Maltrato animal, un problema de cultura y educación en el sur de Huila

‘Niña’, es una perrita víctima del maltrato y falta de conciencia social, a ella, la cogieron a pedrada hasta dejarla herida en una de sus patas, lo que impidió su movilidad. A ‘Niña’ tuvieron que masajearla durante una semana para que volviera a retornar su vida normal.

María Isnes Valenciano, dueña de ‘Niña’, recuerda con impotencia el caso. Refiere que el tratamieto para su mascota fue dificil, y después de mucho tiempo volvió caminar por sí misma. Al final, el caso de ‘Niña’, quedó impune, porque no se denunció para evitar problemas con el vecino del barrio”.

Ante este panorama, María considera que los animales son tratados como objetos indefensos. A ellos,”hay que quererlos y cuidarlos como si fuera un hijo más de la familia” subrayó.

Según las estadísticas de la Secretaria de Gobierno de Pitalito en lo corrido del presente año han ocurrido 4 casos de maltrato animal; de los cuales 3 son por agresiones físicas a perros y una por envenenamiento. Fredy Augusto Nuñez, Zootecnista de la alcaldía municipal explica que esta baja cifra se da porque la comunidad no denuncia los casos que suceden en la zonas urbanas y rurales.

De esta forma, el maltrato animal, es a la vez, un factor de violencia social y de abandono estatal en Pitalito. Según Angie Costansa Aldana, abogada penalista, la comunidad no tiene conciencia y cultura de los actos delictivos que comente al momento de envenenarlos, torturarlos y agredirlos físicamente.

Agresiones

Fredy Augusto Nuñez, indica que las agresiones más frecuentes (gatos, perros y caballos) en los animales son el maltrato físico, abandono estatal y el envenenamiento.

El funcionario, al referirse a los casos de intolerancia y falta de cultura ciudadana en las personas advierte “Al arrollar a un animal, posteriormente dejarlo abandonado, se comete un acto de imprudencia; por eso, si no es identificado el dueño, nosotros les prestamos los primeros auxilios médicos y luego los llevamos a la fundación Santa Marta, o buscamos un hogar para que los adopte. Igual situación curre con demás animales que son abandonados”.

Autoridades locales le contaron a Suregión, que una vez identifican agresores de los animales, lo primero que hacen es llamarle la atención y hacerle un seguimiento durante los tres primero meses, pero si no hay comportamientos positivos, se toman todas las medidas de protección con la Policía de Ambiente del municipio.

Problema urbano y rural

Gladis Margot Orígua, habitante de la comuna dos de Pitalito, piensa que “hay mucha gente que no tiene perspectiva, que a los animalitos hay que apreciarlos, cuidarlos, quererlos como un hijo en la casa porque hay que mantenerlos aseados, darle buena comida y vacunarlos. A ellos, no hay que pegarle. Yo quiero mucho a mí perro ‘Tanos’, es como mi hijo porque anda para donde voy, lo educo y le expreso mucho amor. Las personas que agreden un animal, no tienen sentimiento y temor de Dios. Así, como crían sus mascotas forman a sus hijos, por decirlo de otra manera a las patadas”.

El panorama del maltrato no es exclusivo del sector urbano. En la zona rural el fenómeno va en aumento. Ginet Barrios, narra que “a perros y gatos, los arrojan a las calles por problema de convivencia, debido a que matan gallinas y se comen los huevos que cultivan las personas. Muchas de las veces sino hacen esto, los regalan o los matan para que no sigan haciendo daños”.

Igual situación denuncia Yesenia Muñoz , al manifiestar que en la zona rural se ve más plasmado el maltrato animal

Defensa de los animales

La normatividad que hoy regula en Colombia la protección animal es Ley 1774 de 2016. Dentro la ella, llama la atención el artículo 1 “Los animales como seres sintientes no son cosas, recibirán especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en especial, el causado directa o indirectamente por los humanos, por lo cual en la presente ley se tipifican como punibles algunas conductas relacionadas con el maltrato a los animales, y se establece un procedimiento sancionatorio de carácter policivo y judicial”.

Un segundo camino para defender los animales en la región sur es la tecnología. Al respecto, Fredy Augusto Nuñez, expresa que a ellos se les coloca un microchip con el propósito de rastrear el lugar en el que se encuentran, con ello, se les brinda una mejor seguridad y seguimiento. Igualmente, con los animales felinos, que son abandonados, se llevan a la Fundación  Santa Marta, con la condición que sean adoptados y puedan brindarles una mejor calidad de vida”.

Por su parte, las autoridades locales también disponen acciones para garantizar la supervivencia de los animales. La Corporación del Alto Magdalena (CAM), en compañía de la Policía de Ambiente, trabaja por la protección animal en el municipio; ellos, son los encargados de hacer operativos en las vías principales de Pitalito, para reparar si llevan animales en jaulados y regresarlos a su lugar de habita.

Según Nancy Ramírez, ambientalista de la CAM, (entidad se encarga de tener los animales silvestres por un tiempo) a los animales les dan de comer hasta que estén en buenas condiciones para ser devueltos a su lugar de origen.

La Policía de Ambiente, también aporta a la protección animal, para ello,  se encarga de regular los derechos de los animales y poner en funcionamiento la ley 1774 del 2016, con el fin de buscar el bienestar de los animales. También, contacta  las demás organizaciones públicas del municipio, para que se encarguen de llevarles un proceso.

El anterior panorama, permite ver cómo las organizaciones públicas del municipio regulan y protegen cualquier clase de animales para que no sean víctimas del maltrato animal. Igualmente, por ser seres sintientes merecen un hogar donde les brinden cariño, respeto y amor.S

Educación y cultura

La Secretaría de Salud municipal, a través de sus portavoces dijeron estar haciendo jornadas de vacunación mensual en las partes urbanas y rurales con los animales felinos, caninos y equinos. Así lo indica Ángela Sofía Ayerbe.

Frente a este flagelo el veterinario Fredy Augusto, considera que se deben hacer campañas de promoción y prevención mensuales en las instituciones educativas en compañía del plan de intervención colectiva PIC, para humanizar y concientizar a las personas sobre el cuidado que debe tener con los animales desde el hogar.

Otra apuesta para mejorar la relación de la humanos y animales la adelanta el refugio Santa Marta, esta organización tiene 129 animales en sus instalaciones donde hay 4 perros, 26 perras y 3 gatos.  Según Alex Tang, líder voluntario del refugio, el trabajo relizado consiste en “velar por los derechos de los animales en municipio de Pitalito, no ha sido fácil porque la comunidad no tiene la cultura ciudadana y la educación de proteger desde sus hogares el bienestar de los animales. Ha sido una lucha en el pueblo de que la administración municipal apoye este proyecto que venimos desarrollando en el refugio, para darles una mejor protección”.

En 20 años de trabajo en Pitalito, el refugio ha rescatado de las calles y de las personas cientos de animales en estado de vulnerabilidad; actualmente no recibe ningún apoyo gubernamental, vive de lo que la sociedad le proporciona.

Esta organización, contribuye a la cultura ciudadana mediante la difusión de mensajes de apoyo en las personas para disminuir en Pitalito, el maltrato animal y al mismo tiempo, prestar un servicio médico de bueno calidad.

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