Luego de 45 años, la Universidad Surcolombiana le apuesta a la acreditación institucional de alta calidad. Un reto que la nueva administración lidera y en el cual la investigación es un pilar fundamental. Pero, ¿cuál es ese panorama problemático en la Surcolombiana?

USCO Investigación

 

“La tarea fundamental es la acreditación de alta calidad de la Universidad”

El 4 de agosto del presente año (2015) fue designada por la administración de la Universidad Surcolombiana como Vicerrectora de Investigaciones y Proyecciones y Proyección Social la Doctora Ángela Magnolia Ríos Gallardo. Su mayor propósito es el fortalecimiento de los procesos investigativos y de proyección social en miras a la acreditación institucional de alta calidad.

A tan solo días de cumplir el primer mes en el cargo, la Vicerrectoría que lidera ya cuenta con un diagnóstico “que en algunos puntos es bastante desalentador, sin que con ello se quiera decir que no se haya hecho nada”, según ha expresado.

Algunos indicadores encontrados por la Vicerrectoría y que estarían dificultando la ubicación de la Universidad Sucolombiana en los estándares a nivel nacional e internacional son:

• Producción intelectual de baja calidad. Muy pocas experiencias de artículos científicos de alta calidad en eventos a nivel nacional e internacional.

• Limitaciones de la norma al investigador. El estatuto de investigación de la Universidad, del año 2005, no refleja las necesidades y dinámicas de los procesos investigativos actuales. Por ejemplo no existe la figura de docente-investigador, es decir no se designa el tiempo suficiente para que el docente se dedique a labores de investigación, como sí sucede en otras universidades del país.

• Los incentivos son mínimos para los semilleros de investigación. Por ejemplo, en la USCO los estudiantes que participan en procesos de investigación no reciben disminución en el valor del semestre, como si sucede con aquellos que se vinculan a actividades culturales y artísticas.

• Los resultados de investigación no se develan e impactan la sociedad plenamente. Existen investigadores consumados y procesos amplios pero falta visibilidad y dar mayor relevancia a los hallazgos.

Desde el componente docente, el profesor Mauricio Carrilo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, considera que es necesario revisar cuántos de los 230 semilleros de investigación actualmente inscritos en la Universidad realmente están haciendo producción científica. Con el propósito de optimizar los pocos recursos.

Sumado a la falta de incentivos a los estudiantes, cree pertinente que existan recursos básicos para el funcionamiento de los semilleros. “Los docentes que no hacemos participación en las convocatorias internas ¿nos toca cerrar el semillero? Porque no tenemos recursos (financiación y horas para dedicar a la investigación)”, manifiesta el profesor Carrillo.

¿De quién son los laboratorios? ¿Son de la Universidad o de quienes los tienen a cargo? ¿Qué se está haciendo en los laboratorios? Son los interrogantes que plantea el docente y que representan una preocupación generalizada de los investigadores frente a la carencia de espacios. Asegura el profesor Carrillo que en muchas ocasiones no es posible acceder a algunos laboratorios y equipos de otras facultades aunque no se encuentren en uso.

“Una revista (indexada externa) puede tardar un año en publicar un artículo de investigación, aun estando aceptado, y cuando venga la contraloría el año siguiente ya harán un hallazgo”, explica el docente Mauricio Carrillo para mostrar su desacuerdo ante el propósito de la Vicerrectoría de exigir la publicación de un artículo al termino del año de ejecución de los recursos, como indicador de gestión del proyecto. Frente a esto considera oportuno la construcción de una directriz institucional que de mayor relevancia a la publicación en revistas internas.

 

Los retos…

 

Actualmente la USCO cuenta con incentivos importantes para la financiación a través de convocatorias internas de proyectos de investigación de semilleros, jóvenes investigadores, tesis de pregrado, maestrías y doctorado, pero el nivel de los resultados y su visibilización hacen que desde la Vicerrectoría se piense en la optimización de recursos que motiven el ejercicio de la investigación en la región.

La figura del docente investigador, implementado en otras universidades del país, es un objetivo central, que según la Doctora Ríos Gallardo, posibilitará la mejora de la producción intelectual; de la mano de mayores incentivos para los estudiantes-investigadores.

También, con la intensión de mejorar las condiciones de los investigadores, la Universidad tiene entre sus propósitos la sistematización de los servicios de la biblioteca, que representa el 40% del pleno funcionamiento de la Universidad, y es una de las bases de la labor investigativa. “Debemos fijar políticas distintas que nos permitan acceder a bases de datos importantes, que los investigadores puedan consultar artículos científicos fuera del campus para generar sus productos”, señala la Vicerrectora. Además de la implementación de jornadas de formación en investigación para corregir falencias a través de talleres de escritura de artículos, búsqueda sistemática y demás estrategias investigativas.

Para Disimaco Vallejo, Asesor de Investigación, el procesamiento de datos y su difusión es una de las falencias más generalizadas. “Nos falta capacidad para el análisis e interpretación de los datos. Los datos se pueden volver cualitativos o cuantitativos, hay que tener experiencia para analizar. Al final el impacto del trabajo en el informe lo da un buen capítulo de resultados bien presentado, bien concluido y bien discutido”, manifiesta el Asesor de le Vicerrectoría.

A 2017 la USCO aspira a tener siete nuevas revistas indexadas en la Categoría D, una por cada facultad. Así como haber indexado la editorial institucional encargada de producir los libros resultados de las investigaciones.