En esta oportunidad, las agrupaciones de música alternativa se presentaron intercaladas entre las coreografías de pasillos, sanjaneros y los grupos de Rajaleñas, “El festival rock y paz en esta eliminatoria en Neiva ,  fue organizado durante todo el día, no hemos ubicado las bandas al final de la jornada, como hemos hecho años anteriores, porque necesitamos que interactúen tanto lo tradicional con lo proyectivo, con la música alternativa, para que se conozcan mutuamente y a la vez que se nutran de los que todos hacemos; la idea es abrir un espacio para que todas las expresiones culturales del departamento estén presentes en el Festival”, indicó Guillermo González Otálora, coordinador  del componente folclórico en el marco del festivala

30 bandas hicieron la presentación en el transcurso del día ante los jurados, que en esta oportunidad fueron Jairo Beltrán, compositor huilense, componente folclórico en el encuentro y Juan Diego Rojas compositor, arreglista, una persona con amplio  recorrido en la música. El encuentro departamental de música alternativa incluido en el programa oficial del Festival Folclórico y Reinado Nacional del Bambuco, estuvo compuesto por 10 agrupaciones, que reciben un incentivo de 700.000 pesos.

 

 

 

X versión: reacciones

Para Richard Pestis (nombre artístico), vocalista de la agrupación de Punk Rock Yersinia pestis, el festival siempre se empieza a conocer en las eliminatorias. El hecho de haber mezclado la música alternativa con la danza y música folclórica fue interesante. En cuanto a la parte técnica Richard mencionó, que siempre ha sido un problema y va a seguir siendo un problema, es una situación complicada. “Toca esperar y pasar para ver los incentivos. El problema se da cuando hay bandas que se crean de forma esporádica para tocar una sola vez, para quedarse con la plata y con esa plata no invierten en nada que tenga que ver con la música rock local, entonces el problema es que con estas bandas se fuga la plata que se debe gastar en bandas que si están creando música en la escena local”, mencionó.

Andrés Anaya quien se presentó con la banda Amalgath, habló de lo que fue la jornada de eliminatorias. “La parte logística la verdad pésima, todos los años vamos empeorando cada vez más, este año estamos en un polideportivo, el otro año será en el río magdalena o las ceibas, no. Me parece que nosotros somos un género totalmente olvidado, nosotros somos un concepto de música alternativa en el Huila y en el sur de Colombia, para que nos tengan en estas. Las garantías y los requerimientos tan básico que nos tienen (…) realmente el festival muy mal, lastima que a esto le invierten mucha plata, para que nos tengan así de marginados y de olvidados. Nos sentimos huérfanos por parte del estado, mediante el poco apoyo que le dan a estas actividades.”, agregó Anaya.

Ángel Cerón Pérez, habitante del sector consideró importante el hecho de que hayan intercalado la música folclórica huilense y la música contemporánea en un solo escenario, en un solo tiempo, esto lleva, según él, a que los músicos tanto modernos como tradicionales se empapen un poco más de las muestras musicales y dancísticas que se están llevando en el Huila. “Como habitante de la comuna estoy muy agradecido porque lleva al pueblo este tipo de sonidos, este tipo de eventos. Las fiestas populares son del pueblo, no grandes escenarios a la salida, sino en los barrios, las comunas, los polideportivos, con la gente en realidad”, concluyó.

Para José Luis Rodríguez, vocalista de la agrupación pacto de sangre y quien participó por vez primera en el encuentro, es importante que las bandas tengan su propio espacio; ” la idea (de combinar las agrupaciones de música alternativa y tradicional) no es mala, la diferencia la hace el público, hay mucha gente adulta que no le gusta este tipo de articulaciones y convenios y piensan que los jóvenes viene con protestas muy extrañas, el hecho es no chocar con esos pensamientos sino de manejar todos los espacios”, indicó. Ademas propuso ampliar la duración del  evento para futuras e que para versiones futuras ampliar la duración  dos días.

Abel Guali, integrante de la agrupación de Rajaleñas Águilas de la USCO, se sintió muy molesto por la forma como se manejo este año las eliminatorias, considerando que el espacio y las condiciones no fueron las más indicadas, “doce años mal organizado el festival. Los pelaos deben tener su ambiente para que puedan estar vácanos y en su sitio y esto no es un sitio para presentarnos, después nos mandan para el basurero, el año pasado fue en la concha acústica, pero ahora lo tienen abandonada. Lamentablemente para la cultura no hay plata y siempre lo he dicho no hay plata, aquí vale más plata el que viene de afuera, que le pagan mil millones de pesos, ochocientos millones y usted se gana un concurso y se lo pagan por ahí en Julio o en Agosto. Gasta usted más en transporte que lo que se va a ganar, lamentablemente hay grupos de Rajaleñas que viene de Algeciras, ¿cuanto cuesta el transporte a Algeciras?, y se ganan 700 mil, son diez en le grupo, de a 70, tiene que empeñar diez gallinas para pensar”, finalizó.

Para nuevas oportunidades

Según los organizadores, como consecuencia de las múltiples criticas que se han generado año tras año sobre el festival, se esta considerando para los próximos años en no realizar el encuentro en el marco del festival folclórico. En cambio, se considera delegar unos organizadores y apoyos desde la administración para que se desarrolle un festival en la fecha y con las condiciones que respondan a las expectativas del público y bandas de música alternativa. Una decisión que respondería a las propuestas y deseos de los jóvenes que consideran oportuno que la administración adelante procesos a largo plazo en miras de apoyar y fortalecer la escena local de las músicas alternativas.