Las grandes conclusiones de la Comisión Histórica han sido puestas en entre dicho por opinadores como León Valencia en Semana.com. Por su parte la Silla Vacía ha resaltado que “Aunque los ensayos coinciden en líneas generales en que el conflicto no comenzó ni se agota en las Farc, son tan diversos que aún más que un relato plural son 14 visiones muy heterogéneas”. Reconciliación Colombia en su portal web ha resumido en diez (10) grandes conclusiones el trabajo de la Comisión creada el 5 de agosto de 2014 por la Mesa de la Habana.

El llamado es a que se conozcan los documentos, considerados por la CHCV como “insumo fundamental para la comprensión de la complejidad del conflicto y de las responsabilidades de quienes hayan participado o tenido incidencia en el mismo, y para el esclarecimiento de la verdad”, como “un insumo básico para una futura comisión de la verdad”, y las víctimas. (Ver: De izquierda a derecha, los miembros de la comisión histórica de La Habana).

 

 

Caracterización de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas

 

Durante el Foro, «Nuestras voces cuentan en la construcción de Paz» en la Universidad Surcolombiana, Manuel Restrepo Yusti delegado del Alto Comisionado para La Paz se refirió a los aspectos centrales que como sociólogo, historiador y defensor de derechos humanos le llamaron la atención del informe:

“Yo creo que ahí hay muchas voces, hay muchos puntos de vista. Podemos decir que hay dos posiciones radicales. Una, que es la que habla que no hay causas estructurales que justifiquen el surgimiento del conflicto y otra posición aunque muy variada pero con muchos matices, es la que dice que sí hay causas estructurales o también los otros los llaman condiciones objetivas. Depende. El término causas estructurales o condiciones objetivas nace de una metodología que bebe en el marxismo, me refiero ya como filosofía, como manera de ver la vida, no como la parte política, no quiero meterme en eso. De eso extraje tres causas en la que algunos con matices se ponen de acuerdo.

La primera causa, que ellos (los miembros de la Comisión) señalan es el problema agrario, el problema agrario mirado históricamente en todas sus dimensiones: uso de la tierra, tenencia de la tierra, explotación de la tierra. Eso ha generado formas de violencia bastante grandes, que no solamente se dan en las zonas de colonización o zonas de frontera agrícola, sino en todo el territorio colombiano. Particularmente la influencia que ha tenido el latifundismo en Colombia. Me parece muy interesante que este grupo de historiadores llaman las viejas deudas, la tierra es una de esas viejas deudas, y de hecho una de las causas estructurales de la violencia.

Pero luego vienen los años 70 u 80 con unas nuevas deudas surgen y es el surgimiento del narcotráfico que también afecta el problema agrario. Se empieza a utilizar la tierra bajo proyectos macro, macroindustriales, grandes explotaciones, pero con un elemento de violencia bastante fuerte y es el problema del desplazamiento forzado para tener el control de estos territorios. Lo interesante de todas estas reflexiones teóricas es que el problema de la tierra es una problema heredado de larga duración y la nueva manifestación aparece a partir del narcotráfico.

La segunda causa estructural que me parece muy interesante es la debilidad del Estado, pero analizado una pregunta, ¿esa debilidad es consciente, hace parte de una propuesta del bloque en el poder? O ¿es que todavía nos falta llegar a un término de desarrollo del Estado? Las hipótesis que extraje de estos estudios es que la debilidad hace parte de la manera específica de ejercer el poder el Estado. Y ¿por qué es una debilidad? Porque es un Estado excluyente, que trabaja bajo la estrategia amigo y enemigo; un Estado que no impulsa la participación, que ha perseguido a líderes populares, defensores de derechos humanos, dirigentes de organizaciones sociales y no ha permitido que esas voces se reflejen en la misma estructuración del Estado o la recomposición del Estado, o sea es un estado absolutamente excluyente y para eso uso una metáfora como reviviendo el mito griego donde la serpiente empieza a devorarse así misma desde la cola hasta que se consume a ella misma. Asesinar a un líder político, perseguir a un dirigente popular es hacerle un gran daño a la democracia que es la fuente del Estado mismo.

El tercer elemento en el que casi todos coinciden es el de la impunidad, a pesar de que paradójicamente la justicia colombiana, ha intentado ser independiente de otros procesos, la impunidad ha sido un referente que el ciudadano ve de una manera muy práctica. Si no hay justicia entonces para qué cumplimos la ley. Eso termina siendo un elemento que invalida o deslegitima la presencia de esa autoridad moral que debería tener los jueces, la justicia; o sea nadie cree la justicia y cuando nadie cree en la justicia viene una especie de comportamiento donde cada cual hace justicia por sus propios medios, surge el tema de la justicia privada».

En conclusión afirma el experto:

 

Ver informe completo de CHCV  aquí

 

Fotografía tomada de la web