La coyuntura nacional es sobre la reforma a la salud. Luego de la presentación del proyecto por la ministra de la salud y protección social, Carolina Corcho Mejía, ha divido opiniones en el territorio colombiano. Debido a estas discrepancias se han creado espacios de dialogo y socialización de la reforma. En Neiva se llevó a cabo un conversatorio sobre dicha reforma

Por Jesús Manuel Valderrama

Para unirse al debate en torno a la Reforma de la salud, que se radicó el 13 de febrero de 2023, es necesario conocer el funcionamiento del actual sistema de salud colombiano. El viernes 17 de febrero en la casa cultural ‘La Madriguera’ se desarrolló un conversatorio a partir de las 6:30 p.m. que contó con la participación de Erika Saldarriaga, médica egresada de la Universidad Surcolombiana, activista por los derechos sexuales y reproductivos, integrante del Colegio Médico del Huila  y la Red Huilense de Defensa y Acompañamiento en Derechos Sexuales y Reproductivos, y Lourdes Mateus, enfermera, abogada, concejala del municipio de Neiva y activista del derecho a la salud.

¿Cómo funciona el actual sistema a la salud?

Según Lourdes Mateus “Todo inicia debido a que la constitución de 1991 no contemplaba a la salud como un derecho si no como un servicio público, por ende, emergieron leyes como la ‘ley 100’ lo cual es un genocidio para la salud, debido a que era un servicio publico esencial a cargo del estado, pero con participación de privados y es así como emergió el lucro”. Comenta la concejala, hubo una lucha de varios años para que la salud fuese considerada como un derecho y se reformara la ‘Ley 100’. “En el 2014 se logró que el congreso de la república, escuchara a través de la mesa nacional por el derecho a la salud y es ahí donde se da la aprobación al hito mas grande a lo que a salud publica se refiere, el nacimiento de la ‘Ley estatutaria – 1751’, lo que permite concebir a la salud, ya no como un servicio, si no como un derecho; pero sigue regulada la ‘ley 100’ que es todo lo contrario a lo que se busca que es reconocer a la salud como un derecho fundamental y que se regule como tal”.

Según la médica y activista Erika Saldarriaga, en el sistema actual de salud “Se recogen dineros de diferentes sectores, que se destinan a un fondo específico de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), este se encarga de definir la destinación de los porcentajes, y llega a manos de los intermediarios que son las EPS, las cuales reciben una comisión por cada persona afiliada y la EPS define como se gestiona, y esa comisión se da así se gaste o no”.

Cuando los recursos se encuentran dentro de la “ADRES” es vigilado por entidades fiscalizadoras como la contraloría, pero al momento de pasar a cuentas de privados es donde se pierde el rastro del dinero de la salud pública, ya que estas empresas de carácter privado no pueden ser intervenidas y vigiladas por dicha entidad.

¿Qué busca la reforma a la salud?

El principal punto de la Reforma a la Salud, es la implementación de un modelo de servicio primario, también se pretende reestructurar la administración de los recursos públicos, dignificar las condiciones de los trabajadores de la salud, e incorporar vigilancia, control y participación social.

“El personal viene con una precarización laboral enorme de la que tampoco es responsable, y nos pusieron a pelear entre ciudadanos, mientras los responsables se encuentran escondidos; con esta reforma, el personal de la salud deja de ser accesorio, y se convierte en parte del sistema, dándoles un rol protagonista y regulador” agrega Lourdes Mateus respcto a la dignificación de las condiciones laborales de los trabajadores de la salud, la cual empeoró debido a la pandemia del Covid.

“Lo que busca la reforma y que hay que garantizar que esto se realice, es que se empiece a pensar en la salud por fuera de los hospitales; la idea de los determinantes sociales es reconocer que hay cosas que dificultan el acceso y el goce a la salud” finalizó Erika Saldarriaga.