Por: Laura López Cárdenas, periodista de SuRegión
Durante la primera semana de julio la ciudad de Neiva experimentó el duelo por el asesinato del líder social y político Ronald Rojas, de 42 años, firmante del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las extintas Farc en 2016, quien hizo parte del Partido Comunes y participaba de modo activo en tareas asociadas con la implementación de los referidos acuerdos. Rojas fue atacado por un francotirador el lunes festivo cuatro de julio en horas de la noche, mientras se encontraba con su esposa y sus dos hijos en una finca ubicada en el municipio de Palermo, Huila. Aunque fue trasladado rápidamente a la Clínica Medilaser de Neiva, falleció debido a la gravedad de las heridas de arma de fuego.
El aumento de excombatientes de las FARC asesinados en lo corrido del año 2022, constituye un golpe duro al proceso de Paz en el país, pues a pesar del compromiso de estas personas con la implementación de los acuerdos y a su plena reincorporación a la vida civil, no cuentan con condiciones de protección efectivas por parte del Gobierno. El partido Comunes registró el asesinato número 333 de exmilitantes de las FARC desde la firma del Acuerdo de Paz, mientras que el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ), registró el asesinato número 23 en lo corrido del año 2022. La víctima más reciente ha sido Maicol Andrés Lozano Rojas , asesinado el día 6 de julio en el municipio de La Montañita, Caquetá.
Del liderazgo juvenil a la insurgencia
Ronald Rojas, de origen neivano, desde muy joven fue activista y defensor por los derechos de la educación pública , mientras aún se encontraba estudiando su bachillerato en el Colegio Nacional Santa Librada a finales de los noventa, donde fue elegido como personero estudiantil gracias a su liderazgo en la lucha por una educación pública, gratuita y de calidad. Rojas fue uno de los fundadores de la Asociación Nacional de Estudiantes de Secundaria (ANDES), organización juvenil que continúa desarrollando su labor en colegios públicos y privados de la ciudad de Neiva y otras regiones.

Cuando culminó sus estudios de bachillerato e ingresó a la Universidad Libre de la ciudad de Bogotá, donde estudiaba Derecho y Filosofía, continuó con su labor en el activismo y en la militancia juvenil política en el Partido Comunista Colombiano, del que había hecho parte desde los 14 años de edad. Recibió múltiples amenazas por parte de sectores opositores de estas actividades, por lo cual tomó la decisión junto con otros de sus compañeros de enlistarse en la guerrilla de las FARC en el año 2000, y durante su militancia en este grupo insurgente llegó a ser comandante del Bloque Sur.
Separado de su familia durante muchos años, apoyó de forma activa las negociaciones de paz en la Habana, Cuba, entre el gobierno Santos y las Farc, que dieron lugar a un proceso de transición hacia La Paz y al cese del fuego. Se reincorporó a la vida civil en el año 2016, tras la firma de los Acuerdos de La Habana. En su labor de pedagogía por la paz y con sus ideales de transformación política vivos, Ronald Rojas sentía la incertidumbre del incumplimiento del Estado y de la falta de garantías para su seguridad. “Hemos asimilado que esto no va a ser fácil; la etapa que hemos comenzado va a estar preñada, quizás, de las mismas o de peores dificultades que la misma guerra, pero en otras circunstancias. Ya nos han asesinado a excombatientes muy cerca de las zonas veredales, ahora llamados espacios territoriales de capacitación e incorporación. También han asesinado a familiares de excombatientes y algunos de los que hemos sido destacados para trabajos de pedagogía de paz, hemos recibido también amenazas contra nuestras vidas, nuestras familias y nuestros hijos”, declaró al medio digital Recsur.com poco tiempo después de su paso a la legalidad.
Lastimosamente, estas preocupaciones se hicieron realidad el pasado 4 de julio de 2022. En el Colegio Nacional Santa librada, lugar donde inició su activismo político, se realizó la velación al cuerpo de Ronald Rojas, y en su memoria, se realizó una velatón en el Monumento Los Potros, de la ciudad de Neiva, donde familiares y amigos se reunieron a despedir al líder político neivano firmante de los Acuerdos de Paz desde 2016.
En el año 2021, Ronald Rojas fue uno de los fundadores de la Mesa Autónoma de Reincorporación (MAR), donde se reunía con las autoridades y otros dirigentes para hablar sobre las necesidades de la implementación de los acuerdos de paz y la seguridad de los firmantes en el sur del país.
Es preocupante la situación en Colombia, pues no se está garantizando la seguridad para los firmantes de paz, y la de sus familias. El baño de sangre continúa, sobre todo en las zonas más abandonadas por el Estado, situación que debería ser prioridad para el nuevo Gobierno, sobre todo ahora que se habla de posibles diálogos de paz con el ELN. Debemos entender que el proceso de paz debe estar acompañado de hechos y de garantías integrales para todo aquel que haga parte de este proceso.