Por: Laura Marcela Perdomo

Hace dos años, en el primer semestre de 2010, las maestras de la Escuela Popular Claretiana, Amparo Montero Verú y Gema Trujillo, tuvieron la iniciativa de convocar a un grupo de egresados de esta misma institución para que a través de productos comunicativos realizados por los mismos jóvenes,  se lograra preservar la educación popular como modelo pedagógico de la EPC. Inicialmente fueron once jóvenes que actualmente cursan su secundaria en diversos colegios de la ciudad quienes conforman el colectivo comunicativo “Visionarios Populares”, “una idea que camina” y que identifica el proyecto.  A través de actividades encaminadas al reconocimiento de dicho modelo pedagógico, los jóvenes lograron manifestar su amor por la escuela y su pedagogía, adquiriendo competencias comunicativas inmersas en un diálogo de saberes constante, como también en el desarrollo de productos comunicativos con la elaboración propia de contenidos que reflejan sus vidas cotidianas e inquietudes como jóvenes.

A partir del año 2011, el proceso continuó con la recopilación de los proyectos de aula que los jóvenes realizaron durante su primaria, donde se reconoció la importancia de la educación popular como pedagogía basada en la liberación, el cooperativismo y la participación. Durante este lapso, el Club del Norte se convirtió en espacio para que los jóvenes, a partir de actividades lúdicas, artísticas y recreativas, conocieran los precursores más  representativos que dieron origen a este modelo, como también a aquellos que lo han nutrido desde su inicio tales como el francés Celestine Freinet, el brasilero Paulo Freire, el colombo- español Jesús Martín Barbero, la peruana Rosa María Alfaro, entre otros.  

A partir de los proyectos de aula como elemento fundamental de la educación popular, en el segundo semestre del año 2012 el colectivo comunicativo definió un tema a investigar por medio del cual los jóvenes adquirieron destrezas en el ámbito investigativo en cuanto a metodologías, técnicas e instrumentos para lograr dicha investigación, pero también, se reflexionó en torno al rol del investigador y la necesidad de ahondar en temas claves de la vida diaria. De esta manera, “El juego”, fue el tema escogido por los visionarios.
 
El proceso de investigación, ¿cómo se hizo?
 
Por medio de una serie de preguntas claves como ¿Qué juegos practica en la comuna? ¿Qué juegos le gustaría practicar?, ¿Qué diferencias encuentra entre los juegos de ahora y los de antes?, ¿Qué espacios de la comuna sabe usted que existen para jugar?, etc., los jóvenes se aventuraron a recorrer la comuna en busca de personajes de diferentes generaciones que pudieran responder a dichos interrogantes por medio de encuestas, entrevistas y procesos de observación encaminados al reconocimiento de los espacios en la comuna y las prácticas de las que hacen uso sus habitantes. 
 
“Nos organizamos por grupos para saber cómo íbamos a empezar. Nosotros fuimos con la profesora Daniela y hablamos con las personas, nos presentamos y también les hicimos encuestas. Avanzamos mucho en el proyecto porque salir a la comuna y tener contacto con la gente es algo muy bonito e importante”, resaltó Tania Tolosa, joven visionaria egresada de la EPC y estudiante de séptimo grado de la Escuela Normal Superior de Neiva.
 
Felipe Perdomo, joven visionario, egresado de la EPC y estudiante de séptimo grado del Colegio Claretiano de Neiva manifestó su inquietud a la hora de investigar. “Nos pudimos relacionar con la gente y darnos a conocer; hacer parte de la comuna, hablar con los habitantes y sentirse en los zapatos de los demás.  Casi siempre sabíamos qué iba a decir la gente cuándo les preguntamos por los problemas de la comuna. Ellos siempre decían el vicio y la inseguridad y que hacían falta más espacios en la comuna para poder jugar y recrearse”. 
Pero no solamente pudieron interactuar con los habitantes de la comuna. También hicieron un reconocimiento de sus escenarios deportivos para identificar las carencias y condiciones en que se hallan. “Pudimos ver los parques que tiene la comuna, pero muchos de ellos no tienen iluminación y además roban mucho. Había otros sitios a los que no pudimos ir porque quedaban muy lejos”, afirmó Santiago Perdomo, visionario egresado de la EPC y estudiante de la Escuela Normal de Neiva.
 
Producción comunicativa
 
Con el proyecto de investigación en torno al juego, los jóvenes visionarios desarrollaron videos y foto-relatos que recogieron la información que resultó por las metodologías de investigación aplicadas por ellos mismos. De igual forma, los jóvenes contaron con talleres de formación en el lenguaje audiovisual que permitió un éxito en el desarrollo de las actividades, profundizando en sus capacidades comunicativas frente al diálogo, la organización, participación y transformación de sus entornos.
 
“Queremos que en los videos y fotos se muestre la realidad de nuestra comuna para que la gente se dé cuenta donde vive y también organizarnos para lograr más y mejores espacios de esparcimiento y juego”, recalcó Juan Diego Tello, estudiante del Instituto Técnico Superior y egresado de la EPC. 
 
Entre las producciones comunicativas realizadas por el colectivo se destaca un cortometraje acerca de un gato y sus vivencias, producto que logró establecer otro tipo de temáticas para tratar, distintas a la violencia y las condiciones de vulnerabilidad de la zona que constantemente se evidencian en los medios de comunicación de la ciudad. También elaboraron un guión que visualizó la construcción del museo “Ángel Signori” como un proceso académico al interior de la EPC.
 
El pasado primero de diciembre en la Universidad Surcolombiana, por medio de una jornada de socialización de la última fase del proceso se dieron a conocer ante maestros, padres y jóvenes, los resultados de este proceso que hace parte de un proyecto que camina de la mano de los sueños por hacer realidad una comuna que tenga mejores escenarios no sólo físicos y deportivos, sino de participación, donde niñas, niños y jóvenes sean los mayores protagonistas.