Luego que el mandatario nacional anunció su compromiso de no permitir cualquier tipo de acción petrolera en dicha zona, los ánimos se agolparon en torno a este pronunciamiento hecho el mes pasado durante su visita a la ciudad de Neiva, con motivo de su campaña de reelección presidencial.
En sesión plenaria que duró cerca de cuatro horas en la capital del país, representantes huilenses, Ministerio de Medio Ambiente, dirigentes nacionales y directivas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), discutieron la viabilidad del contrato VSM13 (Valle Superior del Magdalena) celebrado en el 2010 entre la multinacional Alange Energy Corp, filial de Pacific Rubiales, y la ANH.
El encuentro fue encabezado por el senador electo Hernán Andrade en compañía de los demás portavoces del departamento Rodrigo Villalba, Carlos Ramiro Chávarro y Luis Eduardo Géchem, quienes enfatizaron su contundente rechazo al propósito de la compañía canadiense. También, intervinieron el alcalde de Neiva Pedro Hernán Suarez, el gobernador Carlos Mauricio Iriarte, el director de la Corporación Autónoma Regional (CAM), Carlos Cuéllar, el presidente de la Asamblea Departamental Alfadil Ortigoza y el concejal y miembro del Comité Cívico Hernán Motta.
Más argumentos fuertes para el debate
“El Huila cuenta con un enorme acuífero que llegaría a los 400 millones de metros cúbicos por año y que podría abastecer de agua a Neiva; excede 3 veces aproximadamente el caudal del río Las Ceibas y se ubica en el piedemonte de la cordillera oriental, al norte del departamento”, indicó el director de la CAM, Carlos Cuellar, como un dato puntual que fortaleció aún más las razones técnicas que justificó por qué una exploración petrolera no puede realizarse en ese ecosistema. No hubo duda que dicho argumento obtuvo resonancia entre los presentes y se mantuvo durante casi toda la discusión.
De igual manera, se hizo énfasis en la inversión que a raíz del Plan de Ordenamiento y Manejo (POMCH) se ha hecho a la cuenca, la cual se aproxima a los 31 mil millones de pesos desde que inició su ejecución en el 2007.
Ante esto, las respuestas no se hicieron esperar. El viceministro de Minas y Energía Orlando Cabrales reconoció que “en el POMCH no existía restricción alguna. La ANH solicitó una certificación sobre las áreas protegidas y sólo se hizo mención de unos parques naturales. En ese 3% no existe restricción para hacer actividad, pues dichas áreas por ley pueden ser sustraídas, en previo acuerdo con las autoridades ambientales”.
Pese a lo anterior, reconoció que a la ciudadanía neivana no debe quedarle la menor duda de que la actividad petrolera en la cuenca no se realizará, pues “la palabra del presidente se va a honrar”. “Debemos tener los más altos estándares, requisitos sociales y ambientales adecuados. Si hay áreas protegidas legalmente esas áreas no se tocarán”, concluyó Cabrales.
Por su parte, la ministra de Medio Ambiente Luz Helena Sarmiento, prefirió aunar esfuerzos en su intervención para referirse a la zonificación de estos ecosistemas y alentar al gobierno departamental a presentar un proyecto de inversión para el mejoramiento de la cuenca.
Vacíos y dilataciones
A pesar que el director de la ANH, Javier Betancourt, fue enfático en reconocer que no habrá exploraciones ni actividad petrolera por parte de la multinacional, su interlocución no fue muy bien recibida por los dirigentes huilenses quienes exhortaron a los directivos de esa entidad a agilizar cuanto antes la suspensión del contrato que tiene en vilo el futuro del agua en Neiva. La respuesta del directivo rebasó la paciencia de casi todos. “Los contratos se deshacen como se hacen y tenemos que llegar a un acuerdo con la multinacional. Ya sabemos que no se va a intervenir la zona. Así lo pusimos por escrito en una carta que nos habían solicitado. No es un acto administrativo unilateral; hay que reflejarlo en una acuerdo con la compañía, tenemos que ver como se salen del contrato y cumplir los compromisos pendientes”, expresó Betancourt.
Sin embargo, el senador Hernán Andrade, en tono decepcionante, exigió a la ANH y al gobierno nacional más velocidad en el proceso. “Esto es cuestión de voluntad política. Con el tema del páramo de Miraflores fue voluntad política y finalmente no se logró llevar a cabo la explotación allí. ¡Qué problema con el gobierno nacional! ¡No demoren, no dilaten, por favor!.
Conclusión: No habrá intervención petrolera en la cuenca
Ahora, el futuro de la única fuente que abastece del líquido potable a los neivanos depende de una decisión jurídica que sólo está en manos de los altos mandos del gobierno, el contratista y la Agencia Nacional de Hidrocarburos. El tema pone en aprietos las expectativas de la ciudadanía, pues se mantiene la premisa de modificar el contrato y hacer cumplir las obligaciones del mismo por parte de la compañía canadiense.
A pesar que las declaraciones apuntaron a que no habrá exploración, queda el interrogante de qué cambios se harán al contrato y qué garantías existen de que esa modificación resuelva que efectivamente no se hará actividad en ningún área que compone la cuenca. La deliberación sigue abierta y la espera a nuevos pronunciamientos se mantiene.
Otras intervenciones
El debate convocó a la bancada regional y demás dirigentes nacionales para ratificar un acuerdo común, no sólo de ellos sino de los huilenses: Cualquier intervención petrolera en la cuenca afectaría notablemente el abastecimiento del líquido vital a la capital huilense, además de otras afectaciones en el ecosistema.
Carlos Ramiro Chávarro se refirió a otras alternativas más amigables con el medio ambiente y rechazó las técnicas actuales que algunas compañías hidrocarburíferas se empeñan en aplicar. Mientras tanto, los senadores Andrade y Robledo se mostraron al unísono al expresar que no están en contra de las explotaciones petroleras ni la acción minera, pero sí de la forma como el gobierno la maneja; modelos nefastos que atentan contra cualquier orden natural.
Así mismo, tomaron la palabra senadores como Carlos Baena del movimiento político MIRA, David Name Cardozo de las comunidades indígenas, Manuel Antonio Virguez, entre otros.
Las espinas del debate
Por un lado, el senador Rodrigo Villalba se limitó a defender al gobierno nacional y retirarle su responsabilidad de los problemas actuales que atraviesa el país, entre ellos el paro agrario, afirmando que justo a él se le “reventaron los problemas”. Desvió el tema y mantuvo inconsistencias en las cifras y datos que emitía en su participación.
Lo mismo sucedió con algunos dirigentes del departamento como Géchem y Chávarro quienes por un lado hablaban de ciertas cifras como las de las áreas de la cuenca o los dineros invertidos a ella. Confusión y falta de información en detalles mínimos que se pudieron solventar con mayor claridad.
Si bien el debate permitió ahondar en precedentes como el del proyecto hidroeléctrico el Quimbo y la reversa de la licencia ambiental en el Páramo de Miraflores, la duda de por qué actúan cuando ya se ha fusilado el ecosistema, como el mismo Andrade reconoció, quedó expuesta. Si el tema de Las Ceibas llegó a estos niveles de reconocimiento en la dirigencia regional, ¿por qué no sucedió lo mismo con el tema del Quimbo? No son casos aislados. El encuentro permitió debatir las políticas ambientales y minero energéticas que desde gobiernos anteriores se han extendido y avalado ante la mirada atónita de la ciudadanía y comunidades en todo el territorio nacional.
Así mismo, la ministra de Medio Ambiente se dedicó a extender paños de agua tibia al gobierno departamental alentándolo a presentar un proyecto que mejore las condiciones de la cuenca y se refirió a la prioridad de zonificar estos ecosistemas no sólo “desde las partes superficiales, sino las subterráneas”. Si bien arrojó un tema importante, no fue puntual en el tema que la convocó.
Aún quedan aspectos por resolver y las acciones colectivas por defender la cuenca continúan. El próximo 28 de mayo una nueva movilización buscará generar más conciencia y llamar la atención frente a su cuidado y el de todo el medio ambiente. Por ahora, la expectativa está dada sobre nuevos pronunciamientos que concluyan que definitivamente Las Ceibas no se explota.