Por: Hernán Francisco Basto, periodista SuRegión.

El año 2020 fue muy difícil para todos, inició una pandemia y el mundo no estaba preparado. La Fundación Corazón Gigante tampoco lo estaba. Tradicionalmente, en el mes de diciembre, la organización celebra el Festival La República de los Niños; proyecto social encaminado a fortalecer los lazos de amistad entre los niños, contribuir con la formación integral y el sano esparcimiento, y utilizar el tiempo libre de forma eficiente. Igualmente, les ofrecen diversidad de actividades con el fin de que ellos las disfruten, y lleven a sus casas un valor importante: la amistad, el respeto, la cooperación, fortaleciendo así el espíritu de liderazgo, tan necesario hoy en nuestra sociedad.


El hecho de estar aislados, a raíz de la pandemia, trajo consecuencias a nivel psicológico y de salud mental, tanto para los organizadores, como para los niños y los monitores. Y más difícil aún fue pensar que llegaría el mes de diciembre sin la participación y la presencia física de los niños, como sí la hubo en los años anteriores, que salían con su delegación de cada sector, sus banderas, sus pitos y sus monitores: “Este es conocido como festival de los niños para los niños, ese día programamos actividades del orden cultural, lúdicas, recreativas, sociales, para los niños participantes, especialmente los de nuestra zona urbana del municipio de Gigante”, subrayó Hernán Santofimio.

Después de pensar la manera adecuada para continuar la actividad, la Fundación propuso dividir el municipio de Gigante en zonas específicas y de cada zona delegar un niño y una niña: uno de ellos haría parte de la candidatura a la presidencia y, el otro, participaría en el reinado infantil. Las parejas de niños delegados de los centros poblados del municipio de Gigante hicieron presencia: se contó con la participación del centro poblado de Silvania, Potrerillos, y las demás parejas fueron seleccionados de la zona urbana: “Gracias a nuestra gestión logramos conseguir recursos a través de un concurso y nos fueron otorgados 6 millones de pesos. A partir de allí nació la idea del festival virtual, pero sabíamos que no podíamos tener a los 800 niños que congregábamos cada año”, comentó Santofimio.

Cada niño realizó su presentación ante los demás, mediante un vídeo publicado en la Fan Page de la organización, en el cual resaltaban sus propuestas e intenciones para ganarse el cariño y el voto de cada uno de los cibernautas participantes. La ganadora fue Melany Valderrama, delegada del barrio Las Delicias, y que representó el Departamento de Nariño.

Melany Valderrama, Presidenta de la República de los Niños 2020. Foto, Fundación Corazón Gigante

Entre tanto, las candidatas al reinado infantil realizaron dos presentaciones cada una: de manera virtual, interpretaron una canción navideña; y, de forma presencial, ejecutaron un baile típico de cada una de las regiones que representaron. Fue elegida Nicoll Estefany Beltrán, delegada del barrio El Obrero, y que representó el Departamento de Bolívar.

Nicoll Beltrán, Reina Infantil de la República de los Niños 2020. Foto, Fundación Corazón Gigante.

De igual forma, se realizaron concursos de villancicos con la participación de los grupos musicales del municipio, y presentaciones a cargo de las academias de danza. De esa forma, la tradición se logró mantener superando la adversidad de la pandemia y dándole continuidad a su objeto social  desde su creación en el año 2014: la labor social, cultural, ambiental y participativa de todos los componentes y géneros de nuestra sociedad: “Hemos tenido experiencias no muy gratas con las entidades públicas, porque muchas veces buscan beneficiarse a costillas de nosotros, de este maravilloso proyecto, y, hay veces buscan ganar indulgencias con “camándula ajena”, como dice el adagio popular”, señaló Hernán Santofimio.

Anécdota del Joven Personero

Las experiencias que dejó cada festival presencial, se resumen en la posibilidad ver la alegría de los niños, su deseo de participar y compartir, de verlos gritar y gozar. En el marco del Festival Virtual, la experiencia fue muy diferente, porque prácticamente los que pudieron verlos fueron los monitores, las personas que estuvieron ahí, en el momento de la grabación, pero la satisfacción más grande fue la de que llevaron el mensaje de alegría, el mensaje de que los niños son transformadores del mundo entero, que la niñez es el presente porque en ellos se debe empezar a construir valores: “Este año queremos, con la ayuda de Dios, continuar con este legado del Festival, aspiramos que para el mes de diciembre del 2021 podamos hacerlo de una forma presencial”, puntualizó Santofimio. La República de los Niños de Gigante se ganó un espacio muy grande, gracias a la colaboración eficaz de un medio de comunicación comunitario: “Desde allí buscaremos construir un puente para seguir trabajando socialmente por la niñez, la juventud, las personas de la tercera edad, por la mujer, dar a conocer los liderazgos y las personas que hacen muchas cosas en silencio, en pro del beneficio de la comunidad”, finalizó Santofimio.