Los llamados piropos, las miradas, tocamientos, comentarios indebidos, silbidos, entre otros actos que para muchas personas resultan normales, hacen parte de lo que es considerado como acoso callejero. La desconfianza en sí mismas, el temor a caminar en espacios públicos, el miedo a ser asesinadas o violadas, son apenas algunas de las consecuencias que la cultura del piropo ha dejado en las mujeres que lo padecen. Según Internacional Stop Street Harassment, siete de cada 10 mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de violencia callejera.  

Las organizaciones de mujeres en diferentes lugares del país han levantado su voz de protesta en contra de estos actos, pero la situación deja mucho que pensar luego de las siguientes conclusiones:

 

Los datos anteriormente presentados hacen parte de II Estudio de Tolerancia Social e Institucional Frente a las Violencias hacía las Mujeres, que contó con el apoyo de ONU mujeres y que se desarrolló en diez ciudades del país: Bogotá, Buenaventura, Medellín, Tumaco, Barranquilla, Cartagena, Florencia, Popayán, Villavicencio y Pasto.

Dicho estudio realizado entre el año 2009 y 2014, presenta una leve reducción en cuanto a la tolerancia de este tipo de actos por parte de los colombianos, pues las cifras recogidas en años anteriores al 2009 reflejaban un amplio desinterés por parte de las personas ante este tipo de acosos.

 

Pero y ¿qué está pasando en las ciudades del sur de Colombia?

 

El grupo de investigación “Derecho Internacional y Paz” adscrito a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Surcolombiana, indagó mediante la investigación “Análisis Socio – Jurídico de la Violencia Contra la Mujer en Espacios Públicos” la situación en la ciudad de Neiva, Ibagué, Florencia y Mocoa. El estudio dirigido por el docente universitario Alfredo Vargas Ortiz y las investigadoras María Fernanda Quintero Suárez, Erika Daniela Guerrero Rincón y Yuly Tatiana Cantillo Murcia, aporta al contexto nacional las vulneraciones a los derechos de las mujeres en estas ciudades surcolombianas.

La exploración realizada desde la Surcolombiana a 182 mujeres demuestra que el 93% de ellas ha sido víctima de expresiones de carácter sexual en espacios públicos. A continuación las más frecuentes:

 

Frente al anterior panorama se hace necesario que se empiece a garantizar el cumplimiento a lo establecido en leyes como la 1257 del 2008, en la cual se contemplan expresiones como las anteriores dentro del marco de violencia contra la mujer, con el objetivo de proteger los derechos de las víctimas de cualquier tipo de acto abusivo.

¿Impunidad?

El desconocimiento del qué hacer y la frustración frente a la situación por parte de las mujeres es el principal motivo por el cual muchas de ellas no denuncian ante las autoridades los actos ocurridos, y las que lo hacen, según conclusiones de la investigación, no sienten satisfacción del actuar de los organos de control, como la policía.

En los municipios de Mocoa y Florencia ninguna de las mujeres que participaron en la investigación hicieron la denuncia de lo ocurrido, debido a la continuidad con que suceden los hechos, pues la mayoría de estas mujeres eran víctimas de acoso callejero más de dos veces por día.

En el siguiente documental, producto de la investigación, se presentan entrevistas de las mujeres víctimas, análisis de especialistas en el tema, declaraciones de agentes de policía y miradas académicas de la situación que sigue atormentando a las mujeres colombianas.

 

 

 

Documental realizado por: Bernardo Monje Sanchez, egresado del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Surcolombiana.

Fotos galería: Investigación USCO

Foto principal: web

 

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