José Esteban Chavarro Cuellar es un joven oriundo del municipio de Tarqui, que con pasión y entrega por el arte, se ha destacado no solo por sus obras pictóricas, sino por la reciente implementación de un proyecto académico y pedagógico orientado a apoyar la formación de la juventud tarqueña.


Por: Marlen Julitza Meneses, periodista de Suregión


El 10 de Agosto de 1998 nació José Esteban Chavarro Cuellar en una pequeña vereda llamada El Porvenir, ubicada en el municipio de Tarqui, Huila. A temprana edad descubrió el amor por el arte, sin embargo, aún no era consciente de ello. Su madre, la señora Ruth Nery Cuellar cuenta que cuando su hijo tenía dos años, ella lo llevaba al Hogar de Bienestar, y estando allí el niño se quedaba mirando a un joven pintor, quien era el hijo de la señora que los cuidaba. Cuando José Esteban no miraba al joven pintar, solía llorar. No obstante, las experiencias artísticas y los recuerdos de Juan Esteban y de su familia con el arte, no se limitan a su primera infancia, sino que lo han venido acompañando a lo largo de su existencia. El artista tarqueño, recordó además en diálogo con SuRegión, una anécdota que podría considerarse como la primera experiencia consciente con el arte: a los cinco años de edad inició su formación académica en la escuela rural de su vereda, y allí logró tener su primera experiencia con el arte cuando observó las figuras que tenían las cortinas de las ventanas, lo que lo motivó a querer dibujar. A partir de allí, fue forjando su talento en las artes plásticas, al igual que en la literatura, de manera empírica.


Con el pasar de los años, siendo un adolescente, José Esteban descubrió que su etapa en la Institución Educativa Quituro, colegio en donde realizó su bachillerato, fue fundamental para determinar su futuro. Él se propuso trasmitir su amor por el arte a las demás personas. “Siempre me pareció interesante ser profesor, ya que desde la educación y el arte pensaba que podía hacer grandes cosas por mi comunidad. El ser artista me enseñaría a cómo hacer arte, cómo emplear técnicas, pero al pensarme como profesor, buscaba entender para qué hacer arte y la respuesta que encontré fue: para el servicio de mi comunidad”, expresó José Esteban. Es por eso que una vez terminó el grado once, tomó la decisión de estudiar una Licenciatura de Educación Artística y Cultural en la Universidad de la Amazonia, en Florencia, Caquetá.


Estando en la universidad realizó obras pictóricas que acompañaron sus procesos de aprendizaje y, a su vez, se planteó llevar a cabo un proyecto de grado que correspondiera al proceso del arte mural, el cual pretende fortalecer la creatividad en los estudiantes. Decidió en la institución de la que es egresado. Sin embargo, tuvo una labor ardua para materializar su propósito, teniendo en cuenta que no había un convenio entre la universidad y la institución. Gracias al compromiso y afecto que tiene por su comunidad y a la pasión por el arte, Esteban logró gestionar el convenio entre la Universidad de la Amazonia y la Institución Educativa Quituro. Lo anterior es sumamente importante porque abre las puertas a los demás estudiantes de la región, o incluso de otros lugares que decidan formarse en dicha universidad, a fin de que puedan realizar diversos procesos académicos proyectados hacia el territorio. Otro aspecto clave dentro del proceso es el de hacer partícipes a los estudiantes de noveno grado del colegio, puesto que para él es importante reconocer y visibilizar la identidad cultural de su región. Además, motivar a estos jóvenes para que se apropien de su territorio y generen procesos de transformación social.

Foto del archivo de José Esteban Chaparro


José Esteban Chaparro afirma que “es fundamental que las nuevas generaciones nos forjemos una conciencia sobre nuestro territorio, como también sobre nosotros mismos, ya que solo así lograremos desarrollar un sentido de pertenencia por nuestra región. Esto nos permite darnos cuenta de las riquezas que poseemos, pero también de las necesidades que surgen a raíz de las problemáticas que también poseemos”. El joven artista de Tarqui se encuentra entusiasta y pleno, pues le llena de orgullo saber que trabaja a la par con jóvenes que esperan y hacen parte de la construcción de identidad.


Es importante aclarar que el trabajo del mural en el colegio inició hace unas semanas; no obstante, la percepción de Verónica Cuellar, estudiante de noveno grado de la Institución Educativa Quituro, en el municipio de Tarqui, resulta ser positiva, pues manifiesta que “es un trabajo hermoso y sencillo. Además, tiene un valioso significado, ya que expresa nuestro folclor y las ventajas del trabajo en equipo”. Las palabras de Verónica y los rostros alegres de los miembros de la comunidad educativa de Quituro, así como la esperanza que se refleja en los ojos de José Esteban, permiten señalar que lo que se está llevando a cabo en esta institución es valioso, porque los jóvenes se pueden apropiar de mejor manera de su territorio, a partir de la formación estética y pictórica.