Diversas perspectivas de las transformaciones positivas de las instituciones y organizaciones en el conflicto armado en Huila

Por: Jaime Navarrete Roa, estudiante del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Usco

El foro “Transformaciones positivas de las instituciones y organizaciones en el conflicto armado en Huila”, realizado el pasado 19 de junio a través de la cuenta en Facebook de la Comisión de la Verdad, ofreció desde diversas perspectivas un análisis sobre apuestas por la paz y la reconciliación nacional que se vienen realizando en el Huila desde el sector privado, académico, social e institucional.

El foro contó con la participación de cuatro panelistas: Marta Cecilia Abella, Vicerrectora de Posgrados de la Fundación Universitaria Navarra, Uninavarra; Thomas Hill, director del programa PREP de la Universidad de New York y Katerina Siira, coordinadora del mismo programa; Aníbal Rodríguez Rojas, gerente de la constructora Rodríguez Briñez y Andrés Echevarría, subdirector territorial de la Agencia para la Reincorporación y Normalización, ARN. Y estuvo moderado por el comisionado de la macroregión andina, Carlos Guillermo Ospina, acompañado de la coordinadora de la misma macroregión, Martha Obregón,.

Marta Cecilia Abella, inició cuestionando: << ¿Cómo nos acompaña el Gobierno a través del Ministerio de educación a construir ambientes de paz desde la academia? >>,y planteó que aunque existen algunos lineamientos nacionales como la Ley 1732 de 2014 que reglamenta la cátedra de paz o la política de educación inclusiva e intercultural, que contempla algunas avances para favorecer a las comunidades indígenas, room, víctimas, entre otras, las cuales se encuentran en estado de vulnerabilidad, no existen los recursos suficientes para la educación, investigación y cultura que permitan construir ambientes de paz y transformar la realidad Colombiana.

Sin embargo, fue enfática en señalar que hay algunos elementos importantes que se deben potencializar, los cuales permitirían avanzar en ese objetivo común, algunos de los cuales son : la articulación entre Instituciones de Educación Superior, IES, a través de la Red Universitaria por la Paz y la Red Interuniversitaria por la paz, REDIPAZ, que trabajan en el fomento de la democracia, la participación y el diálogo como método de resolución de conflictos.

Así mismo, los programas y experiencias exitosas en las IES del Huila, como en la Universidad Surcolombiana, el acuerdo 044 de 2018 “Por medio del cual se establecen los lineamientos para la creación del protocolo de medidas para la promoción, prevención, atención, sanción y reparación a víctimas de acoso sexual en la Universidad Surcolombiana”, o el Acuerdo 003 de 2016, que otorga cupos especiales para personas vulnerables. Por otro lado, Uninavarra, que avanzó con el Acuerdo 010 de 2019, en la creación de la Oficina de Paz, que ha venido generando procesos formativos como el proyecto Maestros de Paz, para líderes comunitarios; y el Acuerdo 02 de 2019, que establece la línea Amiga para atender cualquier tipo de violencia que se presenten dentro del claustro.

Mientras que en la Coorhuila existen el acuerdo 444 de 2019, que creó el Comité de Inclusión y el Acuerdo 592 que plantea la equidad de género y el respeto a la población con diversidades sexuales no heteronormativas dentro de la universidad. Igualmente, apuestas de posgrados en la USCO, como la Maestría Educación y Cultura de Paz o en la Uninavarra, la Especialización en Derecho Constitucional  y Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Estos configuran algunos avances directos de las IES para apostar por la paz, la defensa de los derechos humanos y la erradicación de las violencias, desde la riqueza que representa la diversidad.

Por otro lado, Thomas Hill, director del programa PREP de la Universidad de New y Katerina Siira, Coordinadora del mismo, expusieron la experiencia de su trabajo en el municipio de Algeciras, Huila, uno de los más golpeados por el conflicto en el departamento, y que ha logrado mediante procesos colectivos avanzar en la recuperación de los daños causados por el conflicto armado.

Thomas Hill enfatizó en la importancia de reconocer que existen múltiples violencias, como señala Galtung: la estructural, la cultural y la violencia directa, que han afectado a la población Colombiana, y por ello se debe hablar de paz positiva reconociendo ocho pilares fundamentales que están interconectados, y tienen que ver con justicia, reparación, fortalecimiento institucional, distribución de la riqueza, entre otros, lo que va más allá de la misma firma del Acuerdo e implica la puesta en marcha de reformas estructurales.

Hill afirmó que se debe reconocer a las víctimas como sujetos que pueden reconstruir su propia historia y gestar procesos de resiliencia que les permitan transformar el dolor en un ejercicio de empoderamiento y transformación social, que es lo que han realizado con un grupo del municipio mencionado. Así mismo, que el trabajo de acompañamiento y los proyectos externos deben responder a las dinámicas y necesidades propias de los contextos territoriales.

Estos proyectos se deben cimentar, según Hill, sobre valores universales como el respeto a la vida, la educación y la paz, para permitir construir en medio de las diferencias políticas que afloran en el proceso entre los sujetos participantes. Así mismo, la creatividad y la interdisciplinariedad son claves en estos procesos donde las víctimas son las protagonistas.

Por su parte, Aníbal Rodríguez Rojas, Grente de la constructora Rodríguez Briñez, y quién ha sido miembro de varias juntas directivas de empresas públicas y privadas del departamento, inició reconociendo a su familia como víctimas directa del conflicto a través del desplazamiento, persecución y homicidio; y a él mismo como víctima de secuestro durante tres años por parte del entonces grupo guerrillero de las FARC-EP.

Ahondó en lo que él considera la raíz del conflicto: la debilidad institucional, exponiendo la tesis de que los grupos guerrilleros optaron por la lucha armada por la debilidad institucional que dejó marginado del desarrollo a gran parte de la población del territorio Colombiano, y que esto generó un gran descontento social y desconfianza en las instituciones democráticas que aún hoy se mantiene, aunque con menos intensidad que antes debido a los diversos acuerdos de paz que se han impulsado para solucionar el conflicto interno armado.

Resaltó la elección popular de alcaldes y la Constitución Política de 1991, como avances importantes en materia de democratización e inclusión de la pluralidad de voces de la sociedad. Asimismo, el Acuerdo de Paz firmado en 2016, como un ejercicio muy importante que él mismo y su familia apoyaron y apoyan, para evitar “perder parte del camino transitado”, hacia una nueva Colombia.

Para Rodríguez Rojas, es fundamental el fortalecimiento institucional que busque erradicar la burocracia y la corrupción, así como las reformas política y judicial que permitan mayores garantías para la participación política, y una justicia independiente de los grupos políticos y criminales.

Otro de los panelistas fue Andrés Echevarría, subdirector territorial de la Agencia para la Reincorporación y Normalización, ARN, que expuso los diversos avances en materia legislativa y normativa que se han hecho luego de la firma del Acuerdo de Paz, para facilitar el tránsito a la vida civil de más de 13.500 guerrilleros que fueron acreditados por la entidad con apoyo de organismo internacionales como la ONU.

Echavarría resaltó la labor del Consejo Nacional de Reincorporación que surgió con el decreto 2027 de 2016, y que desde entonces ha realizado 109 sesiones ordinarias entre los representantes del Gobierno, hoy con Emilio Archila, Consejero Presidencial para la Estabilización  y Consolidación del Posconflicto, y con Pastor Alape, miembro del partido FARC.  Además, resaltó los encuentros de sus mesas técnicas que hoy trabajan especialmente en el seguimiento al covid-19 y las garantías de seguridad para los exguerrilleros en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación, ETCR.

Echevarría comentó que desde el Plan de Desarrollo que presentó Iván Duque, en su capítulo paz con legalidad, específicamente en los artículos 283 y 284, se priorizan las garantías económicas para los reincorporados , así como el asunto de tierras. Otro avance es el  CONPES 3931 de 2018, que define la <<política nacional para la reincorporación social y económica de exintegrantes de las FARC-EP>>.

Luego de las respectivas exposiciones de los panelistas, vinieron algunas síntesis por parte del comisionado Ospina, quien afirma que pese a la persistencia de algunos actores armados en los territorios cuyas actividades se centran en el narcotráfico, y de la vulnerabilidad del departamento del Huila debido a la continuidad de la violencia en los departamentos vecinos del Caquetá, Putumayo y Cauca, las instituciones y organizaciones siguen trabajando desde sus nichos de acción por la consolidación de la paz y la reconciliación.

Finalmente, Andrés Restrepo, Coordinador Territorial del Huila, expuso algunas preguntas a los panelistas que fueron realizadas por participantes del espacio, una de las cuales fue : ¿cómo explican ustedes que a pesar de todos los esfuerzos no logremos vivir en paz? A la que cada panelista respondió como se detalla en la siguiente infografía:

Para finalizar se hizo la invitación a seguir participando de los diversos espacios virtuales de diálogo, reflexión y encuentro que estará convocando la Comisión de la Verdad, como el del próximo 26 de junio, desde las 9 a.m.: Orígenes del conflicto armado. En la búsqueda de verdades históricas: Entre luchas, órdenes y poder, que moderará Martha Obregón, Coordinadora de la macrorregión Centroandina.

Nota: Aquí encuentran el video del conversatorio completo:  https://www.facebook.com/ComisionVerdadC/videos/328912454795061

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