La gran mayoría de los conductores, peatones y las mismas autoridades no son conscientes de la magnitud de los residuos gaseosos a los que se exponen en la ciudad. Precisamente esa fue una de las razones por las cuales investigadores de la Universidad Surcolombiana desarrollaron un analizador básico de gases vehiculares (monóxido de carbono CO, dióxido de carbono CO2 y gases con componentes biológicos volátiles VCO) con comunicación inalámbrica e interpretación de mediciones en dispositivos con sistema operativo Android.
Los cada vez más constantes problemáticas de salud que se presentan en el país por la exposición que las personas tienen a diversos residuos de gaseosos en el aire, le plantearon a Pablo Muñoz, estudiantes de Ingeniería Electrónica de la Universidad Surcolombiana, la necesidad de desarrollar un dispositivo intuitivo y fácil de manipular. Según cifras del Viceministerio de Medio Ambiente de Colombia, cada año se presentan aproximadamente 7000 casos de muertes prematuras, 7400 nuevos casos de bronquitis crónica, 13000 hospitalizaciones por causa de enfermedad respiratoria crónica y 255000 visitas a salas de urgencia.
Dentro de todos los contaminantes que existen en la atmósfera, los que más afectan la salud inmediatamente después de su inhalación, son el monóxido de carbono (CO), dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono troposférico (O3) y compuestos volátiles orgánicos (VOC). Además del CO2 (dióxido de carbono) por su aporte al efecto invernadero. La investigación se enfocó en el dióxido de carbono, monóxido, gases con componentes biológicos volátiles y el nivel de oxígeno.
Un dispositivo móvil fácil de manejar

El Analizador Básico de Gases para Emisiones Vehiculares (HC, CO y CO2), desarrollado bajo La plataforma Android, cuenta con un sistema embebido que opera bajo la plataforma de Arduino capaz de llevar a cabo las diferentes tareas en el proceso de medición (Gas sensor board v2.0) y transmisión por WIFI (Wasp mote pro 1.2) de los datos entre el equipo y el dispositivo móvil del usuario.
Según el profesor del Programa de Ingeniería Electrónica, Johan Molina, quién orientó el proceso investigativo, se trata de un instrumento que se apoya en los desarrollos virtuales en materia móvil para monitorear, por ello es adaptable, de fácil manejo y de libre uso luego de instalado el analizador en el automóvil (ya sea dentro del carro o el exosto).
Hasta el momento la adquisición en el extranjero de la tarjeta de gases 2.0 que brinda variedad de mediciones, bajo consumo y pequeño tamaño, lo hace un dispositivo costoso, pero teniendo en cuenta el nivel de afectación de la salud al que las personas están expuestas día a día, pasa de ser un costo a una inversión vital. “Muchos autos que están en tránsito, no les toman las medidas necesarias y se pasa por alto el daño. Con un dispositivo como este a gran escala cualquier persona podría monitorear a través del celular por lo menos el transporte público, determinar el nivel de gases y dar un nivel de alarma a las autoridades ambientales por medio de GPS. Lo ideal es que se pudiera construir a gran escala”, agrega el profesor Molina.
Actualmente los Centro de Diagnóstico Automotriz manejan este tipo de sistemas, pero son robustos y solo dan la medida en el sitio de mantenimiento, mientras el usuario sigue desconociendo la clase de gases y niveles a los que están expuestos.
¿Cómo funciona?

El proceso formativo de Pablo Muñoz en la USCO, en relación a redes inalámbricas, comunicación, sistemas de adquisición de señales, tipos de sensores, fue la base para construir el sistema; que consistió en adaptar dispositivos que realizan esta clase de procedimientos para disminuir costos y cumplir el objetivo propuesto.
“Es un área que está muy descuidada en Colombia, no hay la indumentaria para realizar estos análisis, no hay laboratorios que manejen estos sistemas de contaminación, los que existen son muy generales; los equipos son bastante costosos y se consiguen a nivel mundial con una tecnología precisa, no hay versatilidad en los instrumentos para medición. Hubo muchos problemas para la adquisición de los sensores y tarjetas de comunicación, pero con todo logramos adaptar un sistema”, sostiene el futuro Ingeniero Electrónico.
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Su funcionalidad es relativamente sencilla, según los programadores. Todo consiste en una tarjeta madre que está interconectada con unos sensores que miden monóxido, dióxido de carbono, temperatura, humedad, componentes orgánicos volátiles y niveles de oxígeno. Una vez ubicado el dispositivo en el vehículo tiene la posibilidad de establecer comunicación inalámbrica por medio de WIFI con el celular, donde se encuentra una aplicación sencilla y versátil que permite ingresar los datos del conductor, modelo, placa, el tipo de vehículo (por inyección o carburador), para que inmediatamente genere unos resultados que muestren los niveles de los gases. “En este momento se puede lograr un alcance de 100 metros del automotor, pero el dispositivo es muy versátil y permite realizar una conexiones de 3g que lo conectaría a la red móvil para transmitir desde cualquier lugar los datos al celular.
El Analizador Básico de Gases para Emisiones Vehiculares (HC, CO y CO2) está pensado para vehículos, pero permite ser adecuado para actuar en el área agrícola de precisión, minería, industria química, petrolera, etc.
El Ingeniero Jefe Técnico de CDA en Neiva ve muy positivo que se implementará este dispositivo para que las autoridades ejerzan mayor control de las emisiones de gases tóxicos en los vehículos. Una revisión tradicional tiene una duración de cinco minutos y se hace de acuerdo a la Resolución 910 de 2008 del Ministerio de Ambiente. (Escuchar audio).
Para el señor Rigoberto se trata de un gran aporte desde la USCO para educar a la gente en el control de las emisiones de sus vehículos. Estaría dispuesto a adquirir un celular nuevo para tener la APP. Los sentidos del ser humano no pueden detectar la deficiencia de oxígeno e instrumentos de medición como este disponen de una alarma audible o visual en caso de deficiencia de oxígeno (o enriquecimiento) y el alto nivel de gases contaminantes para la salud.