Por: Eliana Gómez Hurtado

El control de ingreso, permanencia y salida de personas y bienes está contemplado en el artículo N° 3 en el cual dice: “la Universidad Surcolombiana es un espacio académico y por tanto no se permitirá el ingreso y consumo de sustancias psiactivas, ni ventas informales dentro de la institución”.

Un documento que se encuentra en proceso de socialización con la comunidad universitaria, luego de ser conocido por las Facultades. El objetivo es recoger observaciones a través de los docentes y estudiantes para que esta sea una norma integral. Además, las dependencias encargadas lo darán a conocer al Consejo Superior Estudiantil para que haga sus respectivas sugerencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este borrador de proyecto fue realizado por la Oficina de Planeación basado en normas de otras universidades de Colombia que han tenido muy buenas experiencias. Aunque, "a pesar de que existe reglamentación para el control de las ventas informales, son actividades que logran ser incontrolables, ya que representan una realidad que se ha convertido en una fuente de ingreso constante para solventar algunos de muchos gastos que tienen los estudiantes universitarios" (ver enlace).

Según informó la Oficina de Planeación de la Universidad Surcolombiana, se contemplan dos lugares para reubicar a las personas que venden al interior del plantel educativo. Uno sería al costado derecho de las cafeterías de “Cine Café”, y el otro en inmediaciones de “Café y Letras”; espacios para el proceso de readecuación del espacio institucional.

En el primer semestre del 2012 la administración de la USCO se reunió con un grupo de estudiantes que desarrollan actividades económicas a pequeña escala, y que se verían afectados por la nueva normatividad. Les plantearon la propuesta de que se organizaran como gremio, para cuyo propósito la Vicerrectoría Académica, Planeación y la Facultad de Derecho darían acompañamiento para la legalización jurídica del proceso; los estudiantes que laboran como vendedores ambulantes en el interior de la Universidad tenían que presentar una justificación válida de la importancia de estas ventas informales para su sustento económico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frente al tema, Diana Patricia Peña Vicerrectora Administrativa de la Universidad Surcolombiana, comentó que no existe autorización para ninguno de las personas (estudiantes en su gran mayoría) que se han “apoderado” de los espacios públicos en la institución; y resaltó que la Universidad es consciente de que en se trata de estudiantes con bajos recursos económicos que querían acceder a formar parte de unos espacios, pero con organización la administración se compromete a respetar su labor destinando un sólo espacio para que se utilice especialmente en venta. “Se ha planteado que haya una reglamentación ya que las personas que tienen un contrato de arrendamiento en las cafeterías están reclamando el por qué a ciertas personas no se les cobra y a ellos sí”, agregó la Vicerrectora.

Harold Fernando Llanos Dussán vendedor de libros en el interior de la Universidad desde hace casi dos años, indicó que como él, muchos estudiantes vive de las ventas informales para cubrir parte de sus gastos personales y familiares. “Si ciertos Administrativos piensan en hacer reglamentos, normas para prohibir la venta de cualquier elemento consumible o que sirva también para el estudio o sea académicos dentro de la Universidad, personalmente pienso que la Universidad tiene una cantidad de problemas tan relevantes que se están ahogando en algo donde no hay un problema. Pienso que deben sacar es un reglamento donde incentive incluso a que el estudiante también tenga su oportunidad de sacar adelante su estudio. Sinceramente esta administración está desfasada de la realidad pienso que es inhumana, que está pasando por encima del estudiantado", señaló el estudiante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las personas que venden alimentos, artículos y demás en la Universidad Surcolombiana consideran que no lo hace por deporte o por molestar a la Universidad lo hace por necesidad al no contar con políticas serias por parte de Bienestar Universitario.

La vicerrectoría administrativa se compromete a dar un espacio para que los estudiantes que venden al interior de la Universidad, se organicen y se asocien como cooperativa para consolidar lo que consideran un mejor bienestar en la Institución.