El 9 de abril es quizás el día más largo en Colombia, se conmemora las víctimas del conflicto colombiano. El gatillo de la guerra ha arrojado más de 6,8 millones de afectados desde 1948 hasta la actualidad, según la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas del Conflicto Armado.
“Jamás sabe uno qué es esto hasta el día que le toca”, dice con la voz entrecortada y los ojos enrojecidos la señora María del Carmen. Ella se presenta como la “madre del joven acribillado vilmente por el Ejército el 10 de febrero de 2015” y afirma que no descansará hasta limpiar el nombre de su hijo campesino.
Yuli Sierra, esposa de Daza Hernández, que también se unió a la marcha por la paz, considera que su esposo de 28 años fue una víctima del conflicto armado y los falsos positivos. Recuerda que el día de los hechos “él estaba ordeñando unas vacas, subió a la casa, en la casa se estuvo un rato. Luego, como el agua la tenían las truchas, cogió su carpita, su pala y se fue a colocarla. De ahí no supe más de él (…) hasta que lo identificaron, el jueves (cuatro días después)”. (Ver: Comunidad samaria dice que “positivo” del Ejército era un campesino).
Yuli, lo recuerda como una persona que se dedicaba al campo y no merecía que le quitarán la vida y lo hicieran pasar como guerrillero. Ahora reclama justicia y que “haya paz y no sigan asesinando a personas inocentes”.
El Ejército colombiano sostiene que se trataba de un miembro de las FARC, aun cuando el Fiscal 36 de Terrorismo dejó en libertad al otro individuo capturado durante la presunta operación militar en la que resultó muerto Anderson Daza Hernández. “No halló ningún cargo en su contra, ni indicios de que fuera miliciano”, según dio a conocer en días pasados el colectivo de abogados de Ibagué que participó de las diligencias de recuperación del cuerpo del joven. «Argumentan que mi hijo tenía botas de caucho, claro todos los campesinos las tenemos (…) Que uniforme nos van a poner a nosotros los campesinos para identificarnos de los guerrilleros», dice con indignación la señora María del Carmen. (Ver: Fuerza de Tarea Zeus neutraliza acción delictiva de las Farc en el Sur del Tolima).
El drama de la familia aumenta con la porterior captura del Evangelista Sierra, Lizandro Plazas, Aluciro Tafur y Luis Eduardo Osorio, por parte del Ejército Nacional en jurisdicción de Santa María Huila sindicados del delito de rebelión. Según dio a conocer a este medio Yuli Sierra, se trataría de represalías ante las demandas interpuestas al Ejército por la muerte de Anderson Daza. En la región son reconocidos como personas que se dedicaban a las labores del campo.
En el siguiente video puede ver el nuevo diálogo que sotuvimos con la señora María del Carmen Hernández en el marco de la jornada de movilización del 9 de abril en Neiva