Las llantas, computadores, pilas, jeringas, medicamentos, se han convertido en un dolor de cabeza para la ciudadanía y el gobierno a nivel nacional, debido a la falta de plantas para su procesamiento. Entre cinco y diez horas separan a la capital huilense de dos de los principales puntos de acopio del país ubicados en el Valle del Cauca y Cundinamarca.
Un residuo peligroso es catalogado por el Ministerio de Medio Ambiente como aquel desecho que debido a su impacto tóxico, corrosivo, reactivo, inflamable, explosivo, infeccioso y ecotóxico, representa potencial afectación a la salud y el ambiente.
A nivel mundial cada año se generan 41,8 millones de toneladas de residuos sólidos peligrosos, según datos de 2014 ofrecidos por la Organización de Naciones Unidas, que además estima que para 2018 la cifra se ubicará en las 50 millones de toneladas. Tan solo el 17 por ciento de los RESPEL se procesa correctamente. A nivel de Colombia, cifras oficiales indican que son en promedio 252 mil toneladas de este tipo de residuos los generados al año.
Ante el aumento de estos elementos en el país, el Gobierno publicó en el año 2005 la Política Ambiental para la Gestión Integral de Residuos o Desechos Peligrosos. La entrada en vigencia de esta normativa contó con un diagnóstico de la situación en mención y definición de estrategias generales y específicas para el manejo de los residuos.
Adicionalmente, existe el Decreto 4741 del 30 de diciembre de 2005, la Resolución 1362 del 2 de Agosto de 2007, entre otras normativas para el manejo de esta clase de desechos, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM).
Medidas para los RESPEL en Neiva
Como repuesta a la necesidad de implementar programas de Recolección Selectiva y Gestión Ambiental adecuada de este tipo de residuos, en el marco de la normatividad ambiental vigente, en el segundo semestre de 2015 se llevó a cabo en la capital del Huila la I Jornada de Recolección de Residuos Sólidos Peligros (RESPEL); la iniciativa pretendía desarrollar espacios, infraestructura y cultura de consumo responsable y sostenible de esta clase de elementos.
La campaña realizada por la Corporación Autónoma del Alto Magdalena (CAM), la Asociación de Industriales de Colombia (ANDI), el semestre pasado permitió la recolección de residuos sólidos peligrosos en la que tuvieron un papel protagónico empresas de la ciudad. La líder de la campaña, ingeniera Leidy Johana Díaz Contratista RESPEL de la Subdirección de Regulación y Calidad Ambiental de la CAM está a la espera de la evaluación de la jornada, para organizar una nueva campaña:
De esta jornada de recolección de RESPEL se obtuvo el siguiente consolidado:

Una de las empresas que participó en la campaña de recolección de Respel fue Jaguti Ltda, distribuidora mayorista ubicada en la ciudad de Neiva dedicada a la venta de insumos y servicios para automóviles. El gerente de la compañía Jaime Gutiérrez, expresa en el siguiente audio, cual es el manejo que en la empresa se da a esta clase de materiales:
Cabe resaltar que a nivel de la ciudad de Neiva, las disposiciones legales se encuentran a la espera de su implementación. La Secretaría de Medio Ambiente Municipal trabaja en la generación de una política pública para el manejo de estos Residuos a nivel local. “El tema de las basuras en general está vinculado a la falta de cultura ciudadana”, así lo indica la encargada de esta dependencia, Gloría Amparo Gutiérrez. A continuación la funcionaria explica el trabajo que viene adelantando la dependencia:
La falta de cultura ciudadana y tratamiento a la llantas como residuo, que las ubica como una de las mayores afectaciones al medio ambiente en la capital huilense, ha despertado el interés de empresas del Valle del Cauca para su procesamiento, el costo por kilo ascendería los 350 pesos. Particularmente, dos empresas huilenses que pretenden incursionar en el negocio del tratamiento de estos desechos, se encuentran a la espera de licencia ambiental expedida por la Corporación Autónoma del Alto Magdalena (CAM).
A pesar de que a nivel nacional son claras las políticas ambientales para el manejo de los Respel, en la capital huilense son incipientes estas normas que pretenden dar un orden a la disposición de esta clase de elementos de alto impacto ambiental y sanitario. Es importante aclarar que en esta problemática influye en un alto porcentaje la cultura ciudadana.
Finalmente otro de los puntos a analizar, es la entrega oportuna por parte de la CAM de certificados ambientales a empresas interesadas en la disposición responsable de sus residuos. También es importante el establecimiento de estrategias que incluyan a microempresarios de la ciudad en la misma práctica, donde el mayor beneficiado es el medio ambiente.
Fotografía: dannycastrom.webnode.com.co

