La iniciativa nació de una cartografía social realizada por los infantes en la cual exponían las necesidades del Asentamiento. Al identificar que la mayoría de los intereses coincidían en la necesidad de rescatar la quebrada “El Venado”, decidieron «salvarla», como manifiesta uno de los niños participantes. 

 

El nacimiento de los Titanes

Luego de ver videos y películas que mostraban el grado de contaminación de los ríos, mares, tierra, animales, plantas, y sobre todo la manera como el mismo hombre destruye el planeta con la explotación indiscriminada de los bienes naturales, que en el afán de comercializarlos se convirtieron en “recursos naturales”, «las ideas fueron tomando forma y las ganas de ser un héroe ecológico se intensificó en los niños , explican las estudiantes de la USCO.

Con un nombre, un traje y una misión, aquel héroe nombrado como el Titán Ecológico se encargó de hacer real el sueño de niñas y niños.

Entre las estrategias desarrolladas por el proyecto para generar conciencia, estuvieron obras de teatro, carteles, noticieros, cartas, cuentos y mapas; pues «era necesario que al momento de articular las áreas del desarrollo estas iniciaran un proceso en cada niño y niña», explican las practicantes. 

También fueron recurrentes las visitas a la quebrada para conocer e identificar los puntos críticos que requerirían la presencia de los «titanes ecológicos». El exceso de basura, los pocos árboles, los olores desagradables alrededor de la quebrada y el reducido caudal de agua, fueron dibujados por los menores del Asentamiento.

 

La conciencia ambiental, una labor de toda la comunidad

El proyecto identificó en la quebrada los puntos que requerían atención prioritaria para implementar extensas jornadas de limpieza que permitieran hacer una selección de basuras (papel, plásticos, metales y desechables), que se extendió a cada una de las casas y en general en todo el Asentamiento.

Posteriormente, como estrategia preventiva, los niños y niñas lijaron, pintaron y escribieron unos avisos en madera con mensajes que decían: “Cuidemos la Quebrada”, CNo arroje basura”, “No lave el carro en la Quebrada”, “No queme alrededor de la Quebrada”; que fueron presentados a la comunidad por medio de un carnaval que también mostró a la comunidad la existencia de los Titanes Ecológicos en defensa y protección de la principal fuente hídrica del sector.

«Las jornadas de limpieza y de concientización a la comunidad continuaron con la siembra de árboles, cada niño y niña adoptó una planta, le puso un nombre, registró su crecimiento, las cantidades exactas de agua, y al final de cada semana compartieron los registros y experiencia con la comunidad», ha dicho el equipo de trabajo de la Surcolombiana.

El Iguá y el Samán (arboles propicios para esta zona), fueron sembrados en inmediaciones de la quebrada con su respectivo nombre y en representación de un deseo.

«La jornada de siembra empezó con una Mandala (instrumento de culto y de contemplación mística a la que se llega precisamente partiendo de los círculos o cuadrados exteriores hasta fundirse con el centro), los árboles estaban en el centro y en ese momento cada uno pedía su deseo, y entre todos pedimos permiso a la tierra y le agradecimos por dar la vida y proporcionar los alimentos necesarios para subsistir», manifiesta una de las jóvenes de Pedagogía de la USCO.