La marcha de las papayas: tres meses de resistencia

Por: Katerine Cruz, periodista de Suregion.

Desde la convocatoria realizada por el Comité Nacional de Paro, diferentes organizaciones de carácter sindical, social, derechos humanos, movimientos estudiantiles y ambientalistas se han sumado al Paro Nacional 28A. Durante los tres meses de permanencia del estallido social, pese a que se han espaciado las movilizaciones y han variado las formas de protesta, luego de que levantaran sin resultados tangibles las negociaciones entre el Gobierno Nacional y el Comité Nacional de Paro, han persistido movimientos y expresiones de inconformidad protagonizadas principalmente por los jóvenes. En Neiva el colectivo Juventud Rebelde ha agrupado a diversas tendencias de la rebeldía que aflora por estos días en Colombia.

En conmemoración de los tres meses de resistencia del Paro Nacional, el Comité de paro municipal de Neiva convocó a una “Gran Movilización” el pasado 28 de julio, la cual recibió el apoyo de organizaciones juveniles como Primera Línea Neiva y Juventud Rebelde Neiva, las cuales extendieron la invitación por medio de redes sociales. La jornada inició a las ocho de la mañana en el denominado “puente de la resistencia”. Desde allí, los manifestantes se desplazaron hacia el parque Santander en el centro de la ciudad. Finalmente, y luego de regresar al puente de la Resistencia – Antiguo Puente El Tizón y lugar de encuentro de los manifestantes – el acto conmemorativo culminó con la realización de una olla comunitaria.

El Puente de la Resistencia

El antiguo puente El Tizón se ha convertido en el espacio de convergencia para manifestar el descontento con el Gobierno Nacional.  Testigo silencioso de los tres meses de lucha de los manifestantes en la ciudad de Neiva, allí se han llevado a cabo distintas actividades en concordancia con el Paro Nacional. Ollas comunitarias, mercados campesinos, asambleas, plantones, ferias feministas, talleres y charlas, han sido actividades que han quedado plasmadas en los muros de la construcción y se pueden evidenciar en la siguiente galería fotográfica:

Del puente a las comunas

Sin embargo, las dinámicas locales han ido modificando las formas de lucha. Una de ellas, es extender la movilización a las diferentes comunas con el objetivo organizar las comunidades barriales y hacer partícipe al resto de la población neivana. Con estrategias divulgativas para que las dinámicas sociales que involucran el paro nacional no se disipen, y por el contrario se extiendan a la población que ha estado ausente, la realización de actividades pedagógicas como las asambleas populares, ollas comunitarias y chocolatadas, se convirtieron en una expresión creativa del descontento popular. Así lo explica Jorge Vargas, líder de la Fundación ONG Despertemos por una Colombia en Paz:

Tres meses de resistencia

Según Jorge Vargas, durante la coyuntura del estallido social los protagonistas han sido los jóvenes. Ellos se han encargado de crear conciencia en los adultos. A pesar de que el fenómeno social ha sido protagonizado por los jóvenes y sus dinámicas, en este también han participado trabajadores, comerciantes, maestros y sindicalistas, y diversos movimientos sociales que han sido estigmatizados. Una situación similar han padecido los manifestantes, miembros de derechos humanos y reporteros de la prensa independiente, quienes han sido víctimas de ataques y de la brutalidad policial. En consecuencia, el movimiento social reclama el protagonismo y procura el desarrollo de sus actividades de forma pacífica, sentando el precedente de una lucha que no pertenece a ningún partido político, agremiación o sindicato. Menos aún a los actores armados ilegales.

Luego del discurso de conmemoración y planteamiento de propuestas para replantear las formas de “la lucha por la vida y la dignidad”, como lo menciona el profesor de la Universidad Surcolombiana Aldemar Macías, cuando resalta que “el paro no ha parado”, pues los encuentros populares continúan, la organización de las diferentes comunidades es persistente en los barrios, aulas y veredas, porque es desde abajo y dialogando como se construye el movimiento nacional que trabaja por el respeto de la vida y los territorios, se abre el espacio para el diálogo y la participación, con el fin de organizar y plantear una ruta para construir una nueva Colombia. También se destacó la labor que realiza la comisión de salud y las diferentes agremiaciones que se han encargado de velar por la protección de los derechos humanos de los manifestantes y miembros de la prensa, en el periodo en el que se ha desarrollado el Paro Nacional.

La marcha de las papayas

Posteriormente surge la propuesta de realizar una movilización dirigida hacia la Alcaldía de Neiva en rechazo a la campaña promovida por el alcalde Gorky Muñoz: “No de papaya”, como cínica respuesta oficial a la oleada de inseguridad que ha afrontado la ciudad en los últimos días. Pese a la escasa participación los manifestantes se dirigen al edificio de la alcaldía, desplazándose por el intercambiador vial hacia la carrera quinta hasta llegar a la alcaldía, en un acto simbólico en el que pretendían llevar las papayas al alcalde Muñoz, esperando que este diera respuesta al descontento de la comunidad neivana por la falta de alternativas de fondo a la problemática de la inseguridad en la ciudad. Sin embargo, los manifestantes enardecidos mostraron su descontento al no tener respuesta del alcalde de la ciudad, arrojando las frutas sobre las instalaciones de la alcaldía. Los funcionarios evacuaron de manera inmediata el edificio gubernamental. Finalmente la marcha de las papayas terminó con un consenso entre uno de los dirigentes de la movilización y un representante de la Secretaria de Paz de la Alcaldía Municipal, en virtud del cual se acordó una reunión para el 8 de agosto. Entonces se calmaron los ánimos de los manifestantes, quienes se desplazaron de regreso al puente de la resistencia para participar de la olla comunitaria.

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