Por Eliana Gómez Hurtado
El voto en blanco se encuentra consignado en la Constitución Política nacional, como un derecho de los ciudadanos para expresar la inconformidad y el disenso con el funcionamiento del régimen político; la manera de pronunciar que no comparten ninguna de las posturas o propuestas de los candidatos que están aspirando a las corporaciones públicas o a los cargos ejecutivos del Estado.
La Corte Constitucional en diálogo con Semana.com ha sido enfática en señalar que: “si para las próximas elecciones presidenciales, por ejemplo, el candidato Santos saca 30 votos; la candidata Ramírez, 15 votos; Zuluaga, 10 votos, y los del Polo, la UP y los verdes sacan 6 votos, pero el voto el blanco tiene 31 votos, es decir, un solo voto de más que cualquiera de los otros candidatos, es suficiente para que ninguno se pueda presentar a la segunda vuelta presidencial. Lo mismo sucede para las elecciones de Congreso”.
El día viernes 21 de febrero en la Universidad Surcolombiana se llevó a cabo el foro “Voto en blanco, hacia una Asamblea Nacional Constituyente”, en el cual participaron estudiantes, docentes y candidatos a rectoría de la Universidad Surcolombiana.
Miller Dussan, vocero del foro, se refirió al sufragio en blanco como la oportunidad para fortalecer los partidos que siempre han sido minoritarios porque nunca han tenido para financiar sus elecciones. También resaltó el empoderamiento de los campesinos, que con la consigna de votar en blanco para defender el territorio, no se permita la construcción de más represas; por el derecho a la salud y educación, lograron una votación de 77.303, frente a 119.555 votos del candidato único, Carlos Mauricio Iriarte, en las elecciones atípicas a la Gobernación del Huila. Hoy el País está viviendo un fenómeno similar a mayor escala y se especula el devenir de un triunfo contundente.
En su momento las organizaciones que propusieron y promovieron el voto en blanco en el departamento fueron Asoquimbo, Acas y Comunidades, que actualmente, de manera articulada, hacen parte del Comité Nacional pro voto en blanco en la Capital del país.
La acogida que a nivel nacional tiene el voto en blanco, de acuerdo a las encuestas, declaraciones de instituciones como la Corte Constitucional, y estrategias de los mismos candidatos a los diferentes estamentos, demuestra que los colombianos están reclamando por la vulnerabilidad que se le está dando a los derechos humanos. Son conscientes que la realidad del país no puede ni debe continuar así, y que la forma de ejercer un cambio es modificando la cultura política electoral: que no sigan siendo los mismos y las mismas representatividades.
Ante tal panorama, a los políticos les interesa el abstencionismo, porque esta práctica no decide en absoluto, mientras el que vota en blanco puede anular por primera vez en la historia del país las listas parlamento, congreso y presidencia de la república.
El profesor Miller Dussán profundizó en el tema a partir de los siguientes interrogantes.

Suregión.com.co: Se empieza a manifestar que el voto en blanco es revolucionario ¿Por qué cree que es así?
Miller Dussán: El voto en blanco a mi juicio representa una revolución pacífica, en el sentido en que utilizando este mecanismo nosotros no solo podemos invalidar las elecciones sino buscar otros espacios como una Asamblea Nacional Constituyentes donde podamos cambiar radicalmente la estructura y la forma del Estado. Podemos buscar espacios de convivencia, por ejemplo retomar las propuestas que se vienen negociando en la Habana entre el Estado y la insurgencia, para que no quede como un diálogo bilateral, entre Estado e insurgencia sino que todos los ciudadanos tengamos que decidir; ellos discuten allá pero eso no quiere decir que representen a todos los ciudadanos, ese el significado profundo del voto en blanco.
Suregion.com.co: ¿Por qué el voto el blanco y no el abstencionismo electoral?
M.D.: Saramago en su ensayo sobre la lucidez dice: la diferencia entre el voto en blanco y la abstención, es la misma que existe entre la inteligencia y la estupidez, porque la abstención no decide. La abstención le interesa a los políticos porque entre más se abstengan de todas maneras ellos seguirán gobernando, pero si esa abstención se trasforma en voto en blanco entonces asusta a los políticos porque el voto en blanco puede invalidar las elecciones y puede darles a entender que nosotros no los queremos a ellos, queremos otra forma de organización del estado.
Suregion.com.co: ¿Qué ha motivado que esa gran mayoría de colombianos este considerando cambios?
M.D.: Todas las encuestas lo que demuestran es que las personas dicen, y lo dicen todos los días, que el Congreso no funciona, que es de corruptos, de mafiosos, de clientelistas. El 75% de los encuestados dicen no estar de acuerdo con el actual Congreso de la República. Llegó la hora de demostrarlo no basta con decirlo. En las urnas no solo lo pueden decir, sino aportar al cambios; a crear otro escenario democrático que nos sirva a todos los colombianos, que garantice la paz, la convivencia, ese es el sentido profundo del voto en blanco”.