“Existe todavía un desinterés político y académico por esta zona fronteriza y por la región amazónica en general”
Carlos Zárate
El miércoles a las 10:30 de la mañana se llevó a cabo, en el auditorio del Centro de Convenciones José Eustasio Rivera, el panel “¿Se puede historiar con binóculos a las regiones?” en el que participó Jane Rausch- Historiadora de la Universidad de Massachusetts- Renzo Ramirez – doctor en Historia, profesor titular de la Universidad Nacional- y Carlos Gilberto Zárate- Historiador, profesor titular de la Universidad Nacional de Leticia.
Jane Rausch abrió el panel con la ponencia “Los conceptos cambiantes sobre los Llanos Orientales desde 1980” en la que intenta analizar los modelos que los científicos sociales utilizaron para estudiar los Llanos (ella como mujer extranjera utilizó el método americano de Turner que ahonda en la línea “Civilización y Barbarie”), entre las investigaciones encontró que estudios previos apoyaban la idea de “Frontera permanente” en los Llanos Orientales.
Entre las transformaciones del siglo XX enumera la mejora de la Vía Bogotá-Villavicencio, el aumento de la violencia bipartidista, los programas del Frente Nacional, el crecimiento demográfico y la Explotación de Petróleo. A partir de los 90 la situación se complica aún más por la fuerte presencia paramilitar y el crecimiento de la explotación, lo que obligó a los historiados a explorar nuevas formas de investigar. Entre las corrientes se encontraban:
• Los Llanos como región
• Los Llanos como zona fronteriza
• Los Llanos como dos regiones diferentes, Norte-Sur, el primero más desarrollado que el segundo (Neoturnerianos)
Entre los intelectuales que alimentan la discusión se encuentran:
• Miguel García Bustamente: Considera los Llanos como una frontera provisoria y permanente.
• Alberto Baquero Nariño: Este economista la considera una frontera de doble llanura (frontera interior). Además encuentra un capitalismo salvaje, dominado por la explotación continua y la pérdida de sentido de pertenencia ciudadana. Con unos inmigrantes con asistencia transitoria.
• Reynaldo Barbosa: Observa una zona donde renace el colonialismo con la explotación para las multinacionales.
• Freddy Preciado: discute el término de frontera frente al concepto de Orinoquía. Nota dependencia económica de la región hacia las multinacionales y plante la propuesta de un “desarrollo endógeno”
El concepto de Orinoquia sugiere una región antes que una frontera, que abarca la totalidad de la Cuenca del Río del Orinoco. Alberto Barquero Nariño afirma que no existe división entre los Llanos de Colombia y Venezuela, ya que comparten una misma cultura, contexto social y económico, es por esto que llama a la colaboración entre investigadores de ambos países, ya que la línea divisoria entre Colombia y Venezuela es una realidad cada vez más fuerte, la ley 191 del 23 de Junio de 1995 llamada “Ley de Fronteras” busca favorecer estas zonas límite en la que se ha evidenciado un gran crecimiento de la población y un intercambio de lado a lado.
¿Y el Amazonas?
Carlos Gilberto Zárate realizó una detallada exposición sobre su investigación del conflicto amazónico de 1932 en la memoria de la nación, en la que confirmó que pervive la “visión desde el centro sobre el territorio marginal” y se desconocen las comunidades indígenas de la región, además de que Colombia hizo una tardía irrupción por el territorio que tenía ignorado, ocupado por muchos indígenas, colonos peruanos, brasileños y muy pocos Colombianos (77 colombianos conformados por funcionarios, policías y sus familias).
En 1930 Perú entregó a Colombia el Trapecio Amazónico en el que estaba incluida Leticia, en medio de los conflictos por el territorio entre estas dos naciones, los indígenas siempre mantuvieron una identidad étnica al margen de la Nación (Ticunas y Huitotos, entre otros) incluso hoy se mantienen entre dos bandos, las fuerzas militares estatales y la corporaciones multinacionales. Para concluir, Carlos presenta otra propuesta para la visión de “Frontera” entendida como una zona de encuentro de diferentes sociedades.
El evento finalizó con la intervención de Renzo Ramírez, que presentó un panorama sobre el rumbo de los estudios históricos y las tendencias de la historia regional y local.
*Frente a la metáfora del Binóculo, Bernardo Tovar propuso que fuera reemplaza por “La Lupa”, o sea, un historiador que investiga con detalle, muy de cerca y valora los microsaberes.