mejores de Antioquia en la época, en donde por casi un año, en extensas jornadas de estudio, analizaron variedad de obras clásicas de la literatura, las teorías del psicoanálisis, en boga en la época y  la dialéctica histórica, lo que les valió sobresalir como intelectuales autodidactas e independientes. Evocando esta experiencia, años después, en la dedicatoria de uno sus libros Zuleta escribía “para mi querido amigo Delimiro, compañero de siempre en Kant, de Heidegger, de Sartre”, grandes pensadores universales que seguramente  ya habían analizado juntos en esos retiros de estudio (cf. Jairo Gutiérrez Avendaño  Revista Huellas No.15-2014).

Recordemos que Estanislao Zuleta es uno de los colombianos más reconocidos por el pensar dialectico en filosofía, historia, historia del arte y ciencias sociales. Pero dedo  resaltar que los importantes aportes a la cultura  de Zuleta y de Delimiro sobrepasaron el convencionalismo de los títulos. En el caso de Delimiro, fue ya en la cima de sus logros que la Universidad Cooperativa le otorgó el título Honoris Causa  de Comunicador Social. 

El historiador huilense Jairo Ramírez Bahamón, lee sus palabra en el acto de homenaje a Delimiro Moreno Calderón en Neiva, el pasado 20 de Agosto.

Luego de haber trasegado como obrero en la industria textil de Medellín, en 1956 ingresó como redactor y traductor en la agencia de noticias France Press, labor que desempeñó con los rudimentos del francés aprendidos  en el Liceo de la Universidad de Antioquia y apoyado en un diccionario. Él considera a Alberto Aguirre , notable columnista de opinión e intelectual, entonces director de dicha agencia, como su maestro y conductor en los comienzos de su profesión como periodista.

En su larga y trashumante vida, Delimiro Moreno ha sido revolucionario, dirigente sindical, escritor, periodista e historiador.

En efecto, en 1959 ingresó al Partido Comunista de Antioquia, cuando ser comunista – dice Delimiro- era prácticamente un delito. Allí  llegó a ser su secretario político. En 1962  él y varios    miembros de ese partido se retiraron y se unieron con   intelectuales de la talla de Mario Arrubla, Estanislao Zuleta,  Jaime Mejía Duque, Orlando Melo, Álvaro Tirado Mejía, casi todos profesores de universidad, para  conformar el Partido de la Revolución Socialista (PRS). Mis coetáneos saben muy bien que  las obras de estos intelectuales, con los que Delimiro mantuvo siempre interlocución, formaron la conciencia crítica de nuestra generación rebelde de los años 60 y 70 del siglo pasado. 

En septiembre de 1963 Delimiro Moreno llegó a Neiva como jefe de redacción del radioperiodico IMPACT0, órgano del naciente Movimiento Revolucionario Liberal –MRL,  invitado por su director Jaime Ucrós García, noticiero que tuvo gran audiencia, acrecentada cuando Jorge Villamil dio a conocer su canción El Barbasco. ¿Quién de mis contemporáneos no recuerda haber escuchado, o tarareado al menos, aquella aparte que decía “Rómulo va machacando y el barbasco va chorriando y en las noticias de Impacto Jaime Ucrós la va sacando”?; era en alusión  al gobernador Rómulo Gonzáles Trujillo, acusado en el radioperiódico impacto de pescar con barbasco, acción que la ley prohibía.  Soberbio, el gobernador González Trujillo, aprovechó un día, cuando Impacto transmitía las fuertes arengas de los taxistas en huelga, que aglomerados frente al  palacio de las 56 ventanas lanzaron piedras y una de ellas lo hirió en ceja, y  procedió a ordenar el  cierre del radioperiódico. 

Delimiro Moreno Calderón, el segundo en la foto de izquierda a derecha, junto a varios integrantes de la Academia Huilense de Historia, entre ellos Camilo Francisco Salas y Pedro Pablo Tinjacá, durante la celebración del cumpleaños del primero en Neiva.

Paradójicamente, este suceso que dejó sin empleo a Delimiro, al mismo tiempo catapultó su imagen de periodista combativo e independiente, cuyos agudos comentarios generaban debate y opinión en los círculos de poder y servían de comidilla en los acostumbrados mentideros políticos de la ciudad- Bar Taurino, Café Real, Cafetería del Hotel plaza, la librería de Pedro Iriarte-. De manera que no le fue difícil continuar su labor periodística en esta ciudad. A comienzos de 1964, recién pasado este episodio, se vinculó a la emisora Armonías del Sur donde fundó un noticiero al que llamó “Gigante”, también de gran repercusión en la opinión pública huilense.

Al año siguiente (1965) se incorporó a la sección noticiosa de Radio Neiva, emisora que se ufanaba de ser el IMPERIO RADIAL DEL SUR, por ser la más potente del sur colombiano. Las noticias estaban bajo la dirección de Gustavo Hernández Riveros, pero allí tuvo la compañía de Darío Silva Silva, Fermín Segura Trujillo, Fernando Segura Rojas y otros de esa generación; en 1966 ejerció como director de noticias de Radio Colosal, desde donde, según nos comenta, surtía con noticias al DIARIO DEL HUILA, de reciente creación. 

Meses después, por una crisis interna en el Círculo de Periodista del Huila, renunció a Colosal  y  se  radicó en Bogotá  donde trabajó en el aprestigiado radioperiodico Orientación-Tribuna de La Patria, de Juvenal Betancourt (hermano de Belisario Betancourt, quien años después sería presidente de la República) y en la Agencia Atlas Publicidad, donde era subgerente Bernardo Ramírez. 

En 1974 regresó a Neiva con la ilusión de ser parlamentario de la ANAPO. Fracasada esa aventura política,  llegó a la jefatura de redacción del DIARIO DEL HUILA, donde  escribía, nos comenta, desde  noticias, notas sociales,   editoriales, hasta la columna humorístico-política HOMEOPATICAS (pues esta columna se componía de pildoritas cortas, como los glóbulos de la homeopatía). Nos dice Delimiro, que fue Hernando Cortés, entonces digitador de textos del Diario del Huila, quien le colocó a su columna el nombre de ANTIPATICAS, porque “con ellas  jodía a todo mundo”. Lejos de objetar el cambio de nombre de su columna Delimiro lo utilizó  para titular uno de sus libros conocido como TEXTOS ANTIPATICOS, que contiene crónicas, reportajes,  discursos  y artículos  de prensa de su autoría. 

Por discrepancias con los propietarios del Diario del Huila volvió a Bogotá  en 1982, y de inmediato se vinculó a una tertulia  en la Librería LA GRAN COLOMBIA donde participaban Bernardo Ramírez y  Belisario Betancourt, a quienes había conocido  en sus primeras experiencias periodísticas. Además asistían Alfonso Palacios Rudas (que el país conoció por su columna nacional El Cofrade), Héctor Rojas Herazo y otros brillantes  intelectuales de la época.

Cuando Belisario Betancourt fue elegido presidente de la República nombró a Bernardo Ramírez como Ministro de Comunicaciones. El director de Telecom, designado por Ramírez, a su vez nombró a Delimiro Moreno como jefe de prensa de dicha entidad. Una vez posesionado  propuso a la empresa hacer la historia de las comunicaciones en el país y pronto obtuvo una comisión para emprender tal propósito,  que desarrolló consultando fundamentalmente el Archivo General de la Nación y  la biblioteca  Luis Ángel Arango del Banco de la República.

Aprovechando esta especie de comisión de estudios, además del tema de las comunicaciones, Delimiro escudriñó  con avidez  las más diversas colecciones  sobre  temas relacionados con Neiva y el Huila,  encontrando, según él,  “datos valiosos y suficientes sobre hechos, personajes y  presidentes del Estado Soberano del Tolima, que  aquí ni siquiera  se habían mencionado”, información que le sirvió de fundamento para elaborar sus dos primeras obras históricas que hoy  son de obligatoria consulta para los estudiosos del tema federal en esta región del Huila y el  Tolima: “El Huila en el siglo XIX” (1994); “Estado Soberano del Tolima-.Personajes en su Historia” (1995); casi a la par, y en cumpliendo de su compromiso con Telecom, publicó “Breve Historia de las telecomunicaciones colombianas” (1994) y  “Del maguaré a la fibra óptica. Crónica de las Comunicaciones” (1995).

Desde entonces su interés por indagar  la historia del Huila no se ha  detenido. En1995 publicó un interesante trabajo histórico sobre sobre LOS PAPELIPOLAS, importante movimiento literario que surgió en Neiva en 1957; en 1997 editó la  biografía de Misael Pastrana Borrero; en 1998  realizó un completo estudio sobre Joaquín García Borrero; en 1999 hizo lanzamiento de su obra La Toga contra la Sotana, en la que confronta a  dos figuras huilenses que alcanzaron la mayor influencia en la mentalidad colectiva de sus coterráneos en el siglo XIX: José María Rojas Garrido y el obispo Esteban Rojas Tobar. En el año 2000, Delimiro publicó la biografía de   Jaime Ucrós García, su antiguo compañero de lucha política.

Además,  es coautor de la  Historia General del Huila y de la Historia Comprehensiva  de Neiva, obras estelares auspiciadas por la Academia Huilense de Historia En el año 2015 hizo entrega al Huila de una extensa obra titulada Más de 5000 años de historia en el Huila. Es un compendio cronológico de la historia de Neiva y del Huila desde épocas prehistóricas;  trabajo que,  como lo reconoce el propio autor en su presentación, es  una obra colectiva, que rescata y divulga  los aportes de muchos de los historiadores del Huila.

Como historiador, debo resaltar que la obra histórica de Delimiro Moreno nos abrió el camino para irrumpir en el conocimiento del siglo XIX ignorado en la historia regional, elaborada y enseñada durante los gobiernos regeneracionistas conservadores, al mando del país y en nuestro departamento  de 1886 a 1903 y en las primeras décadas del siglo XX. 

Al romper el conjuro de ese misterioso siglo, Delimiro Moreno descubrió, no sin  algo de asombro, todo el fuego y la vida que reverberaba en su interior y que mantenía asustados   a sectores ultramontanos de la regeneración; pues  encontró que en ese siglo   había florecido  una pléyade de intelectuales neivanos que bebieron en las fuentes de la ilustración y de las ideas liberales,  hombres de academia y Estado que brotaron en este terruño , como José María Rojas Garrido (de quien dijera Jorge Mario Eastman: “entre las celebridades colombianas de todos los tiempos es él quien ha sido el orador por antonomasia”), Francisco Eustaquio Álvarez (senador y eminente catedrático y rector de la Universidad del Rosario), Gabriel González Gaitán, Ignacio Manrique Calderón, Bernardo Herrera Buendía y muchos  otros.

Al continuar escudriñando ese siglo supimos también de la presencia en Neiva, durante los años de1849 a 1854 de una institución llamada Escuela Democrática, de ingreso libre, orientada a fortalecer el ejercicio de ciudadanía y el  libre pensar de las gentes de la provincia, cuyas conferencias eran ofrecidas gratuitamente por un grupo de profesionales Neivanos, varios de ellos  vinculados a la Francmasonería santafereña, como José María Rojas Garrido, Francisco Eustaquio Álvarez, Prospero Pereira Gamba, Salvador María Álvarez, entre otros;  Escuela Democrática que en 1850 era  promovida y presidida por el propio gobernador José María Herrera.

Señores y Señoras, es precisamente por su valioso aporte a la recuperación histórica de casi un siglo de historia de nuestro departamento, que a comienzos de 2010 Delimiro Moreno fue invitado a participar en una reunión de representantes de las Academias de Historia y gobernadores del Huila y del Tolima, convocada para discutir la fecha de celebración del día del Tolima. A instancias de Delimiro  la delegación huilense propuso la fecha del 12 abril, en la cual en 1861 el general Tomás Cipriano Mosquera  expidió el Decreto-Ley proclamando la creación del Estado Soberano del Tolima. Aunque  la reunión concluyó sin acuerdos, días después esta fecha fue adoptada por la Academia y la Asamblea del departamento vecino y, en el marco de la celebración del sesquicentenario, gobernadores y academias de ambos departamentos se reunieron los días 28 y 29 de septiembre en un acto solemne  en el Centro de Convenciones de ese departamento, donde, además de las autoridades, intervinieron miembros de las academias. El Académico e historiador Delimiro Moreno, quien asistía como invitado especial, disertó  sobre el tema “Los delegados del Estado Soberano del Tolima a la Convención de Rionegro”.

Sentados Delimiro Moreno y Misael García, y sobre la mesa varios de los libros publicados por el primero.

De manera que, sobran razones para que hoy  los amigos, periodistas, historiadores , gentes de la cultura y de empresa del Huila, estemos aquí  reunidos para expresarle  a Delimiro Moreno que los huilenses lo reconocemos como  pionero en la investigación  de nuestra dinámica historia del siglo XIX, y  para decirle también que los huilenses lo reconocemos como uno de los nuestros, y en eso tiene razón la revista Huellas que se edita en su tierra natal, cuando lo denomina OPIPAISA, pues usted vino al Huila y se  integró a nuestra sociedad, fortaleciendo  el  periodismo critico que ejerció con solvencia en medios radiales y escritos, superando con su actitud beligerante e inconforme la pasividad de unos y la prepotencia de algunas élites comarcanas.

Delimiro, nos entusiasma que a sus 89 años goce usted de sus facultades intelectuales plenas, continuando la investigación de   asuntos históricos, divulgando en periodicos y redes sociales, en las cuales es usted una activo participante polémico en temas de actualidad.

Gracias Delimiro por su gran aporte a la historiografía regional y felicitaciones por haber cumplido hace cuatro días un año  más de existencia, tan prodiga en realizaciones.

Neiva, Agosto 20 de 2021