Colombia es un país con violencias pero también es un país constructor de paz. Actualmente la práctica de educar para la paz se ha convertido en un instrumento importante en la educación.

La prolongación del conflicto político, social y armado en Colombia y la tendencia a resolver las diferencias con violencia, ha suscitado en las universidades, comprometidas en su misión con la ciudadanía, la creación de diferentes escenarios para construir cultura de paz.

A nivel local, la Universidad Surcolombiana juega un papel relevante en la formación de educadores para la paz desde la Maestría en Educación y Cultura de Paz. Formación que “profundiza en la paz como concepto, la paz como educación y pedagogía, y la paz como cultura”.

Para la coordinadora de la Maestría, Mirian Oviedo Córdoba, la importancia de educar para la paz radica en la necesidad de la persona de aprender a relacionarse de forma distinta con sus semejantes; la configuración de Colombia a través de las violencias “ha generado en nosotros una predisposición a la cultura de la violencia, y la única manera de cambiar esa cultura es con procesos educativos que nos permitan construir relaciones pacíficas y para resolver nuestras diferencias de una manera distinta”, explica la profesora Oviedo Córdoba.

En el marco de la iniciativa Conversa-Acciones para la Paz: cátedra de paz, organizada en la Universidad Surcolombiana, la investigadora Esperanza Hernández, ha insistido en que absolutamente todos los colombianos son víctimas de las violencias, además de resaltar que la paz es mucho más que ausencia de guerra.

Existe también la percepción de que los intereses particulares e influencias de “personajes perversos” dificultan llegar a una paz estructural, al presentarla como la resolución total o parcial de conflictos que afectan la integridad de los actores afectados. En seguida una opinión de estudiante de Educación y Cultura Paz de la USCO:

 

Colombia a pesar de ser un país narrado desde las violencias también tiene historias de paz y grandes escenarios de construcción social. La coyuntura hace que todos se atrevan a hablar de paz, pero no a confrontar si hay conocimiento de lo que en realidad es la paz. Existe una manipulación. Así las cosas, es importante escuchar nuevamente a la académica Hernández :

 

En el imaginario colectivo la paz es un estado de perfección, pero es importante saber que la paz también puede ser un ideal, y debe verse como un proceso que es susceptible de mejoras cada día. En palabras de la investigadora Esperanza Hernández, “la paz nos hace más humanos y es un antídoto contra el individualismo y las formas de violencia”:

 

Aunque una importante historia de Colombia se ha construido a partir de la guerra, entendiendo la paz como un acuerdo que culmina las hostilidades, investigaciones  han descubierto que también hay una historia desde la paz que se caracteriza por ser constructiva: ¡gracias a la paz ha sido posible la existencia del ser humano!

Imagen principal: laboratoriosdepaz.org