La noción inicial que aún se conserva en algunas universidades frente a la figura del monitor estudiantil, es la del estudiante avanzado en conocimientos teóricos que ayudaba al maestro en algunas de sus clases, por lo tanto se pensaba la monitoria en términos del maestro más no del estudiante.
Luego, tras la expansión de las universidades, donde aparecerían nuevas salas informáticas entre otros espacios académicos, y la crisis económica de finales del siglo pasado, se empieza a concebir la monitoria bajo la necesidad de un personal que ayudara en la administración de esos nuevos espacios. Con esta medida se creó una directriz que guiaba a estos estudiantes a suplir los nuevos lugares, situación beneficiosa para las universidades que se ahorraban la contratación y el pago adecuado a personas para la realización de estas funciones.
En la Surcolombiana
En la universidad Surcolombiana el tema de las monitorias estudiantiles ha generado todo tipo de inconformidad, empezando porque no existe un documento donde se garantice el pago digno al estudiante por las horas empleadas, actualmente es de 2600 pesos. Además el trabajo de muchos de ellos se está viendo reducido al abrir y cerrar una sala, pero eso ¿en qué le aporta al estudiante?
El presidente del Consejo Superior Estudiantil Juan David Timaran Torres cuenta por qué es necesario reformar el Acuerdo 040 del 2000 que después de 15 años no ha dado resultado. (Ver video).
En la vicerrectoría académica no existe una estadística donde se sistematice el número de monitores en los últimos años, ni tampoco claridad en cuanto al proceso de selección, suregion.com no encontró algún informe realizado con estudiantes que hayan realizado monitorias para conocer qué piensan de ellas y qué sería bueno cambiar.
¿Y la consejería?
Para Benjamín Alarcón, docente de la Universidad, el monitor debe tener claros sus objetivos y además debe trabajar de la mano con el consejero estudiantil. “Lastimosamente las consejerías aunque estén formalizadas, tampoco han funcionado, eso se hace evidente en la deserción y en los resultados del 046”, el docente asegura que la función del consejero es apoyar al estudiante en aspectos socio-afectivos y económicos, y para que eso sea eficaz el monitor debe tener verdaderas funciones de compañía a estudiantes socialmente “menos aventajados”.
Promedio 3.5
El 3.5 como promedio principal para el requisito fue pensado cuando la monitoria estaba guiada hacía el maestro, pero algunos docentes piensan que si el Acuerdo se establece en ayuda del estudiante el promedio debería estar sobre el 4.0, pues se requiere de una persona que pueda guiar a un estudiante y por lo tanto necesita tener un buen nivel académico.
Benjamín Alarcón habla sobre uno de los puntos más importantes del Acuerdo, el de los estímulos. (Escuchar audio).
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Lo único que queda por hacer es esperar que la nueva administración de la Universidad tome medidas en el asunto y que por fin se aclare y se valore el trabajo y aporte que puede realizar un estudiante-monitor.