El pasado 13 de marzo, el humo se elevaba del fogón mientras la olla cocinaba lentamente lo que tenía en su interior. A su alrededor se mezclaban las voces de los estudiantes que se reunían para compartir. Esta vez, las estudiantes de Licenciatura en Educación Infantil no solo prepararon sus trabajos para enseñar a los niños y niñas, sino que también cocinaron un delicioso arroz con pollo para toda la comunidad de la Universidad Surcolombiana.

Foto tomada por Natalia Reyes – Universidad surcolombiana 

La actividad hizo parte de una olla comunitaria organizada principalmente por estudiantes de séptimo semestre de la Licenciatura en Pedagogía Infantil de la Usco, quienes se encargaron de gestionar cada detalle para que el encuentro fuera posible. Más que un espacio para compartir alimentos, la iniciativa buscaba generar diálogo entre estudiantes de diferentes programas y semestres, permitiendo que compartieran sus experiencias académicas y de práctica profesional.

Una de las docentes que acompañó el proceso, Alejandra Riveros, manifestó que su papel fue principalmente de apoyo, mientras que la organización estaba en manos de los estudiantes. “Mi rol es más de acompañamiento, de ayudarlos a organizar, pero realmente esto es de los estudiantes. Ellos son los que hacen absolutamente todas las gestiones”, explicó.

Trabajo colectivo

Las estudiantes se encargaron de buscar el lugar, gestionar el apoyo para el sonido, diseñar los flyers y organizar diferentes actividades para reunir los recursos necesarios. Para esta ocasión, la preparación del arroz con pollo estuvo pensada para entre 500 y 600 personas, acompañado con limonada y dirigida a toda la comunidad de la Universidad Surcolombiana; incluyendo estudiantes, docentes y trabajadores del personal de servicios generales.

Para conseguir los ingredientes realizaron diversas gestiones. Las verduras fueron donadas por comerciantes de Surabastos, a quienes las estudiantes acudieron para solicitar apoyo. Además, organizaron una rifa con el propósito de recaudar dinero y poder comprar el pollo, la salchicha y otros productos que hacían falta para la preparación del plato, como el arroz y el aceite.

La actividad también contó con el apoyo de Extensión Cultural de la Universidad Surcolombiana, quien facilitó el sonido y algunos equipos necesarios para el desarrollo de las presentaciones culturales realizadas durante la jornada.

La iniciativa también se realizó en articulación con el colectivo pedagógico La Sazón de Freire, que se unió a la actividad para fortalecer este espacio comunitario dentro de la universidad. Óscar Rojas, integrante del colectivo, explicó que este tipo de encuentros permiten visibilizar las experiencias pedagógicas que las estudiantes desarrollan durante su formación.

Hoy estamos realizando una olla comunitaria en articulación con el programa de Licenciatura en Educación Infantil. Esta articulación es importante porque permite visibilizar las experiencias pedagógicas que las estudiantes desarrollan a lo largo de su carrera, especialmente en sus prácticas sociales y comunitarias”, señaló.

A fuego lento

Mientras el arroz se preparaba en la olla, la jornada también se convirtió en un espacio cultural. En las ágoras de la universidad se realizaron diferentes actividades de música y cantos, presentaciones y actuaciones con marionetas, que acompañaron el encuentro y animaron a quienes se acercaban a compartir el momento.

Para Daniela Andrade Abril, estudiante de octavo semestre de Licenciatura en Educación Infantil, la olla comunitaria representó mucho más que una comida compartida. “Este proyecto inició como olla comunitaria para generar espacios donde estudiantes de diferentes licenciaturas puedan compartir sus experiencias, sus saberes y sus sentires de las prácticas profesionales”, explicó.

Según la estudiante, el objetivo también es fortalecer valores como el diálogo, la empatía y la participación entre los futuros profesionales. “Sentimos que esto hace parte de nosotros para poder visibilizarnos ante otros programas y otras carreras, porque no es solo lo que muchas veces creen de que somos las que bailamos o recortamos foami, sino que también pensamos en la educación y en nuestros niños”, afirmó.

Foto tomada por Natalia Reyes – Universidad surcolombiana 

Familias en la U

La preparación del arroz también contó con la colaboración de familiares de las estudiantes. Paola, quien asistió para apoyar la actividad, participó en varias tareas durante la jornada. “Les ayudé a mezclar, a picar y a calcular la medida del agua para el arroz. Mi sobrina me pidió el favor de venir a colaborarles”, comentó. Su sobrina cursa séptimo semestre de Licenciatura en Educación Infantil.

Entre quienes también participaron se encontraba Hilda Rosa Ríos, madre de una estudiante del mismo programa, que también brindó  acompañamiento a la actividad.  “Vine porque me invitaron a la olla comunitaria. Mi hija estudia acá en la Universidad Surcolombiana y quise colaborarles un poco”, explicó. Durante la jornada ayudó a picar algunos ingredientes y a mantener el fuego del fogón.

La actividad también incluyó a otros miembros de la comunidad universitaria, como trabajadores de la institución. Yaneth Medina, integrante del personal de aseo de la universidad, destacó el gesto de los estudiantes al incluirlas en la actividad. “La verdad quedó muy rico ese arroz. La persona que lo hizo lo hizo con mucho amor para los estudiantes y también para nosotras”, comentó.

Para Yaneth, lo más significativo de la olla comunitaria es que todos pueden participar sin importar su rol dentro de la universidad. “Aquí todos somos iguales. Todos podemos ir a comer, no hay rangos. Lo bonito es que siempre nos tienen en cuenta a nosotras”, afirmó.

Sabor y unión

Entre diálogos, risas y actividades se vivió un viernes agradable, con aroma a humo y verduras frescas, y con un sabor que quedó en los paladares de los estudiantes de la Universidad Surcolombiana. La olla comunitaria se convierte en mucho más que una comida compartida: es un espacio donde los estudiantes se ponen el delantal, toman los implementos de cocina e invitan a maestros y padres de familia a participar en comunidad, compartiendo su amor y dedicación. Allí no solo se entrega un plato de comida, sino que se sirve también un trabajo hecho con cariño, donde se fortalecen los lazos y se demuestra que dentro de la universidad también se construye comunidad.

Foto tomada por Natalia Reyes – Universidad surcolombiana 
Foto tomada por Natalia Reyes – Universidad surcolombiana