Transmisión del coronavirus en las zonas rurales del Huila

Por: Yolima Devia Acosta, Profesora Programa de Ciencia Política; Stefani Castaño Torres, Profesora Licenciatura en Ciencias Sociales; Robinzon Piñeros Lizarazo, Profesor Licenciatura en Ciencias Sociales, Universidad Surcolombiana.

En esta segunda entrega de nuestro Informe denominada: “Ruralidad y transmisión del virus. Dinámica espacial de la transmisión del Covid-19 en el Departamento del Huila ( Colombia), continuamos el análisis de la dinámica del Covid – 19 desde la perspectiva de las ciencias sociales. La relación entre producción agrícola y difusión del virus pone en evidencia el mayor riesgo de los municipios cafeteros que están en cosecha de café a partir de abril. Según fuentes periodísticas, se calcula que se necesitan alrededor de 50.000 recolectores para la cosecha del departamento. La realización de los mapas y el análisis usamos los datos de los boletines epidemiológicos de la Gobernación del Huila, especialmente el número 34 de 22 de abril de 2020.

Fase de mitigación: El paso a la fase de mitigación fue confirmado el 11 de abril cuando se registró un 17,3% de casos sin rastreo de la ruta de transmisión, según datos del Boletín 31 del 18 de abril el porcentaje subió a 26,9%, es decir ésta proporción se duplicó en solo siete días, esto muestra una circulación aún mayor del virus entre la población. 

Dinámica espacial de las pruebas realizadas:

Partiendo de 52 casos reportados el 11 de abril en el departamento, se mantuvo un leve crecimiento del número de casos, 58 al 16 de abril, dos días después se le sumaron 20 casos y al 21 de abril se registraron 81 en todo el departamento. Estos casos se siguen concentrando en la ciudad de Neiva que pasó de 46 a 62 casos y en Palermo. Los municipios vecinos de Rivera y Aipe empiezan a presentar casos. También aparecen nuevos casos en Garzón, Acevedo, Isnos, San Agustín y Timaná. Una causa probable del aumento de casos es la realización de más pruebas en el departamento.

Se registra un notable crecimiento de casos en espera de resultados en el centro del departamento, en Campoalegre, Yaguará, Tesalia, Paicol y Nátaga. La tendencia de difusión hacia el sur del departamento se hace cada más evidente, pues se espera confirmación de resultados de las pruebas practicadas en los municipios de Pitalito (50), Garzón (35) y especialmente en Isnos (32), también en municipios como Acevedo, Suaza, Timaná, Agrado y Gigante, los dos últimos en la cordillera oriental. 

El segundo mapa muestra la proporción de población rural en todos los municipios del departamento, entre más verde más rural y entre más rojo mayor población urbana. En el informe realizado con datos del 11 de abril, se evidenció cómo el virus se dispersaba entre las áreas urbanas del departamento, pero con el avance de la fase de mitigación se empieza a identificar la aparición de casos en municipios con predominancia de población rural. En cuanto a la cantidad de casos, Neiva y los municipios vecinos concentran la mayor parte de los casos positivos, no obstante, los municipios del Centro y del Sur del departamento concentran 14 casos positivos, lo cual indica una alta propagación que sobrepasa las fronteras urbanas. 

La enfermedad se ha difundido a municipios con mayor proporción de población rural, caracterizados por tener menor cantidad de personas, poblamiento disperso, mayor grado de envejecimiento y mayores niveles de pobreza. Este es el caso de Gigante, El Agrado, Timaná, San Agustín e Isnos, municipios con más del 10% de su población mayor de 60 años (Proyecciones 2020 DANE) y con porcentajes de pobreza que varían del 10% al 19% por Necesidades Básicas Insatisfechas (Censo Dane, 2018). Esto implica un mayor impacto de la emergencia sanitaria, tanto por el riesgo de enfermarse gravemente que representa la edad, como por la dificultad para adoptar medidas de protección individual debido a la situación de pobreza, lo que alerta frente a la necesidad de fortalecer y cualificar las medidas de confinamiento y de respuesta de la red de salud departamental.

Como consta en el Plan de Respuesta Territorial de la Secretaría de Salud Departamental (2020), hay disponibilidad de camas para atender casos de hospitalización en todos los municipios, no obstante, la mayor parte de la infraestructura de camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) está concentrada en Neiva (194), Pitalito (10) y Garzón (13). Es decir, los municipios rurales del departamento cuentan con escasa infraestructura y capacidades de atención compleja en salud. 

Únicamente los municipios de Garzón, La Plata y Pitalito atienden segundo nivel de complejidad, por lo que los casos de tercer nivel deben ser remitidos a Neiva y los de cuarto nivel fuera del Departamento. Asimismo, en los municipios rurales del Huila se atienden afecciones de manera ambulatoria por parte de personal médico general, auxiliar, paramédico y otros profesionales no especializados, es decir no se cuenta con capacidades para atender a portadores de COVID en grave estado de salud.

Finalmente, la llegada de la enfermedad a municipios rurales hace un llamado de atención respecto de las cadenas de producción y distribución agropecuaria en el Departamento, el cual se ha caracterizado por ser una despensa agrícola importante para el centro del país, líder en la producción de café, granadilla y pitahaya sembrados en los pisos térmicos altos, y de arroz, cacao, limón y otros frutales en los más bajos. Además, el Huila es el mayor productor de pescado de criadero para el consumo nacional. 

La relación entre producción agrícola y difusión del virus pone en evidencia el mayor riesgo de los municipios cafeteros que están en cosecha de café a partir de abril. Según fuentes periodísticas, se calcula que se necesitan alrededor de 50.000 recolectores para la cosecha del departamento. Esta alta dependencia de recolectores o “andariegos” es un factor de riesgo por al ingreso de trabajadores rurales migrantes, quienes se convierten en vector de riesgo para las veredas a las que llegan. Al mismo tiempo, estos trabajadores están expuestos al contagio por falta de entrega de los equipos de protección individual (EPI) específicos para evitar el contagio (tapabocas, jabón, etc.). 

Si bien, debido al confinamiento, las regiones cafeteras del país no podrán contar con la totalidad de los andariegos, a nivel local se implementan medidas por parte de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) y la Gobernación para la recolección basada en la mano de obra local y el uso de máquinas. Sin embargo, estas medidas no contendrán totalmente la movilidad de recolectores locales y foráneos. 

Esta realidad pone en alto riesgo a veredas alejadas donde el contagio puede ser difícil de diagnosticar y atender. Por ello es importante la acción preventiva de la Gobernación, FNC y productores que emplean recolectores que cumplan las medidas sanitarias indicadas por los organismos y el protocolo difundido por la FNC. 

Emails de contacto con los autores del Informe:

claudia.devia@usco.edu.co

stefani.castano@usco.edu.co

robinzon.pineros@usco.edu.co

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