El 23 de noviembre del año 2014 en la vereda la Unión del municipio de Corinto en el Cauca, indígenas nasas dijeron “es el momento de liberar la madre tierra, es ahora o nunca”. En adelante jóvenes, niños, mujeres y mayores se han mantenido, inspirados por los guardias espirituales, en jornadas de recuperación de tierras.
“El 16 de diciembre de 2015 la comunidad empezó a llegar a la finca Miraflores, entre 100 y 150 personas fueron los primeros en desafiar el miedo, llenos de valor por la lucha que emprendieron los mayores”, escribe la agencia de comunicación Nasaacin. (Ver: LIBERACIÓN DE LA MADRE TIERRA EN CORINTO FINCA MIRAFLORES, “VAMOS A SEMBRAR PARA ECHAR RAÍCES”).
Las fuertes arremetidas del Estado a través del ESMAD, Ejército y Policía masificaron la solidaridad con los indígenas a través de la web, pero fue solo hasta mediados del mes de febrero que las redes sociales pusieron el proceso en la agenda mediática de los medios nacionales e internacionales. Aun así terminó marzo y se agotó la agenda. ¿Qué ha pasado después?
Javier Soscué, como gobernador del resguardo indígena de Corinto, manifestó a este medio que “la liberación de la madre tierra es un tema de la plataforma de lucha de las comunidades indígenas en Corinto y todo el norte del Cauca, en respuesta al incumplimiento de los acuerdos por parte del Gobierno Nacional en relación a la masacre del Nilo”. Restauración social, que según el líder nasa, en la actualidad tiene que ver con salud, educación, vivienda y las tierras. Los indígenas esperan “que sea el Presidente de la República o el Ministro del Interior quienes atiendan puntualmente las exigencias de las comunidades”, dice Socué. (Ver: Más allá de la confrontación en el Cauca…la masacre del Nilo y la memoria).

Fotografía minga indígena por: Nasaacin
A través de la red social Facebook el líder indígena Feliciano Valencia a puesto de manifiesto las condiciones de la comunidad para un furuto diálogo con el Gobieno Nacional: «el Gobierno debe entender que la conversación con los indígenas del norte del Cauca ahora es a otro nivel, por ejemplo; no es tanto crear comisiones o mesas de trabajo en ciudades y más bien SI cumplimiento a la palabra empeñada desde lo que está escrito en los derechos para pueblos indígenas. No hablaremos tanto de número de hectáreas y más bien SI de la devolución de Territorios Ancestrales usurpados en la parte plana del Valle del Cauca. No nos pida señor Gobierno que desocupemos las fincas para hablar y más bien SI respete y garantice nuestra estadía en las fincas recuperadas. No nos diga más que esas tierras son de propiedad privada y SI más bien busque la forma de cómo va arreglar con los que nos la quitaron. No nos trate más como a delincuentes señor Gobierno y reconozca que con la fuerza no nos va a obligar a retirarnos». (Ver: La verdadera causa de la movilización indigena en el Cauca (Entrevista a Feliciano Valencia)).
Mientras tanto muchas personas se preguntan ¿qué hacen los indígenas de Corinto en su cotidianidad? Fue también el interrogante que llevó al comunicador Darwin Gómez hasta la zona (Cauca) para reseñar las actividades diarias de un comunero”. Compartimos el reportaje radiofónico a continuación. (Escuchar audio).
Ahora son 1600 miembros de las comunidades indígenas los que se mantienen en la finca Miraflores en respuesta a lo que denominan mandato ancestral, por ello han dicho que “la lucha continuará a corto, mediano y largo plazo en el norte del Cauca”.
Mientras se mantienen alerta por futuras acciones de la fuerza pública, se dedican a “sembrar para echar raíces”, manifestando además a la agencia Nasaacin, que “la liberación es el camino, no más marchas, no más caminatas en la Panamericana donde el Gobierno nos gasea; el Gobierno ha firmado papel tras papel, acuerdo tras acuerdos pero no pasa nada, entonces, vamos a presionarlo en el corazón de la multinacional, tocándole las industrias para que las tierras sean devueltas a quienes ancestralmente nos pertenecen”.
Fotografia principal tomada de: Facebook/feliciano.valencia