Desde el primer momento en que llegaron a la Universidad en busca del saber Pedagógico deseosas de conocer y profundizar en el maravilloso mundo de los niños y posteriormente poderlos orientar en forma integral influyendo en el desarrollo neuronal normal. Con gran responsabilidad han cursado seis semestres donde han tenido la oportunidad de interiorizar el desarrollo del niño a través de sus edades y los estudios de diferentes Psicólogos, Pedagogos y Filósofos acerca del niño en el ayer y en el hoy, logrando pequeños acercamientos pedagógicos atreves de las didácticas, donde reconocen y reafirman su vocación de Pedagogas Infantiles; preparándose semestre a semestre para dar lo mejor de cada una en las diferentes practicas donde confrontan lo académico con la práctica. Ellas deseaban que llegara ese gran día, donde se pusieran el uniforme y pudieran tener ese encuentro cercano y especial con los niños, en las llamadas prácticas.

Con mucho entusiasmo este año llego el momento de la verdad: realizar la práctica de intervención en el Hogar Infantil San Alfonso; donde priorizaron al niño menor de tres años, buscando el fortalecimiento de su desarrollo integral a través de la estimulación temprana, de acuerdo a las necesidades de cada niño, aprovechando la capacidad y plasticidad del cerebro en su beneficio para el desarrollo óptimo de las distintas dimensiones (corporal, cognitiva, comunicativa, socio-afectiva, artística). Todo esto se logró proporcionando una serie de estímulos repetitivos (mediante actividades lúdicas), fortaleciendo aquellas funciones cerebrales que a la larga resultan de mayor interés. Allí se dieron cuenta que para el adecuado desarrollo de estas dimensiones es primordial la participación de los padres o cuidadores como primeros generadores de vínculos afectivos, brindándoles seguridad, cuidado, atención y amor, además de servirles de referencia o ejemplo, estas tres hermosas mujeres con su esfuerzo y empeño quieren lograr que los niños que se encuentran en este maravilloso hogar logren comportarse y relacionarse frente a otros niños, en conclusión, cómo ser persona en una sociedad determinada sin olvidar los valores de la familia, el afecto y las reglas de la sociedad que le permitan al niño, poco a poco, dominar su propia conducta, expresar sus sentimientos y ser una persona independiente y autónoma.

Después de tanto tiempo estas mujeres descubrieron que valió la pena esperar, pues han vivido la mejor experiencia durante toda su carrera han podido observar como los niños van evolucionando poco a poco en su desarrollo integral gracias a la estimulación que se les realiza.