En medio de la actual crisis que afecta al Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Huila, las voces de padres de familia, el Secretario de Educación Municipal de Pitalito, y el coordinador de la Asociación de Institutores Huilenses ADIH, convergen para analizar la compleja situación. Desde diferentes perspectivas, se revelan los desafíos que enfrenta este programa vital, y se analizan los problemas y posibles soluciones en beneficio de la comunidad educativa

Por: Gerson Arias, periodista de Suregión

Iniciando este recorrido informativo, el equipo de Suregion tuvo un encuentro en las instalaciones de la Secretaría de Educación de la alcaldía de Pitalito Huila. En este espacio, se pudieron escuchar las palabras del señor secretario, Carlos Alberto Martín Salinas, quien desde su posición compartió valiosas perspectivas que permiten analizar la actual situación que se vive con el PAE (Plan de Alimentación Escolar) en el municipio de Pitalito y la región sur del departamento.

Carlos Alberto Martín, Secretario de Educación del municipio de Pitalito. .

El análisis detallado del discurso de Martín Salinas, ofrece una visión esclarecedora sobre las circunstancias que rodean al Programa de Alimentación Escolar (PAE) en el municipio, así como los esfuerzos y soluciones que se han implementado para superar los desafíos.

Martín Salinas abordó la cuestión de la falta de recursos que afectó el acceso al programa. Destacó que un avance significativo hacia la resolución del problema se logró con la obtención del acuerdo adicional del Concejo Municipal a partir del 23 de agosto. Esta medida permitió liberar fondos anteriormente disponibles en las arcas municipales, un paso crucial hacia la continuidad y fortalecimiento del PAE.

También expresó que la insuficiencia de fondos por parte del Gobierno Nacional para el segundo semestre fue otro punto resaltado. El Secretario de Educación municipal presentó pruebas documentales que demostraban la falta de cumplimiento con los recursos prometidos. Además, resaltó la situación comparativa de Pitalito en relación con otros municipios, y señaló que la asignación de fondos fue considerablemente menor para el primero. El análisis también se centró en la relevancia de la legalización del acuerdo municipal para incorporar los recursos nacionales al presupuesto local. La conclusión exitosa de este proceso es esencial para permitir la contratación necesaria y garantizar la alimentación escolar para los estudiantes afectados.

Le puede interesar la entrevista completa con Carlos Alberto Martín, Secretario de Educación de Pitalito Huila, en el siguiente video.

Carlos Alberto Martín, Secretario de Educación municipal de Pitalito, en entrevista exclusiva con Suregión.

Martín Salinas se refirió al estatus de Pitalito como parte del plan piloto y su inclusión en el PAE, lo que brinda oportunidades de aumento gradual en el presupuesto anual y en la cobertura del programa. Además, señaló la importancia de la cofinanciación municipal para optimizar el presupuesto y maximizar el impacto del PAE en la comunidad estudiantil.

Continuando nuestra indagación, Suregión realizó entrevista virtual con Jan Jefferson Pacheco, Coordinador de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Huila (ADIH). En este diálogo esclarecedor, Pacheco compartió su perspectiva sobre el estado actual del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en la región.

Jan Jefferson Pacheco, Coordinador de la ADIH, en entrevista virtual con Gerson Arias, periodista del equipo Suregion.com

Pacheco comenzó por abordar los desafíos y la situación en la que se encuentra el PAE en la región. Señaló que, si bien se han logrado avances notables a través de los esfuerzos combinados de las autoridades locales y nacionales, aún persisten dificultades importantes. La falta de recursos ha sido una limitación constante, comprometiendo la continuidad y eficacia del programa.

Desde la perspectiva del Coordinador de la ADIH, el acuerdo adicional del Concejo Municipal de Pitalito, que desbloqueó fondos previamente disponibles, representa un paso alentador en la dirección correcta. No obstante, Pacheco asegura que: “en Pitalito el asunto del PAE, tiene por lo menos una especie de solución porque finalmente ahí el número de beneficiarios no va a disminuir. Para el resto del departamento ya no es un almuerzo sino un suplemento alimenticio; porque se cambian los almuerzos por un refrigerio. Esto es, una simple bebida, una fruta, galletas o pan”.  Y añadió: “un niño que tarde dos horas de camino a la escuela, que sale de su casa a las 5 de la mañana y tiene que cumplir con una jornada diaria con el estómago vacío, es un asunto delicado, pues puede incrementar la deserción escolar, el abandono de los niños de la escuela, lo cual afecta la matricula y el derecho a la educación”.

En su intervención, el dirigente magisterial profundizó sobre algunos aspectos críticos que impactan el panorama educativo y la implementación del PAE en la región. Señaló la interconexión de la falta de recursos no solo en el ámbito del PAE, sino también en otros aspectos esenciales para una educación integral. Mencionó que la insuficiencia de recursos también afecta el transporte escolar, una pieza fundamental en el acceso equitativo a la educación. La falta de fondos para el transporte dificulta que algunos estudiantes en situación vulnerable puedan asistir a las instituciones educativas, lo que repercute directamente en su derecho a recibir educación de calidad. Resaltó una preocupación persistente en varios municipios del Huila: la carencia de maestros. Esta falta de docentes en ciertas áreas geográficas limita el alcance de la educación y disminuye la capacidad de las instituciones para brindar una experiencia de aprendizaje óptima a los estudiantes.

Manipuladora de alimentos del consorcio UT MACSOL HUILA 2023, en la escuela de la vereda El Carmelo del municipio de Palestina, Huila.

Jan Jefferson Pacheco, directivo de la ADIH, argumentó que la educación es un derecho fundamental y subrayó la importancia de abordar estos desafíos estructurales para garantizar que todos los niños y jóvenes tengan acceso a una educación de calidad. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de enfoques colaborativos que involucren a las autoridades locales, las instituciones educativas y la sociedad en general.

El PAE en las zonas urbanas de los municipios tiene ciertas limitaciones. En estas áreas, el programa se extiende únicamente a las escuelas que abarcan desde preescolar hasta quinto de primaria, excluyendo a los estudiantes de secundaria. Lo que quiere decir que en el nivel de secundaria representa un desafío que necesita ser abordado para asegurar que todos los estudiantes en todas las etapas de su educación sean beneficiarios del programa. En lo que respecta a las zonas rurales, el PAE está en funcionamiento, pero con un enfoque diferente. Los estudiantes reciben un refrigerio que debe ser proporcionado, según la Secretaría de Educación Departamental, a las 9 de la mañana. Esta disposición ha generado inquietudes, especialmente entre los rectores de las instituciones centrales, quienes están buscando formas de ajustar el horario de las instituciones para garantizar que el panorama sea más favorable para los niños. Además, los niños se tienen que despachar para sus casas a las 12 del medio dia, incumpliendo con la jornada normal de 8 horas diarias de lunes a viernes.

Esta situación es muy preocupante para los padres de familia, a quienes también Suregión tuvo la oportunidad de entrevistar para conocer sus realidades. Conocimos la historia de Andrea Zuluaga, habitante de la vereda El Quebradón del municipio de Palestina. Ella es una madre soltera que tiene 6 hijos, los cuales estudian en la escuela de la vereda La Reforma. Andrea Zuluaga dijo a Suregión: “Trabajo todos los días, desde las 6 de la mañana porque me toca ir a coger café y , a veces, me toca ir a cocinar donde los vecinos para que me paguen, y es mas duro porque uno va saliendo a eso de las 7 de la noche de regreso a su casa. Cuando mando a los chinos a estudiar uno sabe que por lo menos allá almuerzan y pues uno les da el desayuno y llega a prepararles la cena, el tema es que están muy niños y ¿ quién les pone cuidado después de medio día y les ayuda con el almuerzo? La semana pasada el ultimo dia que les dieron almuerzo fue el viernes y esta semana ya les están dando es un suplemento, no sé qué estará pasando, pero pues nos la ponen duro porque de igual forma a uno le toca es trabajar para poder llevar el sustento y que estos pelaos puedan estudiar también .»

Lugar de residencia de la señora Andrea Zuluaga y sus hijos en la vereda El Quebradón, municipio de Palestina, al sur del Huila.

Para concluir, hay que recordar que El Programa de Alimentación Escolar brinda un complemento alimentario a los niños, niñas y adolescentes de todo el territorio nacional, registrados en el Sistema de Matrícula -SIMAT- como estudiantes oficiales, financiados con recursos del Sistema General de Participaciones. Además busca dar solución al problema alimentario que viven los niños de escasos recursos de las comunidades en el territorio colombiano y el impacto negativo que deja en el sector educativo la deserción escolar, uno de cuyas causas está relacionada con el hambre que viven numerosas familias colombianas .