“No recuerdo nada, solo recuerdo que un día mi esposo me estaba ayudando a bañar y vi con horror que ya no tenía una pierna”. Maritza rompió en llanto, hace 26 años su vida cambió por completo.
“No recuerdo nada, solo recuerdo que un día mi esposo me estaba ayudando a bañar y vi con horror que ya no tenía una pierna”. Maritza rompió en llanto, hace 26 años su vida cambió por completo.