¿Que dejó el Plan Nacional Desarrollo para el Huila?

El Plan Nacional de Desarrollo, PND, presentado al Congreso por el presidente Iván Duque, y que guiará el accionar de su Gobierno en lo resta de su mandato, fue aprobado la noche del 2 de Mayo tanto en Cámara de Representantes como en el Senado, sin que mediara amplia discusión de su contenido en esta última corporación, según lo señalaron varios congresistas de la oposición.

Por: Jaime Navarrete Roa, periodista Suregión

https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Prensa/PND-2018-2022.pdf

Pdf: Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022

De los 1096 billones de pesos con los que se pretende financiar el nuevo Plan Nacional de Desarrollo, unos 300 billones más que el presentado por el último Gobierno de Santos, se destinan para las regiones 851, 9 billones de pesos, de los cuales 235, 2 billones irán para la región Central-Andina, donde se encuentran Bogotá, Boyacá, Tolima, entre otros departamentos, y unos 182, 8 billones para la región Caribe. Las anteriores cifras contrastan con los 70, 4 billones que se destinarán para los Llanos y la Orinoquia, y los 34, 5 billones para la Amazonia, la región más afectada por la deforestación que viene poniendo en jaque la biodiversidad del país. Lo anterior demuestra que el gobierno nacional seguirá priorizando el desarrollo del centro del país, y que persistirá la histórica subvaloración de los departamentos periféricos, grave error para un país en el cual las comunidades más afectadas por el conflicto se encuentran en estos últimos.

El departamento del Huila, con más de  1.126.000 habitantes, distribuidos en 37 municipios y centenares de veredas,  cuenta actualmente con ocho congresistas, 4 en Cámara y 4 en Senado. Sin embargo, en la disputa por jalonar recursos para la región sus congresistas tan sólo  obtuvieron 19, 9 billones de pesos.

Una gran mayoría de tales recursos serán destinados para vías: Colombia-La Uribe, Meta; Plata-Inzá-Totoró-Popayán; Neiva-Balsillas-San Vicente del Caguán, entre otras. En algunas vías se iniciarán obras y en otras se buscará mejorarlas. Sin embargo, esta inversión traerá consecuencias que hay que analizar. Una de ellas es qué al abrir más vías se tendrá qué instalar una red de comunicaciones y alumbrado, lo que beneficiará directamente a grandes propietarios de tierra en el Departamento, quienes se beneficiarán con la revalorización de sus terrenos. Pero además, las nuevas carreteras podrían ser una amenaza para la preservación de los equilibrios ambientales en la región, y dar pie a un incremento de la exploración y explotación de los recursos naturales, si se tiene en cuenta la prioridad qué el Gobierno le ha dado a la explotación de <<recursos minero-energéticos para el crecimiento sostenible y la expansión de oportunidades>>, además de la exploración de <<yacimientos no convencionales>>, lo que comúnmente conocemos como el Fracking.

La segunda gran parte del rubro destinado al Huila en el PND irá para el campo, a través de proyectos como el Distrito de riego Venado-Boquerón, la mitigación y control al Río Frío en Campoalegre y el Fondo de Estabilización de Precios del Café.

Otros proyectos que contarán con recursos serán la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales y la Torre Materno Infantil de Neiva. Se espera que este mismo año se termine el Materno Infantil y que se inicie la construcción de la PTAR, retardada por más de 10 años, desde que el Consejo de Estado exigió al municipio adelantar esta obra.

Dos obras nuevas serían la construcción de la Unidad de Neurocomportamiento del Sur, y una terminal de carga para el departamento, que de llegarse a construir sin contratiempos serían muy positivas para el desarrollo social y económico del Huila. Sin embargo, se evidencian muchos vacíos, por ejemplo, en cuanto a la priorización de programas para las mujeres opitas, que presentan crecientes cifras de afectación por violencias de género e intrafamiliar.

De igual manera, no se prioriza para el Huila ningún impulso económico para la educación, ni secundaria, ni superior, situación que preocupa puesto que, por ejemplo, la cobertura en 2015 en educación superior sólo alcanzaba el 32, 7 %. Así mismo, nuestros congresistas huilenses no proponen iniciativas para resolver el incremento del desempleo en el departamento. Por ejemplo, en Neiva, la capital del Huila, la tasa de desempleo alcanzó en lo corrido de 2019 el 11, 6%, muy cerca a la media nacional que fue de 12,8%, según reportes del DANE.

El Departamento del Huila exige de manera urgente  proyectos de protección e inclusión social, ampliación de la calidad y cobertura educativa en todos los niveles e impulso al empleo formal, protección de su biodiversidad y del medio ambiente, lo que permitirá aumentar el bienestar social y por ende la calidad de vida de los opitas. Nuestros congresistas deberían estar mucho más pendientes de las necesidades de sus electores, consultarlos, y elevar sus peticiones en proyectos de ley y planes -ya que no dieron la disputa brava en el PND- que permitan beneficiar verdaderamente a una población en constante crecimiento y con nuevas exigencias sociales, educativas, laborales, etc.

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