Por más de un año se ha extendido la “Minga de recuperación de la madre tierra” que adelantan indígenas de los pueblos nasa en el norte del Cauca. Las fincas García Arriba, Miraflores, Caucana, Quebrada Seca, La Emperatriz, Quitapereza y la Albania, se encuentran ocupadas por los nasa que reclaman el cumplimiento de acuerdos firmados con el Gobierno hace décadas.

El 23 de noviembre del año 2014 en la vereda la Unión del municipio de Corinto en el Cauca, indígenas nasas dijeron “es el momento de liberar la madre tierra, es ahora o nunca”. En adelante jóvenes, niños, mujeres y mayores se han mantenido, inspirados por los guardias espirituales en jornadas de recuperación de tierras. “Veníamos de un largo descanso (¿letargo?) después de las recuperaciones triunfantes de los años 1970 y 1980 y del intento de recuperación de la hacienda El Nilo, reprimida con la masacre de 20 hermanos y hermanas nuestros el 16 de diciembre de 1991”, escriben las comunidades en editorial publicado por la Agencia Nasaacin.

“La nueva etapa y romper el cerco”

Con ocupación de predios en el norte del Cauca, en límites con el Valle, los indígenas buscan obtener títulos que permitan subsanar las “15.600 hectáreas con que se comprometió el Gobierno por la matanza del Nilo”, ha dicho a Suregión Javier Soscué, gobernador del resguardo indígena de Corinto; exigencia que la misma Corte Interamericana de derechos humanos ha ordenado llevar a cabo. “Alcanzar la libertad de Uma Kiwe va a ser un largo proceso pero estamos preparados. Como estamos preparados para el largo proceso de conciencia e identidad que hará nuestro país y que solo alcanzará cuando nos mire a los ojos de igual a igual y reconozca en nuestra mirada su sangre y sus raíces. Que somos hermanos, (…) que inevitablemente nuestras vidas están entrelazadas”, dice la editorial publicada el pasado 22 de enero.

El proceso que caracteriza desde hace unas décadas la esencia de los pueblos indígenas, las comunidades de Corinto, López adentro, Huellas Caloto y Quitapereza de Munchique los Tigres, contemplan tres objetivos:

1) Recuperar la tierra de los resguardos y realizar la defensa del territorio ancestral como espacios de vida de las comunidades indígenas.

2) Ampliar los resguardos

9) Recuperar, Defender, Proteger los espacios de vida en armonía y equilibrio con la Madre Tierra.

En el fondo la lucha de los pueblos indígenas por “liberar a Uma Kiwe” es una afrenta al modelo de desarrollo que guía la economía del país, sustentado en la exploración y explotación de recursos naturales, y las amplias plantaciones de monocultivos, característica que comparten las haciendas ocupadas actualmente por las comunidades nasa.

“Este modelo que coge fuerza viene a la fuerza y con violencia. A las malas. No conoce límites, ni ética, ni principios. Es sucio y ensucia. Es malo con gana. Viene con colgandijas que encandelillan y convencen a desprevenidos. Busca aliados de todas las calañas y pone cercos, como el que vimos más arriba. De las cosas que más sabe hacer ese modelo que viene a las malas es tratar de entrar suave, endulzar, mostrarse bueno, útil y único. Entra y desde adentro pone alambradas a la mente y al corazón: adiós cultura, adiós saber ancestral, adiós Madre Tierra: quedan atrapados dentro del cerco de alambradas”, la ACIN.

A continuación en producto audiovisual son las mismas comunidades las que expresan más argumentos:

Para Esperanza Hernández Delgado, abogada, especialista en Derecho Público y magister en Estudios Políticos. Investigadora, docente y consultora, los procesos organizativos y de resistencia que históricamente han adelantado los pueblos indígenas de Cauca, evidencia una comprensión de la paz que “supera indiscutiblemente su restringida consideración como proceso de negociación entre Estado y actores armados, desmovilización y silenciar de fusiles”. A su vez, según la docente del posgrado de Resolución de Conflictos de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana, “indica que la construcción de la paz está estrechamente relacionada con la cultura, la inclusión social, la profundización de la democracia y la superación de las diversas modalidades de violencia”.

Fotografía principal: archivo del Tejido de Comunicación del Pueblo Nasa.