“Aquí hay una crisis estructural, un problema mucho más grave de lo que el país y las instituciones se avienen a reconocer. Son cifras de la Encuesta Cafetera del año 97, a mi juicio el último gran estudio que se ha hecho. Las cifras hoy son peores, pero ya en aquel año eran bien malas. El cafetal promedio se redujo, de las 550 mil familias, de 3,5 hectáreas a 1,5 hectáreas. El 95% de los cafetales tiene menos de cinco hectáreas; el 88% de los cafetales, menos de tres hectáreas; el 60% de los cafetales, menos de una hectárea, es decir, 350 mil familias no poseen más de una hectárea. Es mucha pobreza la que hay. El 31% de las familias cafeteras no cuenta con energía eléctrica, el 63% carece de acueducto, el 94% está sin alcantarillado. Necesidades Básicas Insatisfechas del 60%, pobreza del 31% y miseria del 28%, hacinamiento crítico del 15%. Esta es la foto del año 1997. Creo que hoy puede estar peor o por lo menos igual”, mencionó el senador Jorge Enrique Robledo en su Intervención en la Comisión Quinta del Senado en el debate sobre la situación de la caficultura colombiana, el 28 de agosto de 2012.
Factores de la crisis
Para Virgilio Huergo Gómez concejal del municipio de Baraya, los puntos claves dentro de este proceso de crisis que afronta el gremio cafetero son: la disminución de los precios del café, el endeudamiento que tiene la Federación Nacional de Cafeteros, las condiciones de calidad de vida de los caficultores y la tasa de contribución (que el gobierno quiere incrementar); que hacen de esta situación un problema que se acrecienta y se vuelva cada vez más significativo, razón por la cual los cafeteros quieren dar soluciones y exigir al gobierno nacional alternativas integrales.
Una de las exigencias que hace el gremio de caficultores es la condonación de la deuda que es de cerca de un billón de pesos y que afecta a nivel nacional a 560 mil familias y en el departamento del Huila a cerca de 75 mil familias que producen y viven de este producto, ayudando y aportando al precio percapita del país. “La situación cafetera del departamento (Huila) se asimila a la crisis de todo el país, una crisis que ha llegado a tocar los bolsillos de los campesinos que producen para el sustento de su familia; no solo en el bajo precio también en los altos precios de los insumos que hacen que los costos de producción sean más elevados que el valor en el mercado. En esta semana está cercana a los 600.000 pesos la carga de café, venimos de tener un precio de café de 1’050.000”, agrega el Concejal de Baraya, esclareciendo la problemática del precio como un factor importante de la crisis, y que el senador Robledo relaciona directamente con el tratado de libre comercio; “ El libre comercio acabó con el Pacto Internacional del Café y lo que pasó fue que el control del negocio pasó a manos de trasnacionales. Y entonces tenemos que en 1990, de un negocio que valía alrededor de 30 mil millones de dólares, a los cafeteros del mundo les tocaban 10 ó 12 mil millones de dólares. Hoy el negocio vale 70 mil millones de dólares y a los cafeteros del mundo les tocan 5 mil. Lo que ha habido es un aumento de la exacción de las trasnacionales sobre el negocio cafetero y unos pocas están reventando a la caficultura del mundo y particularmente a la nuestra. Hoy los precios internos del café no compensan siquiera los costos de producción. Hay un número inmenso de productores produciendo a pérdida. Cuanto más café producen, más plata pierden.”
La movilización cafetera
La movilización masiva que se hizo en Manizales, aunque logro que el gobierno en cabeza del presidente avizorará la situación, es claro que para los caficultores no produjo avances significativos hacia la solución. Es por esto que luego de un foro que se realizó en el mes de Septiembre en la ciudad de Ibagué, en el que participaron representantes de diferentes regiones y departamentos del país, acordaron una nueva movilización desde el interior de cada departamento en la ciudad capital. Esperan salir de forma masiva, que el gobierno nacional se siente a negociar con ellos.
"En el caso de Neiva, el pasado sábado nos reunimos en el municipio de Garzón en la Cámara de Comercio, donde se acordó que nos movilizaríamos el día 09 de Octubre, desde el Centro de Convenciones hasta la Plaza de Banderas, se espera tener una gran participación de todas las regiones productivas de café en el departamento y donde se espera involucrar a todos los actores políticos; hemos logrado ya un acercamiento con algunos representantes y senadores que manifiestan un total apoyo a esta noble causa y que están dispuestos a poyar y ser una palanca más en este proceso que contribuya a llegar a unos acuerdos y negociaciones coherentes con el gobierno nacional (…) En este momento es importante que las familias cafeteras apoyen este proceso, porque esto no es del gobierno, de dirigentes políticos, de personas que quieren sacar pecho con una necesidad social que se esta presentando, si no que es y debe ser de pleno interés, ya que nace de los campesinos, que son caficultores”, concluye Virgilio Huergo Gomez concejal del municipio de Baraya.
Con la nueva movilización el 09 de Octubre los caficultores pretenden sembrar un precedente ante el gobierno nacional y reclamar fundamentalmente: la estabilización de un precio que compense los costos de producción y que haga rentable al caficultor, la baja de precios de los insumos, la no alza de la taza de contribución que en el departamento cerca de 40 mil familias afrontan, de las cuales el 80% se encentran en mora con el crédito establecido con el Banco Agrario. En el Huila se espera que se movilicen de 5 mil a 6 mil personas, desde todos los puntos cardinales del departamento.
Fotografía principal: Paulina Yañez Vargas