Cuatro años en luz roja con la semaforización
El sistema de semaforización en Neiva revela polos opuestos: Una cara de la moneda percibe un sistema óptimo y necesario, la otra, se muestra tan indiferente y miope, como inconforme. Tras cuatro años de telarañas crecientes en el sistema, para la población neivana, pasa el tiempo pero no sus inconformidades. Su lectura concluye, que en esta materia, el tiempo se detuvo. ¿Por qué no se reparan los semáforos dañados? ¿Por qué no les sincronizan?