Siria ha estado inmerso en una guerra civil desde 2011, cuando una manifestación pacífica y pro democrática fue reprimida con violencia por Bashar Al Assad. La represión generó la creación de grupos rebeldes, que transformaron la manifestación en una de las guerras más sangrientas del siglo XXI.

Bashar Al Assad, ex presidente de Siria. Foto tomada de: Matin Ghasemi/Borna News/Aksonline ATPImages/Getty Images

Por otro lado, la dinastía Al Assad estuvo al frente de este país luego de que Háfez Al Assad tomó el poder, mediante un golpe de estado en 1970, después de que él mismo había liderado al partido socialista sirio, Baaz, en la toma del gobierno sirio en 1963. Háfez estuvo en el poder hasta su fallecimiento el 10 de junio del 2000, que dio lugar a que su hijo, Bashar, tomara las riendas del gobierno hasta la caída de Damasco el 8 de diciembre de 2024.

La caída de la capital siria se dio tras una rápida ofensiva de los grupos rebeldes en el noroeste del país, que había comenzado el pasado 27 de noviembre. Esto dio lugar a la toma de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria, permitiendo el avance del ejército rebelde desde esta ciudad hacia el sur, mientras el ejército sirio, fiel al régimen de Al Assad, se replegaba. La posterior toma de Hama y Homs permitió rodear a las fuerzas oficiales en Damasco.

Entrada de rebeldes sirios a Damasco el 8 de diciembre – Foto tomada de: Omar Sanadiki/AP/dpa/picture alliance

Como resultado del avance rebelde, las diferentes milicias anunciaron el domingo 8 de diciembre que habían entrado en Damasco. Luego de tomar las ciudades de Deraa y Suweida en menos de 24 horas. Con las horas contadas para la dinastía, Bashar Al Assad dejó el país en un avión con dirección a Moscú, según informó el Kremlin. El vacío de poder dejó como máxima autoridad a Mohammed Al Jalali, primer ministro sirio, que anunció horas después de la llegada de los rebeldes, que estaba dispuesto a cooperar con el líder que escogiera el pueblo sirio en la transición del poder. Esto después de que los rebeldes anunciaron el fin de la guerra y la toma del gobierno sirio.

Sirios celebran la caída del régimen de Al Assad con las banderas de la oposición Siria – Foto tomada de: EFE Agencia de Noticias

La población de este país, de mayoría árabe, ha celebrado la entrada de los rebeldes en Damasco demoliendo estatuas del régimen y con grandes manifestaciones en la ciudad, como muestras de apoyo al nuevo gobierno, del cual espera políticas que fomenten una paz estable y duradera, así como una mayor calidad de vida.