Desde el 2009 se vienen organizando,  por el movimiento 20 de Abril, los encuentros  de medios de comunicación ciudadana y comunitaria de la región sur con el fin de crear alianzas y converger en la creación de políticas públicas en medios, que respondan a las necesidades de las comunidades y sus contextos; en este recorrido se ha logrado reunir los concejos de comunicación y cultura con las comunidades y organizaciones de comunicación en un diálogo que apunte a un construir colectivo.
 
El primer encuentro se organizó a nivel departamental. Surgiendo un inventario de experiencias comunicativas comunitarias, eligiéndose a Jacqueline García Páez (jefe del programa de comunicación social y periodismo de la Universidad Surcolombiana) representante al Consejo Departamental de Medios y creando vínculos con HUIPAZ, Plataforma Sur de Organizaciones Sociales, ADAM, Ministerio de Cultura, JURACO, la Alianza Red de Nariño, entre otros. 
 
Hoy, la experiencia crece ante los ojos de la región sur con propósitos cada vez más ambiciosos en materia de decisiones. este año (el año de la comunicación indígena) se reunieron en el resguardo Potrerito, del municipio de la Plata, experiencias de Nariño, Cauca y Huila con los pueblos Misak, Yanakuna y Nasa para socializar el sentido y concepto de la comunicación, además para abordar el cómo la comunicación propia fortalece sus procesos identitarios, políticos y organizativos. Fueron 3 días de trabajo intenso, diálogo de saberes y actividades culturales que permitieron reconocer la cosmovisión y los pilares comunicativos de estos pueblos indígenas (se convocaron 110 indígenas de distintas comunidades).  Este texto se propone hacer un breve recorrido por algunos de los muchos temas tratados en el encuentro con el fin de socializar lo aprendido y compartido:
 
 
“Agradezco primero a los espíritus mayores que nos protegen” Presidente del CRIHU (Consejo Regional Indígena del Huila)
 
 
Para llegar a Potrerito hay que atravesar buena parte de la geografía del Huila. El resguardo se encuentra a 45 minutos de La Plata y su recorrido es agradable, cuando se sale de la ciudad el paisaje se llena de un cielo mar en calma, como si la olas de éste se deslizaran en un tiempo más espeso, más denso que las convierte en llamadas nubes, contrastando con  los cultivos de arroz que como sábanas verdes se extienden alrededor de la carretera dando la impresión de un río de pavimento que atraviesa alguna alfombra uniforme y muy suave de color vivo. 
 
La primera actividad de la jornada del viernes 20 de abril fue la presentación de los pueblos indígenas, todos iniciaban agradeciendo a los espíritus de la naturaleza por haberlos reunido (incluso hubo un vocero que dijo: “Si no me hice entender, traten de entender con la ayuda de los 3 espíritus mayores de estos pueblos”). compartían algunas palabras en sus lenguas y hablaban de sus lugares de origen. El CRIHU se adelantó a presentar su experiencia “Vientos de comunicación” una especie de escuela de formación de líderes con voluntad propia para la defensa y pervivencia del territorio, tema que para todos los pueblos indígenas es uno de los ejes prioritarios y transversales en toda discusión en la que participen.
 
Los Misak, se presentaron como hijos del agua; y los yanakunas por su parte se presentaron explicando el significado de su nombre: “Yo te sirvo, tú me sirves, todos nos servimos mutuamente” también aclarando desde un inicio que para ellos los medios de comunicación son un apoyo, más no el centro de sus comunidades. También contaron algunas anécdotas, cosa que se volvió común al transcurrir del día, pues para dar a entender alguna idea siempre recurrían a esta estrategia, entonces era como si el tiempo se detuviera, como si también se sentara a escuchar al mayor y de repente todos tuviéramos calma, verdadera escucha sin afán de concluir, tan sólo el caminar de la palabra, la imaginación y el sentir reinando.
 
Cabe resaltar que los pueblos indígenas relacionan todos los tópicos de la vida de forma estrecha, es decir que su cosmovisión es inherente a la forma en que se comunican y así mismo sus luchas sociales y económicas son también una lucha por rescatar la identidad y unas luchas culturales. 
 
 
Comunicación
 
 
El tema de central de ese día fue la “comunicación propia y apropiada”  entendida por los pueblos indígenas como el rescate de sus discursos, sus propios medios de comunicación, sus propias formas de comunicarse y la construcción de su propio concepto de comunicación. La comunicación propia se concibe a través de esos medios alternativos, creativos y no formales (cuerno, tejidos, caminar de la palabra, señales de humo, etc.) de crear vínculos a través de la emisión y recepción de mensajes, a través de la socialización de visiones de mundos y el diálogo continuo de saberes, siendo la comunicación apropiada aquella forma de comunicarse con igual integridad y actitud cultural en a través de los medios formales de comunicación (radio, prensa, televisión) pero con un empoderamiento brindado por la fortaleza de la identidad.
 
La comunicación para los pueblos indígenas no es considerada una parcela específica de las áreas del saber cómo en algunas academias de occidente, sino que es un eje transversal de la vida y para darlo a entender lo hacen todo a través de metáforas. 
 
Para ello se habló de “la comunicación desde el fogón” en lo que también todos los pueblos indígenas coincidieron, ya que este espacio es vital para ellos,  pues ahí además de suceder la mágica alquimia de los alimentos a través del padre fuego, también se conversa, se teje, se escucha, se aprende y se piensa colectivamente al calor del padre Nina (fuego). Por todo esto la comunicación para ellos debe ser como ese fogón: un espacio de encuentro y sabiduría.
 
Entonces, es concebida como el construir colectivo (hay que recordar que los pueblos indígenas son de dinámicas muy colectivas, su visión de mundo también lo es, por ende no se discute la comunicación del individuo, sino la comunicación de todo el pueblo, el ser es para ellos la expresión de un todo, como la espiral que nunca termina porque regresa al mismo sitio y de ahí vuelve a nacer, es decir que la comunicación es un proceso continuo sin fin y su objetivo es reunirlos, entablar vínculos cada vez más estrechos no sólo entre ellos sino con la comunidad occidental y además debe ser un medio de  reencuentro con los orígenes, no porque se quiera regresar los años, sino porque se quiere volver a la esencia natural de la vida. Para entender la noción de comunicación de los pueblos indígenas hay que conocer su visión de mundo, tiempo y espacio, es necesario saber que ellos conciben el futuro en el pasado, no el del genocidio de la barbarie europea colonizante, sino aquel pasado mitopoetico de armonía y valores auténticos, por esos sus madres siempre cargan en la espalda a los niños, por eso también se habla de volver a los orígenes y de la comunicación como puente para ello.
 
Por otro lado, la comunicación no es entendida como un proceso sólo entre personas, sino que también uno de los puntos de socialización de los pueblos indígenas fue la comunicación con la naturaleza, la necesidad de saber leer, escuchar y entablar diálogo con la Naturaleza: “La madre se vive comunicando constantemente, en nuestro resguardo truena cuando se acerca alguien extraño, además nosotros hemos enseñado a nuestros hijos a escucharla, a hablarle a la madre, pues ella responde, somos unos más de la pacha mama”.  En ese momento se abrió la discusión en el auditorio sobre la necesidad de comunicarse con la naturaleza no sólo entendida en plantas y animales sino también en las dinámicas, en los contextos y en las dimensiones que tiene el mundo y a las que como seres humanos jamás podremos estar ajenos o indiferentes, pues  terminaríamos como la cosmovisión griega adjudicando todos los males, circunstancias o devenires de la vida a un destino complejo, incomprendido y casi malvado. 
 
 
Medios de Comunicación
 
 
Para los pueblos indígenas los medios de comunicación como concepto abarcan una noción mucho más amplia, que concibe como medio de comunicación los elementos de la naturaleza, las obras artesanales, los medios escritos, electrónicos y por supuesto la palabra en todo su sentido pero que va más allá de los medios, una comunicación para la vida y para después de la vida, pues la palabra se sigue caminando por generaciones. Cuando deciden montar una emisora comunitaria o un medio de difusión escrita la pregunta presente siempre es ¿para qué? En todo proyecto que ejecutan se hacen el mismo interrogante. Es así como estos pueblos coinciden a pesar de los contextos específicos de cada comunidad en que los medios de comunicación deben fortalecer la identidad a través de un proceso de descolonización, que no consiste según ellos en retroceder 500 años, sino en reconstruir memoria, pues para tener identidad es imprescindible tener memoria.
 
Otro de los tópicos resultantes fue la legislación sobre medios de comunicación comunitaria y su amenaza frente a las industrias culturales como Sony y demás grupos económicos que gravitan en torno a los medios masivos. Todos coinciden en las dificultades económicas y legales para mantener un medio comunitario a pesar de las supuestas ayudas Estatales, e incluso se discutieron los intereses no sólo económicos sino políticos de la clase dirigente en que estas emisores estén cerradas, ya que de 500 radios comunitarias ahora quedan 300: “Sayco le exige al ministerio que cierre las emisoras comunitarias” –decia uno de los participantes. Por ello también se recordó el nombre de Argemiro Cárdenas Agudelo, periodista que trabajó 14 años en radios comunitarias y que fue asesinado este Marzo en Risaralda. 
 
 
 
 
 
El encuentro fue enriquecedor en la medida en que se encontraron varios pueblos; el aprendizaje fue interdisciplinar e incluso hubo sincretismos en los discursos después de la jornada. Los pueblos ancestrales han construido un concepto muy propio de comunicación que rompe con los paradigmas de las escuelas occidentales (incluso se habla del sueño como medio de comunicación) pero que responde a las necesidades de sus pueblos indígenas y es para curiosidad de algunos, el concepto más pertinente de comunicación que pueden emplear.
 
Se compartieron también las experiencias del Huila y Nariño en radios comunitarias, se crearon vínculos y se establecieron compromisos no sólo con el movimiento 20 de abril, sino también las comunidades entre ellas mismas. Si hablamos de reconstruir tejidos, memoria e identidad esta actividad puso su grano de arena, fue un estimulo no sólo para las comunidades indígenas sino también para los proyectos de comunicación invitados, entre esos suregion.  Por otro lado se recalco la importancia de la elaboración y ejecución de políticas públicas y de participación ciudadana que apunten a ese concepto de comunicación socializado, al derecho a la palabra y la autonomía en los medios, entendiendo que sólo la comunidad es la que tiene la propuesta pertinente a sus necesidades, por eso es ella la que debe ser la constructora de esas políticas integrales que conciban la multiculturalidad colombiana.
 
Entre las propuestas surgidas por la comunidad indígena hacía la población neivana está la de montar una cátedra en la Universidad Surcolombiana sobre medios de comunicación indígena en donde las enseñanzas se transmitan a través de la narración, partiendo de que “la comunicación no se enseña, se revela” y entendiendo la universidad como un espacio de carácter universal que cobije las diferencias sin ignorar ningún pueblo, entre esos el indígena, pues nada más en el Huila existen 21 cabildos. Por otro lado el movimiento 20 abril, no sólo como organizador del evento sino como propuesta que pretende ser espacio de convergencia de ciudadanos,  organizaciones, procesos comunicativos alternativos y comunitarios, invitó a todas las comunidades a integrase de manera más directa con el movimiento no sólo para la construcción de políticas públicas como ya fue mencionado, sino también el fortalecimiento mutuo y la colaboración constante como planes comunicativos de la región sur.
 
El encuentro fue enriquecedor en la medida en que se encontraron varios pueblos, el aprendizaje fue interdisciplinar e incluso hubo sincretismos en los discursos después de la jornada. Los pueblos ancestrales han construido un concepto muy propio de comunicación que rompe con los paradigmas de las escuelas occidentales (incluso se habla del sueño como medio de comunicación) pero que responde a las necesidades de sus pueblos indígenas y es para curiosidad de algunos, el concepto más pertinente de comunicación que pueden emplear.
 
Se compartieron también las experiencias del Huila y Nariño en radios comunitarias, se crearon vínculos y se establecieron compromisos no sólo con el movimiento 20 de abril, sino también las comunidades entre ellas mismas. Si hablamos de reconstruir tejidos, memoria e identidad esta actividad puso su grano de arena, fue un estimulo no sólo para las comunidades indígenas sino también para los proyectos en comunicación invitados, entre esos su servidor periódico.  Por otro lado se recalco la importancia de la elaboración y ejecución de políticas públicas y participación ciudadana que apunten a ese concepto de comunicación socializado, al derecho a la palabra y la autonomía en los medios, entendiendo que sólo la comunidad es la que tiene la propuesta pertinente a sus necesidades, por eso es ella la que debe ser la constructora de esas políticas integrales que conciban la multiculturalidad colombiana.
 
Entre las propuestas surgidas por la comunidad indígena hacía la población neivana está la de montar una cátedra en la Universidad Surcolombiana sobre medios de comunicación indígena en donde las enseñanzas se transmitan a través de la narración, partiendo de que “la comunicación no se enseña, se revela” y entendiendo la universidad como un espacio de carácter universal que cobije las diferencias sin ignorar ningún pueblo, entre esos el indígena, pues nada más en el Huila existen 21 cabildos. Por otro lado el movimiento 20 abril, no sólo como organizador del evento sino como propuesta que pretende ser espacio de convergencia de ciudadanos,  organizaciones, procesos comunicativos alternativos y comunitarios, invitó a todas las comunidades a integrase de manera más directa con el movimiento no sólo para la construcción de políticas públicas como ya fue mencionado, sino también el fortalecimiento mutuo y la colaboración constante como planes comunicativos de la región sur.