Por Carlos Arnulfo Rojas Salazar, Profesor del Programa de Comunicación Social y Periodismo 

El pasado viernes 18 de febrero de 2022 se llevó a cabo el IX Foro Universitario : Ética y Participación Política, a través de la Fanpage de la Radio Universidad Surcolombiana 89.7 F.M. A este encuentro asistieron 525 estudiantes de la asignatura institucional de Ética, matriculados en los distintos programas de pregrado de la Universidad Surcolombiana. La novena versión del foro se propuso valorar la participación ciudadana en los procesos electorales de una democracia participativa y representativa como la de nuestro país, así como el desencanto de la ciudadanía frente a los procesos y resultados electorales que se han presentado en la historia y el presente de nuestra nación, a partir de parámetros éticos. 

El Área Socio-humanística  de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Usco desarrolla semestralmente un Foro Universitario de Ética desde el año 2017. En este espacio académico se encuentran profesores y estudiantes y, dialogan sobre la ética ciudadana, tal como está contemplado en el Proyecto Educativo Universitario de nuestra casa de estudios. El equipo de profesores que imparte la asignatura de ética en la sede Neiva está conformado por Luis Carlos Rodríguez, Tobías Rengifo Rengifo, Jesús Armando Montañez, José Arnulfo Ipuz, Jorge Lorenzo Escandón Ospina, José Jair Toro y Carlos Arnulfo Rojas Salazar.

La novena versión del foro se propuso valorar la participación ciudadana en los procesos electorales de una democracia participativa y representativa como la de nuestro país, así como el desencanto de la ciudadanía frente a los procesos y resultados electorales que se han presentado en la historia y el presente de nuestra nación, a partir de parámetros éticos. 

El IX Foro Universitario de Ética se ordenó en cinco momentos. En el primero, el profesor Carlos Arnulfo Rojas Salazar, además de presentar el espacio de los foros universitarios de ética, dio la bienvenida a los participantes y agradeció el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación y Proyección Social, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, del Programa de Comunicación Social y Periodismo y, de la Radio Universidad Surcolombiana 89.7 F.M, que contribuyeron significativamente para el desarrollo del encuentro académico.

En el segundo momento, se desarrollaron tres conferencias: “In-necesaria confusión entre ética, política y derecho, a cargo del profesor del área, Tobías Rengifo Rengifo, quien evidenció los innumerables malos ejemplos de corrupción entre los políticos de Colombia, a tal punto que, según el conferencista, su intervención podía resumirse en la frase: “En este país la política es tan corrupta que corrompió hasta el narcotráfico”, del escritor colombiano Rafael Humberto Moreno Durán. Colombia es un país desbordado por la corrupción y cada vez más inviable, aunque los corruptos intentan hacer ver la corrupción como una banalidad más. No obstante, no puede ser banal la desterritorializanción de más de ocho millones de colombianos que han sido desplazados y saqueados, aunque hayan sido invisibilizados por los medios de comunicación, que centran su atención en el problema venezolano, haciendo que la sociedad pierda su capacidad de compasión con sus conciudadanos. Así, aunque hablar de ética y corrupción aparentemente es algo fácil, no se puede pasar por alto lo fundamental: la corrupción no es natural al ser humano. El hombre es un ser político por naturaleza. La política es una construcción permanente de inclusión y expansión de la vida. La fuente que inspira la política es la vida, que debe ser su objetivo primordial. El derecho no es más que una de las expresiones de la política. Si existe un problema entre política y derecho, este debe ser resuelto por la moral. Así, la política y el derecho deben estar siempre al servicio de la vida. 

Por su parte, la conferencia titulada: La democracia ¿un medio para la participación juvenil en Colombia?”, impartida por Jessica Paola Jaramillo, estudiante de la Licenciatura en Ciencias Socialesde la Universidad Surcolombiana, destacó que hay que buscar cerrar la brecha entre el pueblo y los que ejercen el poder representativo. La democracia desde una perspectiva juvenil sería “un gobierno conducido con el consentimiento libremente otorgado por el pueblo”, que necesita de una veeduría en todos los espacios de participación. Por ello, Jaramillo recalcó la importancia de la participación ciudadana juvenil como mecanismo fundamental y favorable para el desarrollo y fortalecimiento de la democracia. Aunque en teoría la democracia suena favorable, en la práctica no lo es, principalmente porque no existe veeduría o voto responsable. Es necesario que la ciudadanía asuma la responsabilidad social, política y cultural de sus votos. Finalmente, la lideresa estudiantil recalcó la importancia de que los sistemas democráticos garanticen los derechos de las minorías, sus libertades en los espacios sociales y políticos diversos. Los actos de corrupción surgen cuando se guarda silencio frente a la toma de decisiones, sea porque se considere una minoría o sea porque cree que no va a tener incidencia sobre la comunidad política.   

Finalmente, la tercera conferencia: “La política como posibilidad de elegir, gobernar y legislar”a cargo del profesor del Programa de Ciencia Política de esta casa de estudios, José David Copete Narváez,  planteó la discusión desde otro horizonte, a partir de la frase de Eduardo Galeano “El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que Naciones Unidas proclamaron a finales de 1998, pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”. Desde su perspectiva teórica el voto y la democracia no son cuestiones ligadas a derechos y deberes, sino que deben remitir a la forma en que convivimos como seres humanos y la manera como caminamos hacia la vida buena y la felicidad, en tanto que colectividades. El profesor David Copete afirmó que el problema central no es la participación en las elecciones, sino que es la configuración del estado moderno que se sustenta sobre una ciudadanía pacífica, una ciudadanía individualizada. Colombia vive una crisis social y humanitaria que no tiene parangón ni en el continente ni en el mundo; un país que crece económicamente, pero al mismo tiempo tiene uno de los índices de desigualdad y pobreza más grande del mundo, lo que es un problema estructural. Los problemas estructurales no se solucionan con remedios livianos, pues “si usted me diagnostica un cáncer no vaya pretender mejorar el problema con un mejoral”. El profesor Copete planteó que para solucionar este problema hay que volver a la tradición, al horizonte de la vida buena, al ser humano social y político, al que asiste a la “polis” a tomar decisiones; deliberando, decidiendo y administrando lo público, ejerciendo las magistraturas. El ser humano no se realiza individualmente. Los problemas estructurales no se solucionan votando por “Pedro” o “María”, para aislarnos de lo público y refugiarnos en la vida cotidiana, en la vida individual. Esta metodología implica aislarse de lo público, de la “polis”. Las soluciones de los problemas estructurales deben ir más allá de elegir, hay que participar de la toma de decisiones, tal como lo hacían los antiguos.   

En el tercer momento del foro, la moderadora Tania Marcela Montano, trasladó las preguntas del público a los conferencistas, además de escuchar los comentarios de los profesores Jorge Escandón y Armando Montañez, del área socio humanística. En el cuarto momento, el profesor Jesús Armando Montañez enumeró las principales conclusiones del encuentro, mientras que, en el quinto y último momento, la moderadora lo dio por concluido, al agradecer a los panelistas y oyentes por su participación en el IX Foro Universitario de Ética.