Pensando en ciudades sostenibles que velen por la protección de los ecosistemas el Ministerio de Ambiente ha diseñado la Política de Gestión Ambiental Urbana. La propuesta está orientada a definir principios e instrumentos de política pública que permitan manejar y gestionar el medio ambiente al interior del perímetro de las grandes, medianas y pequeñas áreas urbanas, acorde con sus características específicas y sus problemáticas ambientales actuales. ¿Qué programa adelanta la administración municipal para la protección y recuperación de afluentes como la laguna El Chaparro?

El 14 de agosto del año en curso un incendio consumió parte de la vegetación que se encontraba a un costado de La Laguna El Chaparro ubicada en el sector oriental de la capital huilense. El resultado, varias tortugas calcinadas y el llamado vehemente de la comunidad, a la que se unieron los medios, hacia la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, CAM, para que actuara frente a esta y otras problemáticas que aquejan el ecosistema.

Cuatro días después de los hechos la CAM envió funcionarios a verificar lo ocurrido en el sitio en respuesta a la denuncia que recibieron en su despacho por parte de la comunidad. Así lo reseñan en su informe: “el día 18 de agosto de 2015 en las horas de la mañana se realizó la visita a la Laguna Los Colores, junto a funcionarios del CTI, con el fin de verificar afectaciones ambientales ocasionadas por un incendio presentado el día 14 de agosto en las horas de la noche; dejando varias tortugas muertas; según lo manifestado en los medios de comunicación (noticieros, diarios nacionales y regionales)”.

Habitante sector comuna 10 humedales Neiva

 

“En la inspección ocular, no fue posible evidenciar tortugas calcinadas, únicamente se encontraron varios caracoles de agua dulce en el sitio donde se presentó el hecho”, añade en documento la CAM, ante lo cual habitantes del sector como Benjamín Quiñonez, quien residente a 200 metros del humedal, afirman: “yo encontré cuatro caparazones de tortuga en el sitio de la quema. Construcciones del sector como el Conjunto Cerrado Santa Lucía impiden que el agua lluvia que llega a la laguna sea mínima”. (Ver: La urbanización de las fuentes hídricas en el oriente de Neiva). 

La hipótesis central del ente ambiental indica que la afectación ambiental a raíz de la quema del humedal, fue responsabilidad de habitantes de la calle, consumidores de sustancias alucinógenas que frecuentan el lugar.

 

Laguna El Chaparro Neiva

El informe además señala que “en la actualidad todavía se observa una lona verde con la que se pretende delimitar el área a construir por parte de la constructora “Megadiseños y Construcciones S.A.S, la cual cobija parte de la zona protectora de dos brazuelos identificado en el POT y en la cartografía del IGAC, que aportan sus aguas hacia la laguna. En esta no se divisaron peces ni vivos ni muertos y calificando y cualificando la importancia de la afectación dentro de las categorías irrelevante, leve, moderado, severo y crítico, señalaron que es irrelevante. Y obtuvo una calificación de ocho en lo concerniente a la importancia de la afectación, siendo la calificación más baja”.

A partir de la visita de los funcionarios, la CAM dispuso revisar los piezómetros localizados cerca al Humedal Los Colores y hacer las pruebas con motobomba para inyectarle agua al humedal, garantizando el caudal del remanso en épocas de sequía, realizar el aislamiento del humedal (previamente se debe concertar con dueños de predios, para lograr la servidumbre), y la instalación de una valla con información sobre el humedal. Las tres medidas dispuestas por el ente ambiental están fijadas a mediano y largo plazo,

Dos meses después de ocurridos los hechos los habitantes y ambientalistas preocupados por el sector de humedales en el oriente de Neiva sigue interrogándose cuándo la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena CAM actuará de acuerdo a la normativa y la Política de Gestión Ambiental Urbana para proteger los recursos ambientales que sustentan su razón de ser. (Ver: El Jardín Botánico de Neiva también es amenazado por la urbanización).