Las mesas de negociación entre el Gobierno y la insurgencia tienen un valor significativo en la medida que se constituye en un ejercicio de discusión de acuerdos generales que buscan poner fin al conflicto armado, pero se trata de unas mesas con participación limitada de actores sociales, a tal punto que ha sido denominado como una “negociación entre élites”.

Es por ello que en el país a través de encuentros y foros se propicia la participación de la sociedad civil, con el fin de entablar diálogos que fortalezcan con propuestas la anhelada “paz duradera”; las agendas territoriales reconocen los diversos actores sociales y comunidades, sus iniciativas y propuestas.

Estado actual y perspectivas del proceso de paz

Según datos de la Oficina del Alto Comisionado Para la Paz, uno de cada cuatro colombianos actualmente desconoce que haya un proceso de paz, la mitad cree que no se ha avanzado absolutamente nada y el 70% cree que no se ha llegado a ningún acuerdo en la mesa de conversaciones de la Habana.

Los datos despiertan la preocupación de las partes y los sectores sociales debido al importante rol que cumple el grueso de la sociedad civil en la consolidación de la paz. Y de alguna manera los hallazgos responden al hecho de que mientras el Gobierno y las Farc están sentados en la habana dialogando, en el país las confrontaciones y los ataques a la población civil no cesan. “En Colombia se sigue combatiendo como si no hubiera mesa de negociación, pero al mismo tiempo se está dialogando como si no hubiera conflicto”, ha dicho Julián Arévalo, asesor del Alto Comisionado para la Paz.

Un panorama negativo que podría cambiar con un cese al fuego bilateral, pero el mayor temor, según lo expresado desde la Oficina del alto Comisionado, es que sea benéfico para las Farc, que como en el proceso de paz del Caguán, lo aprovechen para fortalecerse política y militarmente.

¿Es posible Seguir negociando en medio del conflicto?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía: Olmo Guillermo Liévano, activista de los derechos humanos y la paz. Asesor de paz de la Gobernación del Huila

Para Olmo Guillermo Lievano, los procesos de paz que se han dado en el país han servido de experiencia para que en los actuales diálogos no se haya acordado realizar la paz en medio de la guerra. En el primer proceso, durante el mandato del ex presidente Belisario Betancur, el cese al fuego bilateral fue una condición para la paz, cuestión que desde alguno de los dos actores o un tercero se incumplió, afectando y frenando los diálogos de paz.

Acciones en el Huila para la construcción de paz

El Departamento del Huila hace 16 años cuenta con un Consejo de Derecho Internacional Humanitario. Alrededor de allí, la sociedad civil ha desarrollado importantes acciones coincidiendo con el Tolima en la construcción de Asambleas Departamentales Constituyentes, desde las iniciativas de organizaciones no gubernamentales, indígenas, de mujeres y sectores afro colombianos que confluyen entorno a la paz.

“Una de las debilidades latentes es que aún no existe una pedagogía de la paz”, considera Olmo Guillermo Liévano, ya que si bien dos de los actores más importantes están sentados en las mesas de diálogo buscando llegar a unos acuerdos, la paz no se logra sin el sentir de la sociedad civil.

Retos y desafíos de una post negociación

El momento que está viviendo el país se muestra como la oportunidad para dar el salto del conflicto armado a un postconflicto o post negociación. Por lo tanto el reto que hoy diversos sectores conciben frente al proceso de paz que se adelanta en nuestro país, está en las acciones que devienen después de los acuerdos de paz en Cuba y que tienen que ver con el perdón, la inclusión, la reconciliación y la justicia transicional. 

Frente a esto, Guillermo Alfonso Jaramillo, ex secretario de gobierno de Bogotá, plantea los que él considera son los desafíos si se da una post negociación en Colombia. (Vease video).

 

Apuesta por una paz territorial

Irma Perilla Piñeros, directora de Corporación Pensamiento y Acción Social (PAS), cree en la importancia de los diálogos para superar el conflicto que por décadas ha azotado al país para que la violencia no sea más la mediadora en la resolución de los conflictos sociales, políticos y económicos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía: Encuentro Regional de Paz

 

Son varios los aspectos que están quedando por fuera de las negociaciones en la Habana, por lo tanto la sociedad civil adelanta encuentros regionales por la paz como el desarrollado en Chaparral (Tolima) que acogió a delegados huilenses.

Iniciativas de organizaciones y sociedad civil que buscan promover el diálogo social desde el reconocimiento de las capacidades y los retos en la construcción de una paz integral y sostenible en los territorios, analizando el estado actual del Proceso de Paz y las posibilidades de refrendación e implementación desde y en las regiones.

Exigencias de la sociedad civil

 

 

Intervenciones durante el desarrollo del Encuentro Regional para la PazenTolima

 

Las poblaciones como garantes de los acuerdos asumidos por el gobierno y las Farc exigen el cumplimiento de los concensos, la dejación de armas y el fin de las confrontaciones.

Los representantes de los departamentos de Tolima y Huila, sectores sociales, instituciones del Estado, delegados de consejos comunitarios, organizaciones indígenas, academia, jóvenes y mujeres manifiestan sus preocupaciones frente a las problemáticas presentes en la región y la situación social en la que ha estado sometido el territorio durante décadas.

La tenencia y uso de la tierra, el dar mejor uso a los recursos ambientales y mineros, la necesidad de gestos de paz en el territorio por parte de los actores principales del conflicto, estado e insurgencia; la erradicación de la estigmatización del territorio y garantías para la autonomía de las organizaciones sociales, conforman los cinco puntos de discusión necesarios, según las comunidades de los dos departamentos, para superar el conflicto en los territorios.

De igual manera, la sociedad civil del Tolima y Huila, reconociendo su rol como actores importantes en la solución del conflicto en nuestro país, plantean las siguientes propuestas para la región,que consideran deben ser tenidas en cuenta para las negociaciones llevadas a cabo en la Habana:

1. Socializar de manera más adecuada los procesos de distribución de tierras para campesinos e indígenas.
2. Promover un diálogo social en lo que tiene que ver con proyectos minero-energéticos en la zona.
3. Avanzar en la creación de una gran red en la región que ayude a promover el apoyo del Proceso de Paz.
4. Reconocer los procesos de organizaciones de mujeres y sus propuestas para la paz y la reconciliación nacional.
5. Reconocer a las comunidades afrodescendiente con asentamiento en el territorio.
6. Resaltar las iniciativas de paz que han venido desarrollando diversas organizaciones presentes en la región.
7. Establecer un diálogo social entre la comunidad y las instituciones para una mayor gobernabilidad.
8. promover la creación de escuelas de formación universitarias para los campesinos y las etnias presentes en el territorio.
9. Y seguir realizando llamados desde la comunidad para un cese al fuego bilateral.