En la actualidad, a consecuencia de sus dos gobiernos presidenciales, se le acusa de haber recibidos dineros de grupos paramilitares en el años 2002 y ofrecido dádivas a congresistas para aprobar su reelección en el 2006. Por estos hechos se encuentran en la cárcel diversos funcionarios de sus gobiernos, entre ellos: Jorge Noguera, exdirector del DAS, sancionado con 25 años de cárcel; el jefe de seguridad de la presidencia, General Mauricio Santoyo, sentenciado a 13 años de cárcel en los Estados Unidos; y recientemente los ministros Sabas Pretelt y Diedo Palacios, entre otros.

En su nombre se encuentran 200 denuncias acumuladas y la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes no ha hecho funcionar sus poderes judiciales frente a los mandatarios desde hace muchos años.

La credibilidad hacia la política formal en Colombia es cada vez menor. Las personas ven el reflejo de la corrupción en los más altos niveles del poder. (Ver: ¿Qué pasará con la elección ilegal de Uribe?).

¿Lo anterior es un motivo para que prime la trasparencia y el hoy Senador de la República se aleje del poder?

Para responder a esta pregunta Aída Abella integrante de la Unión Patriótica, habló en la vídeo columna de suregión sobre este tema.