La gratuidad en la educación pública por la que peleamos y exigimos cada día, no se puede lograr si como estudiantes no aportamos de una forma activa, critica y empezamos a pensar de manera colectiva, generando discusiones al interior de nuestra universidad; porque claro está, los espacios existen pero un gran porcentaje de estudiantes no les interesa el debate, en donde, con argumentos podemos empezar a construir universidad, porque el cambio empieza en el momento que pensamos mirada crítica y trasformadora utilizando los escenarios de discusión y debate. Que no suceda lo que coloquialmente se escucha en los pasillos de la universidad "las personas pasan por la universidad, pero la universidad no pasa por las personas".