Antes de convertirse oficialmente en himno institucional «Juntos haremos la historia» ya era un símbolo de generaciones estudiantiles de la Universidad Surcolombiana. La canción que surge en el marco de los movimientos sociales de los años 70 ha sido parte de la identidad universitaria desde sus inicios. La composición de Jesús María Vidal es la representación de un espíritu que acompaño la evolución de la institución. El espíritu de la revolución.
La llama ardiente de la revolución

Por motivo de la propuesta de institucionalización del himno presentada en 2013, en las palabras del profesor Jesús Maria Vidal en su texto «Una canción que se convirtió en himno» relató: “Sobre el teclado del órgano de la Catedral de Neiva fui tejiendo las notas musicales de una marcha coronada de estrofas que ligaran el espíritu universitario con los problemas de mi terruño.”
El contexto latinoamericano de la revolución cubana y los movimientos sociales colombianos marcaron la composición de un grito más de revolución. También influyeron las ideas de Marx, Engels, Lenin y el padre Camilo Torres Restrepo; así como las canciones de Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa, Facundo Cabrales, Pablus Gallinazus y muchos otros intérpretes de la música protesta. Y especialmente este término “Revolución” que conoció por el libro «La Estructura de las Revoluciones Científicas» de Thomas Samuel Kuhn conforma el corpus de la canción.
En casa del profesor Misael Pastrana transcurrieron los ensayos de la «Estudiantina de ITUSCO» que con varias canciones escritas e interpretadas por estudiantes buscaban atraer a nuevos jóvenes a la reciente institución. Gracias a este grupo musical «Juntos haremos la historia» se difundió por los rincones de la universidad y salió de sus muros. El profesor Hernando Gutiérrez relata que la canción se convirtió en un canto obligado en las luchas estudiantiles de los colegios Santa Librada, el Instituto Técnico Superior y el INEM.
Sin embargo, el viaje de este mensaje no terminó ahí. En el coliseo de Bucaramanga la comunidad estudiantil local pidió tres veces seguidas «Juntos haremos la historia» al grupo musical. La «Estudiantina de ITUSCO» había viajado al festival internacional de coros en la Universidad Industrial de Santander. Los estudiantes de la UIS protestaban en las ventanas del prestigioso auditorio del Banco de la República porque gran parte del financiamiento del festival fue con el presupuesto de Bienestar Estudiantil. Pero al llegar el turno del grupo huilense e interpretar la canción los murmullos cesaron y se escuchó un fuerte aplauso. Tanto fue el agrado hacia la composición que fue por iniciativa de los estudiantes que obtuvieron un espacio en el evento del coliseo al día siguiente.


Letra del himno en la propuesta de acuerdo para su institucionalización presentada por el proyecto de Identidad y Convivencia Ciudadana. Fotos escaneadas por Alfredo Vargas.
Transformaremos al mundo con valor
La fusión andino-pop que muchos estudiantes reconocen como ritmo del himno nació en la década de los 2000. Esta propuesta surge en la coyuntura de manifestaciones estudiantiles para el proceso de consecución de la infraestructura de educación artística. Juan Pablo Tovar, líder estudiantil durante las protestas, con su profesor de música Juan Pablo Rodríguez, actual jefe de programa de la Licenciatura en Educación Artística, y varios colaboradores reunieron $150 mil pesos para alquilar un estudio de grabación. Las voces de Juan Pablo Tovar y Giovanni Andrade interpretan esta versión acompañados de una voz femenina en los coros.
«Decidimos hacer una versión que sonara un poco más universal y cercana a la población de la universidad. Con sonidos andinos latinoamericanos como la quena, el charango, la zampoña junto a la guitarra eléctrica, la batería y efectos de sonido del pop y del rock.» explicó Juan Pablo Rodríguez, arreglista de la versión.
La mezcla de la música andina característica de la región y géneros urbanos que circulaban entre la juventud fue acogida por la comunidad estudiantil. Aunque su propósito era ser usada en las manifestaciones volvió a difundirse en la universidad como en sus principios y se consolidó como su identidad sonora. La canción se viralizó gracias a su presencia en redes y empezó a sonar en los eventos universitarios.
Surcolombiana es nuestra universidad
A pesar de que la canción había sido interpretada por más de 40 años en la institución por docentes, estudiantes y egresados en eventos públicos y privados para el 2010 aún no era el himno institucional. En 2013 el proyecto de «Identidad y Convivencia Ciudadana» de la Facultad de Derecho en colaboración con la Facultad de Ciencias Humanas propuso un acuerdo para la formalización de los símbolos de la universidad. Postularon la institucionalización de la bandera, el himno y el logo con el objetivo de fomentar el sentido de pertenencia y el orgullo de ser surcolombianos frente al desprestigio de la imagen de la institución.
La formalización del himno implicó procesos jurídicos para la universidad. El profesor Alfredo Vargas lideró el registro institucional del logo y del himno. Además, supervisó la cesión de derechos patrimoniales de autor de la composición del profesor Jesús María Vidal y los arreglos musicales del profesor Juan Pablo Rodríguez a la Universidad Surcolombiana. Este último se encargó también de elaborar la adaptación para su interpretación sinfónica.
Cuando se presentó la propuesta de acuerdo se manifestaron dificultades por la naturaleza del himno. El origen de canción protesta y cambio social para algunos no encajaba con la categoría institucional. Ante estas resistencias iniciales se recurrió a la aplicación de una encuesta a estudiantes, administrativos, docentes y egresados. Los resultados mostraron un 85,5% de desacuerdo a realizar alguna modificación al himno. La mayoría consideraban que el himno hacía parte de la historia e identidad de la universidad.

Esta prueba del respaldo de la comunidad educativa fue la justificación necesaria para la aprobación del proyecto. El 21 de octubre de 2013 oficialmente por el Acuerdo 043 la canción «Juntos haremos la historia» fue elevada a himno de la institución que ha acompañado desde sus comienzos y es entonada como expresión de su identidad hoy. El canto protesta que generaciones de estudiantes cantaron en marchas se transformó en su representación como surcolombianos.
«Nos permite pensar en una universidad que tiene una identidad propia, que tiene un sello propio y que definitivamente está pensando en las necesidades de las personas más vulnerables. Porque por eso somos una universidad pública y ese es finalmente el mensaje y el legado que nos deja nuestro himno.» enfatizó el profesor Alfredo Vargas.
Más de cincuenta años después de su composición lo que nació como una canción protesta sigue presente en auditorios, movilizaciones y actos institucionales. En cada interpretación de la letra escrita por Jesús María Vidal la frase: «¡Juntos Haremos la Historia, vámonos!», no solo es el llamado a transformar la sociedad para quienes son estudiantes surcolombianos. Ese «Adelante revolución» es la convicción de aquellos que entienden que el espíritu estudiantil hace historia.
