En el contexto de las elecciones de rector en la Universidad Surcolombiana, los estudiantes, docentes y egresados se citaron en días pasados en las Ágoras. En este espacio de debate se deliberó acerca del rol de los estamentos frente a las diferentes situaciones que se vienen presentando. De los llamados a rendir cuentas, el único que asistió fue Andrés Felipe Trujillo, representante de los estudiantes ante el Consejo Superior Universitario.

Aunque el espacio contó con amplia participación, las intervenciones virtuales, concentraron y dispersaron en varias ocasiones la atención del público. En medio de la coyuntura de elecciones, los presentes se toman el micrófono y hablaron de “crisis de democracia representativa” y el descontento con el mecanismo de elección de rector.

Historia para sentar bases

Con el fin de realizar un balance profundo, acerca del proceso de selección de la terna y las acciones de los tres representantes de los estamentos, en el primer momento se realizó una contextualización sobre la democracia universitaria, el profesor Julio Jaime se refirió a la memoria histórica y Aldemar Macías junto a la líder estudiantil Luisa Peña detallaron los mecanismos de elección de rectoría.

Posterior a eso se abrió un espacio en la agenda para que los representantes de los estamentos realizaran una rendición de cuentas en el ágora, finalmente el micrófono se habilitó para la discusión y formulación de propuestas. “Esta Universidad surgió por la movilización social y del reclamo de los trabajadores y jóvenes por tener derecho a la educación de manera pública y gratuita” manifestó Julio Jaime Salas.

Durante su intervención el académico les recordó a los nuevos estudiantes que la casa de estudios no se puede desvincular de la lucha social y por tanto exige la participación activa de los estamentos. “Democracia es lo que estamos haciendo acá, donde podemos en espacios como este podemos decidir” agregó el docente, quien señaló el proceso de elección de rector “antidemocrático”.

Luisa Peña, expresó “esa terna es la primera limitante que se nos impone al ejercicio democrático como estudiantes y docentes”. Así pues, la estudiante invitó a sus compañeros “tenemos que empezar a cuestionar esos mecanismos y procesos en los que impiden que se escuche lo que queremos en la rectoría”. Seguido a esto el sociólogo Aldemar Macías indicó “por primera vez esta Universidad va a estrenar el voto en blanco” quien detalló el proceso liderado por el profesor Miller Dussan cuando el voto en blanco fue mayoría, pero no se acogió.

Líderes sin legitimidad, deben renunciar

Una de las primeras propuestas que surgió en el ágora fue exigir la renuncia de todos los integrantes del Consejo Superior Universitario, decisión que fue apoyada y aprobada por la mayoría en el espacio. De acuerdo con los presentes, los representantes desconocen la opinión y criterio de sus representados.

 “Han actuado en concordancia con los intereses clientelistas y politiqueros del Villalbismo, ajenos al bienestar de la Universidad” asevera el comunicado, que concluye manifestando “no se puede construir democracia mientras no haya participación de los estamentos en la toma de decisiones”.   

La Asamblea también resolvió “respaldar con firmeza la iniciativa de incluir una segunda papeleta en las elecciones del próximo 24 de abril”. El objetivo de esta implementar esta consulta será interrogar a la comunidad universitaria si concuerda con cambiar el mecanismo de elección de rector, la propuesta considerada “una apuesta por la soberanía universitaria”, anula la terna designada por los miembros del CSU.

Movilización permanente

Los estamentos proponen ampliar el debate de la democracia universitaria, por lo cual “se definió promover y realizar asambleas en cada una de las facultades y sedes regionales”. Estos espacios deben “organizar la comunidad en pro de construir la verdadera democracia”.

En medio de la “crisis de democracia participativa” que se vio reflejada en reclamos por parte y parte, de los movimientos estudiantiles. La Asamblea se permitió llamar a rendición de cuentas al Consejo Superior Estudiantil, “en virtud de conocer y analizar el trabajo de quienes representan a la comunidad universitaria en los espacios de incidencia, por ende promover la democracia universitaria” concluye el documento, que suscribe la Asamblea como espacio de legitimidad política al interior del alma mater.